TM: Tu madre.
______________________________________________________________________
Cogimos nuestras maletas, y nos dirigimos al avión. Después, nos subimos en él y pillamos sitio.
Había una mujer a mi lado que no paraba de roncar en el vuelo, y un hombre, que le olía el aliento fatal.
-Menudos sitios dónde nos hemos puesto... -dije por lo bajo.
-Ya, lo sé, pero es lo que hay. Además, ya mismo llegamos. -contestó Tania.
-¿Segura? Yo creo que todavía falta.
-Que sí, ya verás, se pasará muy rápido.
-Si tú lo dices... -respondí.
Poco después se hizo el silencio, sin contar con la que roncaba.
Al cabo de quince minutos lentos, decidí preguntar a Tania:
-¿Cuándo empiezan las clases en Londres?
-En dos días. -contestó Tania.
-¿Y qué vamos a hacer mientras?
-Supongo que enseñarán la ciudad la familia que nos haya tocado a cada una.
-¿Estaremos juntas? ¿Iremos juntas a visitar la ciudad?
-No ____(tn), irás con la familia que te haya tocado.
Tenía miedo, me sentía muy sola.
Perfecto, iría a una ciudad con gente que no conocía y viviría en una casa con personas desconocidas. ¿Por qué no había pensado esto antes? Soy idiota.
Estaba angustiada, demasiado diría yo.
Por una parte, me alegraba de no tener que ver a esa estúpida clase en tres meses, pero por otra, yo no era muy social, jamás lo he sido, y...en Londres conocer a gente nueva...me iba a costar mucho.
Bueno, al menos tenía a Tania, mi única amiga. Sí, me duele decirlo, pero, solo tengo una persona en la que confiar. Suena patético, ¿verdad?
- ____(tn), ¿te pasa algo? -preguntó Tania.
-¿Q-qué? ¿A mí? No no, tranquila. -respondí.
- ____(tn), estás temblando. Te ocurre algo, ya sabes que puedes contar conmigo para todo.
-Pero si es que no me pasa nada, no te preocupes. Es solo que...estoy nerviosa.
-Pero eso es normal.
-Lo sé, por eso.
Me sonrió.
Al cabo de una hora, el avión aterrizó. Tania y yo nos bajamos y fuimos a por nuestro equipaje. Había multitud de gente en el aeropuerto de Londres. Serían familias que regresaban de vacaciones para volver a la misma rutina: el trabajo.
Nos dirigimos a un banco próximo para descansar del viaje.
-¿Se supone que nos vienen a recoger? -pregunté.
-Sí jaja. Pondrán cartelitos con nuestros nombres en la entrada, creo.
-Pues vamos, ¿no?
-Sí, mejor. -respondió.
Nos levantamos y fuimos a la entrada del aeropuerto.
Allí había un hombre, una mujer, y un chico de pelo castaño, ojos marrones y de mediana altura. En un papel estaba puesto el nombre de Tania, y ésta, se despidió de mí y se fue con ellos.
No vi ningún cartel con mi nombre, así que decidí esperar.
De pronto, un chico de unos dieciseis años, cabello moreno y ojos azules, se adentró en el recinto. Cogió un folio de una libreta y escribió mi nombre en él.
Me aproximé hacia él.
-Hola. -dije en inglés.
-Hola. Tú debes de ser ____(tn), ¿no? -contestó el chico.
-Sí. -sonreí.
-Vale, pues yo soy Louis, tengo dieciseis años y vas a vivir conmigo tres meses. Encantado de conocerte.
-Igualmente. -le dediqué otra sonrisa.
Cogió parte de mi equipaje y salimos del aeropuerto.
-Vamos a ir a mi casa en taxi, ¿vale? Mis padres nos esperan allí.
-Vale.
Fuimos a la parada de taxis y nos subimos en uno.
En el coche, Louis y yo no hablamos apenas.
Tras varios minutos, que se me hicieron eternos, por fin llegamos a su hogar. Louis pagó al taxista y nos adentramos en su casa.
