**Narras tú**
Me despertó el sonido del despertador. Tanteé sobre la mesita de noche para apagarlo. Tardé varios segundos en espabilarme, hasta que por fin pude levantarme de la cama, que tanto cariño le tenía.
Hoy era lunes, el día de la semana más odiado por los estudiantes, o en general, por todos.
Fui a paso zombie hacia mi armario, a escoger la ropa que me pondría hoy. Tras varios minutos removiendo prendas, al fin opté por esto:
Después, me dirigí hacia el cuarto de baño. Me peiné y me maquillé un poco. Cuando finalicé, bajé las escaleras, y me encontré a Louis desayunando, con una taza de café al lado de él para mí.
Louis: Buenos días enana.
Tú: Hoy es lunes, hoy no son buenos días.
Louis: Cierto.
Tú: -me senté a su lado y di un sorbo a mi café- ¿Hoy al final quién viene aquí a comer?
Louis: Pues Niall, Harry, Tania, Cel y Liam.
Tú: Vale. Podríamos comprar unas pizzas.
Louis: ¿Otra vez?
Tú: ¿Por qué no?
Louis: Está bien. -bien, objetivo conseguido para la operación "criptonita". Es así como la había llamado para juntar a Liam y a la chica que tanto le había gustado. -Pero yo no voy a ir a comprarlas.
Tú: No te preocupes, vamos Liam y yo.
Louis: Vale, pero a lo mejor Liam no quiere.
Tú: Va a querer, ya verás.
Cuando terminamos de tomar el desayuno, preparamos la mochila y caminamos al instituto. Cuando llegamos, Louis se fue con Zayn -quién se intentó acercar a mí para hablar, pero yo lo evité-.
Caminé hacia mi aula, buscando a Harry con la vista por los pasillos, hasta que sin querer choqué con Alice.
Tú: Mierda. -maldije en un susurro.
Alice: ¡Eh, pero qué haces niñata! ¡Ten más cuidado! Imbécil.
Tú: Lo siento, no te vi.
Alice: Eres una torpe.
Tú: He dicho que lo siento.
Alice: Eso ya no vale, niñata. Así que ahora, aire, no puedo ni verte la cara del asco que me das.
Estuve a punto de soltarle unas cuantas palabritas, pero me detuve, no merecía la pena malgastar el tiempo en esa guarra.
Cuando volví a caminar, Alice me hizo la zancadilla y caí al suelo em medio del pasillo, raspándome las rodillas y un poco las palmas de las manos. Oí risas, pero permanecí firmé. Me levanté del suelo, y fulminé con la mirada a Alice.
Alice: ¿Crees que me das miedo? Qué patética.
Me dí la vuelta y me sacudí las manos. Anduve cabizbaja hacia el aula, y cuando llegué, Harry me esperaba en la puerta. Me dio un beso en la boca y me acompañó a mi pupitre, donde estaban Cel, Liam y Niall.
Niall: ¡Buenos días enana! -me abrazó.
Cel: Hola guapi. -me dio un beso en la mejilla.
Liam: ¡Hola _____! -me abrazó.
Tú: Hola. -sonreí.
Bajé la silla de la mesa, y colgué mi mochila en ella.
Cel: Hey hey, ¿qué te ha pasado en las manos?
Tú: -fruncí el ceño- ¿A mí? Nada. -miré las palmas de mis manos, y descubrí que de ellas salía un poco de sangre. -Mierda... -maldije en un susurro.
Harry: ¿Qué te ha pasado?
Tú: Mm...me caí de la cama y me clavé algo en el suelo, no sé el qué. -rieron. La verdad es la idea no era muy buena, pero al parecer había colado. Eso es lo importante. Voy a ser una gran actriz, ya veréis.
Liam: Qué torpe.
Tú: ¿Acaso lo dudabas? -sonreí.
Niall: Es difícil dudar en eso. -le di un pequeño golpe en el brazo. -¡Auch! -fingió que le dolió.
Tú: Te jodes.
Cel: Anda, vamos al baño a desinfectarte la herida. -cogió mi brazo en dirección a la puerta, pero la frené. El rasguño tampoco era para tanto.