Al entrar, vi a un hombre y a una mujer con un enorme cartel que ponía:
"¡BIENVENIDA ____(tn)!*
Sonreí nada más verlo. Jamás me habían hecho eso.
-Gracias. -susurré.
-Hola ____(tn), soy Emily, la madre de Louis. Y bueno, él es mi marido, Joe.
-Encantado. -me sonrió.
-Igualmente. -dije tímidamente.
Me acompañaron a mi nueva habitación y me fui instalando: puse toda mi ropa en el armario y decoré el dormitorio a mi gusto.
Después bajé al salón donde ellos estaban, y nos fuimos conociendo. Más tarde, llamé a mi madre.
___: ¡Hola mamá!
TM: ¡____(tn)! ¿Ya llegaste a Londres? Cuéntamelo todo.
___: Sí, ya llegué hace rato.
TM: Bueno, ¿y qué tal la familia que te ha tocado?
___: Muy bien, son muy cariñosos. La mujer se llama Emily, el hombre Joe, y su hijo Louis, que iré con él al Instituto.
TM: ¿Y cómo es Londres?
___: No lo sé, mañana me enseñarán la ciudad.
TM: Perfecto. Si necesitas cualquier cosa solo me tienes que llamar, ¿vale? Hablaremos cada día, que no se te olvide eh.
___: Jaja vale mamá, no te preocupes. Chao.
TM: Adiós mi niña, te quiero.
Colgué.
A continuación me duché y Emily terminó de hacer la cena, así que todos pusimos la mesa y más tarde comenzamos a comer.
-Oye ____(tn), ¿de qué parte de España eres? -preguntó Joe.
-De Madrid, la capital. -contesté tímidamente.
-Ah, yo fui allí de joven. -respondió Joe.
Sonreí.
- ____(tn), mañana Louis te acompañará a visitar un poco Londres, ¿vale? -afirmó Emily.
-¡¿Qué?! ¿Yo? ¡¿Por qué?! -protestó Louis.
-Porque os tenéis que conocer ya que estaréis tres meses juntos tanto en casa como en clase. -contestó Emily.
Louis me miró de reojo. Tenía cara de enfado.
-No quiero ser una molestia... -dije.
-No digas eso ____(tn), tú no lo eres. Es la flojera de Louis. -respondió Joe.
Louis puso los ojos en blanco.
-Está bien, lo haré. -afirmó.
Todos sonrieron y poco después recogimos la mesa. A continuación, me subí a mi nueva habitación y llamé a Tania.
T: ¿Diga?
___: Hola Tani, soy ____(tn).
T: Ah, ¡hola ____(tn)! ¿Qué tal en tu nueva casa?
___: Bien, voy a ir al Insti con Louis, el hijo. Sus padres se llaman Joe y Emily, son geniales. ¿Y tú qué tal?
T: Muy bien. Yo estoy con un chico llamado Liam. Y bueno, sus padres son super simpáticos, y él ya ni te cuento. Tiene una hermana, se llama Celine. Es un poco rara, pero, ya tendré tiempo para conocerla.
___: Se ve que estás muy ilusionada eh jaja.
T: Pues sí jaja. ¿Tú no?
___: Yo sí, solo que me siento rara. Creo que no le caigo muy bien a Louis...
T: ¿Y eso por qué?
___: Porque cuando sus padres le han dicho que mañana me acompañaría a dar un paseo por Londres, ha protestado... Pero bueno, ya estoy acostumbrada a que me hagan eso.
T: ¿A qué te refieres?
Mierda. Se me había escapado. Ella aún no sabía nada.
___: Nada, tonterías mías.
T: ¿Seguro?
___: Sí, no me hagas caso.
T: Está bien... A mí mañana me acompañará Liam, y...pasado mañana, al nuevo Insti. ¡Qué nervios!
___: Jajaja yo también estoy así.
T: Oye ____(tn), pregúntale a Louis si en su clase hay algún chico llamado Liam.
___: Vale, pero, ¿por qué?
T: Para ver si estaremos en la misma clase.
___: No sé Tani...me da cosa...Lo acabo de conocer y soy muy vergonzosa...
T: Oh venga, por favor, hazlo por mí. Es para estar juntas.
___: Vale...Pues ahora vuelvo, no cuelgues.
T: De acuerdo.
Posé mi móvil sobre la cama y me dirigí al cuarto de Louis. Toqué a su puerta.
-¿Quién es? -preguntó Louis.
-Hola Louis, ¿puedo pasar un momento? Es para preguntarte una cosa.
-Puedes hablar desde fuera, ¿no?
-Emm...sí...supongo...
-Pues ya está. ¿Qué querías?
-Era para preguntarte si en alguna de tus clases hay un chico llamado Liam.
Oí pasos en el interior que se dirigían hacia la puerta. Poco después, Louis abrió, y me hizo señas para que me adentrara en su dormitorio.
-Sí, en mi clase hay un chico que se llama Liam. Pero jamás me juntaría con ese pringado. -Louis puso los ojos en blanco.
-¿Por qué es un pringado? -pregunté.
-A ver ____(tn), no sé cómo explicarte esto...Verás, él es del grupo de los pardillos, y yo soy uno de los más populares del Instituto junto con dos chicos más, y caería muy bajo si me juntara con Liam y su otro amigo.
-Ah, lo entiendo. -contesté.
-¿En España no ocurre eso?
-Si tú supieras... -susurré.
Louis me miró con sus penetrantes ojos azules. Me ponía nerviosa que mirara así, así que decidí hablar.
-¿Tú no serás de esos que les hace la vida imposible a los que creéis que son inferiores a vosotros? -pregunté.
Hubo silencio. Al cabo de escasos segundos, decidió responder:
-A ver, yo lo diría de otra manera, nos reímos de ellos para que sepan que son unos pringados y cambien.
-Eso no es bueno. -dije seria. -No tienes que hacer eso.
Sabía perfectamente cómo se sentía alguien en esos casos.
-¿Me vas a decir tú lo que tengo que hacer? ¡Anda ya! Fuera. -gritó.
Le lancé una mirada amenazante y me fui a mi habitación. Definitivamente, Louis me odiaba.
Cogí mi celular.
___: Tania, ¿sigues ahí?
T: Sí, aquí sigo.
___: Vale. Le he preguntado a Louis y dice que sí, así que estaremos en la misma clase.
T: ¡BIEEEN!
___: Jajajaja. Bueno, pues hasta pasado mañana. Te quiero.
T: Y yo, adiós.
Colgué.Estaba muy cansada, hoy había sido un día muy agotador. Los ojos se me iban cerrando poco a poco, hasta que ya no pude ver nada más.
_____________________________________JELOOOU:3 LO SIENTO MUCHO POR NO SUBIR EN BASTANTE TIEMPO, ES QUE HE ESTADO EN LA PLAYA Y NO TENÍA TIEMPO:3 BUEEE, PUES AQUÍ ESTA EL CAP 3. Espero que os guste <3
viernes, 19 de julio de 2013
jueves, 11 de julio de 2013
CAP 2: A Londres.
Por fin, tres meses sin tener que soportar insultos, amenazas...
-Hija, menos mal que has dicho que sí, porque ya te habíamos hecha la reserva. -dijo mi padre.
Me abalancé sobre mis padres, y los abracé hasta dejarlos sin aire.
-Muchas gracias, de verdad. -agradecí.
-No es nada cielo, espero que aprendas mucho. -respondió mi madre.
-Lo haré.
Cuando Tania y yo terminamos de comer, fuimos a darnos otro chapuzón para refrescarnos, y más tarde, jugamos a las palas en la arena. De pronto, una pelota de pin-pon cayó sobre mi cabeza. Tania soltó una carcajada.
-¡Eh, no te rías! Jajaja. -grité.
-¡Como para no hacerlo! Jajajaja.
-¿De quién es la pelotita esta? Joder jaja.