Tú: No, no hace falta. Esto se cura en nada.
Cel: No, la herida se te podría infectar y no es plan. -resoplé. A veces es muy terca.
Harry: Cariño, hazle caso.
Tú: ¡Pero si es que no es nada!
Cel: No seas cabezota, y vamos. -
Me tiró del brazo hacia la salida del aula y fue tirando de mí por los pasillos del instituto en dirección al aseo. Una vez allí, abrí el grifo a regañadientes y me enjuagué la "herida", que ni siquiera se podía llamar así, solo era un rasguño. Son unos exagerados.
Cuando finalicé, giré la manivela del grifo hacia la izquierda, y el agua se cortó.
Tú: Ala, ¿contenta? Tampoco era para tanto. -arranqué un trozo del papel higiénico y me sequé las manos.
Cel: Lo sé. -se cruzó de brazos.
¿Cómo que lo sabe? ¿Entonces para qué me ha hecho venir aquí? De verdad, no entiendo nada. ¿O si...?
Tú: ¿Eh? No te entiendo.
Cel: Que la excusa de la cama ha sido una gilipollez, quien se lo haya creído es que es tonto.
Tú: Entonces Liam, Niall y Harry son tontos.
Cel: _____, no soy tonta.
Tú: Ya lo sé.
Cel: Pues no me trates como tal. _____, he visto como Alice te insultaba a su antojo y te hacía la zancadilla.
Tú: -suspiré- Bueno...
Cel: Alice debería escarmentar, porque ya me tiene muy harta, a tí y a mí.
Tú: Si simplemente no le hacemos caso...mejor.
Cel: _____, nos tiene fichadas, y eso es malo.
Tú: ¿Y qué quieres que hagamos?
Cel: Pues no sé...es que con Jennifer y ella es difícil competir.
Tú: Pues las ignoramos y ya está.
Cel: Van a seguir jodiéndonos.
Tú: Pues pasamos de ellas.
Cel: No es fácil.
Tú: Pero tampoco imposible.
Cel: -suspiró apenada- Bueno, hagamos eso. -sonrió.
Tú: Exacto. -le devolví la sonrisa y nos abrazamos.
En realidad sé que eso no va a funcionar, fijo que no, y creo que ella también piensa lo mismo. Tanto Cel como yo sabemos qué es el acoso escolar, o como prefiero llamarlo yo, bullying, y esa gente no se rinde tan fácilmente. Pero claro, la mejor opción es engañarnos a nosotras mismas.
Salimos del baño y caminamos hacia la clase a paso ligero. Acababa de sonar el timbre y no me apetecía volver a meterme en problemas, que ya tengo suficientes.
Entramos en clase y rápidamente nos sentamos en nuestros sitios, yo al lado de Niall, puesto que tocaba matemáticas. En esta clase tenía que tener todos los sentidos funcionando, porque sino, después sería mucho peor. Una de mis cualidades -creo-, es que si me propongo una cosa tengo que conseguirla pase lo que pase. Lo mismo me pasa con esta materia, si no entiendo alguna explicación, no paro de estudiarla y a hacer ejercicios relacionados con ésta hasta que lo comprenda.
Así soy yo, la más terca, aunque algunas veces me beneficie y otras simplemente empeore aún más las cosas.
Como con Zayn. No sé si me entendéis.
Profesor: ¡Señorita _____!
Tú: ¿E-eh? -se escucharon risas de Alice y Jennifer, a lo que no les hice ni el menor caso.
Dios mío, estaba tan ensimismada en mis pensamientos que ni siquiera me había percatado de que el profesor había entrado por la puerta del aula, y había dado lugar a que comenzara la clase. Tengo que admitir, que no tengo todos los sentidos puestos en clase, como mucho uno de ellos.
A saber qué me habrá preguntado.
Profesor: Señorita, está en otro mundo.
Jennifer: Ella vive en su mundo propio, lejos, muy lejos de nosotros. -más risas.
Profesor: Haga usted el favor de callarse, señorita Sheffield. -Jennifer puso los ojos en blanco. -Es la segunda vez que le llamo la atención, señorita. A la próxima, parte.