Me giré para buscar al dueño de la pelota. Vi a un chico aproximándose a nosotras. Era alto, cabello marrón oscuro, y sus ojos no se los pude ver puesto que llevaba gafas de sol.
Mi corazón aceleró al instante. ¿Por qué? *Será porque está buenísimo*, pensé.
Recogí la pelota de la clara arena, y se la mostré.
-Lo siento. -dijo en un español que apenas se entendía.
-No pasa nada. -le entregué el objeto.
Después dio la vuelta sobre sus talones y se marchó a todo correr dirigiéndose a su acompañante.
Me quedé mirándolo durante unos segundos, más tarde, volví la vista hacia Tania.
-Que se te van los ojos eh jajajaja. -rió a plena carcajada.
-Anda no digas tonterías jaja.
-Oh venga, si estamos en la edad. Oye, ¿ese es al que le has hecho la foto antes no? -preguntó Tania.
-Sí, creo que sí. -afirmé. - Y creo que no es español eh. Habla un poco raro.
-Sí, es verdad, yo también lo he notado.
-Bueno, ¿quieres seguir jugando?
-Pues la verdad es que ya no tengo muchas ganas.
-Perfecto, porque te quería preguntar unas cuantas cosas sobre el viaje.
-Dime. -contestó Tania.
-Pues, lo primero, ¿tú y yo estaremos en la misma familia? En Londres me refiero. -dije. -No, estarás en otra. Verás, —fuimos paseando por la playa— esta actividad se trata de no hablar nada español, y si estamos las dos juntas, hablaremos en nuestro idioma, seguro.
-Cierto... Y... ¿Estaremos en el mismo Instituto no?
-Sí.
-¿Segura?
-Sí. ¿Por qué te preocupas tanto por eso? -preguntó Tania.
No, no le iba a decir todavía que sufría bullying, y que me daba miedo que en aquel centro me lo volvieran a hacer.
Tania es la única amiga verdadera que tenía, aunque todavía no la conocía mucho, con ella me sentía más fuerte.
Mis compañeros de clase solo me querían para los deberes u otras cosas parecidas.
-No sé, por saberlo. -sonreí.
Ella me devolvió la sonrisa.
El cielo iba oscureciendo y recogimos todas las cosas. Nos montamos en el coche y fuimos camino a Madrid. Cuando llegamos, cada uno se fue a su respectivo hogar.
Me puse el pijama y bajé al salón, allí se encontraban mis padres.
-Gracias por todo. -les dije.
-No es nada cariño, ya sabes que te lo mereces. -respondió mi padre.
-Y...¿solo son tres meses? -pregunté.
-Sí, ¿por qué? -habló mi madre.
Podría ser todo el año, joder.
-P-pues...mmm... -tartamudeé mientras me reconcomía la cabeza para intentar buscar una respuesta a aquella pregunta. –P-porque quiero estar más tiempo en Londres, no sé, dicen que es una ciudad hermosa.
-Pues sí, sí que lo es. Ahí fue nuestra luna de miel. -mi madre besó a mi padre.
-Buajj por favor, en público no. -protesté.
-No te quejes. Ya verás cuando tú tengas novio, te vamos a chinchar. -dijo mi padre.
-No me molestaréis, puesto que no tendré novio. -respondí.
-¿Por qué dices eso? -preguntó mamá.
-Dios mío, que bajo he caído, yo hablando esto con mis padres... Mejor me voy a mi habitación a escuchar música.
Se escucharon risas a mi espaldas. Las ignoré y subí las escaleras para ir a mi dormitorio.
*Un mes después*
Mi teléfono sonó. Cogí mi móvil y lo descolgué.
___: ¿Diga?
T: Hola ____(tn), soy Tania.
___: ¡Hola Tani! ¿Qué tal?
T: Pues bien, aquí estoy liada con la maleta.
___: Ah yo también. ¿Qué puedo meter aparte de ropa?
T: Para eso te llamaba, es que no sé qué poner.
___: A ver, pensemos. En tres meses, ¿que haríamos aquí?
T: Pues... Escuchar música, leer, salir de fiesta...
___: Jajaja, ¿en Londres podremos ir de marcha?
T: Ni idea, espero que sí.
___: Jajaja pues me llevaré vestidos lujosos para las ocasiones especiales.
T: ¿Y para ligar, no? Jaja.
___: Jaja que tonta eres.
T: Imagínate tener un novio inglés, sería perfecto.
___: Tania, definitivamente se te ha ido la cabeza.
T: Jaja pues sí, pero me quieres.
___: Sí sí, el amor hacia una amiga ante todo.
T: Jaja, bueno, te dejo, luego nos vemos, chao.
___: Adiós Tani, hasta luego.
Colgué el teléfono, y seguí preparando mi valija. Metí mi MP3, libros, mi ordenador, fotos de mi familia...
Una vez hecha la maleta, la cerré, aunque me costó bastante, puesto que tenía bastantes cosas, tuve que sentarme encima de ella para conseguir cerrarla. Bajé las escaleras y puse mi valija en la entrada. Después, fui a la cocina para desayunar antes de que llegara Tania, puesto que me iba con ella y sus padres al aeropuerto.
-Buenos días. -saludé.
De repente, mi madre se abalanzó sobre mí, más tarde, mi padre.
-Hey hey, ni que me fuera un año. Me estáis estrujando.
-No te quejes, que no te vamos a ver en tres meses... -dijo mi madre.
- ____(tn), la casa no va a ser lo mismo sin tí. -comentó mi padre.
-Tampoco es para tanto, estaréis muy agusto, ya veréis. -respondí.
-No digas tonterías. -contestaron al unísono.
De pronto, llamaron al timbre. Abrí y era Tania.
-¡Hola ____(tn)! -me abrazó. -¿Lista?
-¡Hola Tania! Aún tengo que desayunar, pero tardo poco, pasa.
-No tranquila, están ahí mis padres con el coche, date prisa porfa.
-De acuerdo.
Comí lo más rápido que pude, y avisé a mis padres de que ya me iba. Me besaron y me abrazaron. Mis padres me despidieron con lágrimas en los ojos, y más tarde, me subí al coche de Tania camino al aeropuerto.
Cuando llegamos, nos despedimos de sus padres y esperamos a que llegara la hora del vuelo.
-¿Cómo serán las familias que nos tocarán? -pregunté.
-No lo sé, pero espero que no sean raras.
Reí. En ese momento anunciaron que el vuelo hacia Londres partiría en quince minutos. -¿Preparada? -dijo Tania.
-Preparada. -contesté.
martes, 9 de julio de 2013
CAP 1: Oportunidades aprovechadas.
Bueno, hola. Sí, ese es un buen comienzo, ¿no? Voy a empezar por lo básico, mi nombre es ____(tn), aunque a la gente que me rodea no le suele importar mucho eso. Os preguntaréis por qué, aunque yo creo que vosotros mismos ya os imagináis la respuesta. Podéis llamarlo bullying, acoso... Pero el caso es que lo sufro, aunque mi familia no lo sabe, y por nada del mundo se lo contaría, puesto que dirían cosas como: tienes dieciseis años, deberías saber defenderte.
El problema es que cada vez que lo hago salgo perdiendo.
¿En los estudios? Pues la verdad es que se me dan bastante bien todas las materias, menos una: matemáticas. Odio infinito hacia ellas. Lo que mejor se me daba eran los idiomas, el que más, inglés. Pero dentro de un mes volvía a la rutina, volvía al Instituto. Me daba pereza nada más pensarlo. Estábamos en vacaciones de verano, y no había hecho nada durante él, como mucho había ido a la playa de Cádiz. (vivo en Madrid).
Hoy íbamos a la playa de La Concha, en San Sebastián, con unos amigos de mis padres, que también tenían una hija de mi edad, y mis padres me han obligado a ser su amiga o al menos soportarla durante el día.
(...)
Sonó el estúpido despertador. Su sonido era irritante.
-¡¡____(tn)!! ¡Levántate! -Gritó mi madre desde la cocina.
-¡Un poquito más! -Contesté.
- ____(tn), no me obligues a subir.
-Estááá bien, ya voy.
Puse un pie sobre el suelo, más tarde otro, y me levanté. Parecía un zombie andando. Me dirigí al baño a asearme. Puse música en mi móvil y me duché mientras la escuchaba. Cuando terminé, me puse una toalla en el pelo y sobre mi cuerpo.
Una vez seca, fui a mi habitación y me puse el biquini, más tarde me puse unos pantalones cortos vaqueros y una camiseta corta que me llegaba por encima del ombligo. Me recogí una coleta y preparé mi mochila. Una vez hecha, bajé las escaleras y me dirigí a la cocina para desayunar.
-Buenos días cielo. -Me saludó mi madre.
-Buenos días mamá. ¿Dónde está papá?
-Ha ido a comprar el pan para los bocadillos. -Me sonrió.
-¿Y cuándo vienen vuestros amigos esos? -Pregunté.
-Deben estar de camino. Ten, tu desayuno.
Me dio un cuenco de leche con cereales y fui a comérmelo al comedor. Cuando terminé, puse el plato en el fregadero, y, segundos después, tocaron al timbre.
- ____(tn), abre, por favor, serán ellos.
- Vale.
Fui a la entrada y abrí la puerta. Sí, eran ellos.
-¡Hola! -saludó la mujer.
El hombre y la mujer me dieron un beso en cada mejilla y se fueron a saludar a mi madre. La hija, que se supone que era de mi edad, se quedó en una esquina. Era tímida. La miré unos pocos segundos. Era muy guapa. Su cabello era castaño claro, o de un rubio oscuro. Sus ojos eran marrones, color café. Era muy muy delgada.
- Hola, soy ____(tn), ¿cómo te llamas?
- Hola, soy Tania. -Me sonrió tímidamente.
-¿Cuántos años tienes? -Pregunté.
-Dieciseis.
-Entonces tenemos la misma edad.
-Sí.
-Anda, pasa. No te quedes ahí. -Le devolví la sonrisa.
Juntas nos fuimos al salón, y encendí la tele.
-¿Qué quieres ver? -pregunté.
-Me da igual.
De pronto, alguien abrió la puerta de la entrada. Era mi padre.
Diez minutos después, metimos toda la comida en el maletero y fuimos camino a la playa. Tania y yo estuvimos hablando todo el tiempo sobre nuestros gustos musicales, lo que nos gustaba hacer... La verdad es que coincidíamos en bastantes aspectos.
Por una parte, Tania me sorprendió bastante. Ella me trataba muy bien, era muy buena conmigo, y me resultaba extraño.
Llegamos a la playa, e inmediatamente, Tania y yo nos metimos en el agua, mientras los padres preparaban la sombrilla, hamacas...
Después de quince minutos en el agua, fui a por mi cámara para hacer fotos, y nos dimos un paseo por la orilla del mar.
-Hey ____(tn), vamos a ver si hay tíos buenos. -dijo Tania.
Solté una fuerte carcajada, y asentí.
Vi a un chico tumbado en la arena, que estaba bastante bien, así que le hice una foto. Cuando lo vi, sentí un cosquilleo. Después de un largo paseo, volvimos para comer. Tania, sus padres, los míos y yo, estuvimos hablando.
- ____(tn), Tania va de intercambio a Londres durante un trimestre y vive con una familia londinense, que tienen un hijo e irá con él a un Instituto, ¿tú querrías ir con otra familia a pasar allí tres meses? Volvéis en Navidad.
-¡¿En serio?! ¡¡Sí sí sí porfa!! -Por fin no vería a "mis amigos".
_______________________________________________________________________________Buenoo, que os ha parecido el cap 1? Espero que os haya gustado y sigais leyendo esta nove:3 os quieroo<3 mi Twitter es: @Infiinitywith1D, por si quereis que os avise cuando suba cap(: <33
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)