Tú: D-de acuerdo, lo siento, señor.
Profesor: -suspiró- Bien, sigamos la clase.
Se fue a la pizarra y empezó a escribir algunas operaciones.
Las horas transcurrieron lentas y muy espesas, hasta que por fin sonó el timbre que anunciaba el final del las clases. Hoy había sido otro mierda de día. Os preguntaréis por qué, pero supongo que ya se lo imaginan: Alice y Jennifer.
Cuando Cel y yo salimos al patio, puesto que ya era la hora del recreo, nos topamos con ellas. Ni siquiera le habíamos dirigido ni una mirada, hasta que sin más, se acercaron a nosotras. Empezaron a reírse a carcajadas a nuestra costa, haciendo resonar en todo el patio, lo que hacía que la gente nos mirara. Una vez fijados sus ojos en mi amiga y yo, Alice y Jennifer explotaron su batido de chocolate, manchándonos la ropa y haciendo que nuestra piel se volviera pegajosa. Se escucharon risas.
Cel y yo nos miramos y nos dirigimos al baño a limpiarnos la vestimenta. Fue un momento vergonzoso, pero la cosa no acabó ahí.
Cuando finalizó el descanso de media hora, Cel y yo subimos las escaleras en dirección al aula, pero ellas, a nuestra espalda, nos empujaron, haciendo que casi nos abriéramos la cabeza. Pusieron como excusa que había muchas personas a nuestro alrededor y que los empujones no provenían de ellas.
Por supuesto que no nos lo creímos, lo único que querían ellas era jodernos hasta lo más hondo, y por ahora, lo estaban consiguiendo. Pero, en nuestra opinión, era mejor dejarlo pasar. Ya se cansarían.
O no...
**Narra Liam**
Todos esperábamos a mi hermana y a _____ a la salida del instituto. Curiosamente, al final Zayn se había apuntado a comer con nosotros, lo que me extrañó bastante. Eso de dejar plantados a Max y a Jason por ir a almorzar con nosotros, no encaja mucho con él. Pero si él lo había decidido así, supongo que sería por alguna razón.
Finalmente, _____ y Cel se acercaron a nosotros.
Louis: Bien, ¿nos vamos ya?
Niall: Sí, tengo hambre.
Tú: Liam y yo vamos a por las pizzas.
Tania: ¿Por qué vosotros?
Tú: Porque somos los únicos que nos hemos ofrecido.
Zayn: ¿Y qué pasa si ahora yo quiero acompañaros?
Tú: Que no es creíble. Además, vosotros tenéis que poner la mesa.
Zayn: -frunció el ceño- Como tú quieras...
______ y yo nos miramos cómplices y sonreímos.
Caminamos todos juntos hablando de diferentes temas, hasta que _____ y yo giramos para un lado y los demás para otro.
Realmente esperaba que aquella chica estuviera ahí, pero, ¿y si no? Me decepcionaría. Pero también hay otra opción, como la que puede estar allí perfectamente, y yo ¿de qué le voy a hablar?
"Hola, me llamo Liam y llevo todo la noche y el día pensando en tí, encantado de conocerte". No.
Me temblaban las manos y estaba comenzando a sudar.
Tú: Hey Liam, tranquilo.
Liam: No puedo. Mi corazón va a mil.
Tú: Sé que estás muy nervioso, pero al menos disimula cuando vayas a hablar con ella.
Liam: ¿Y qué le digo?
Tú: Pues te presentas, la haces reír y le pides tu número. Así de simple.
Liam: No es fácil, al menos para mí.
Tú: Bueno, yo te ayudo, pero solo un poco, sino nunca te vas a soltar.
Liam: Uf, gracias.
Sonrió.
Al fin llegamos a la pizzería, no había cola, un lunes por la tarde es difícil que la haya. Busqué con la vista a la chica que me había "robado el corazón". Lo digo entre comillas porque todavía no sé si la quiero.
Nada. Ni rastro.
Liam: Joder, no la veo.
Tú: A lo mejor está en la cocina.
Dudé unos segundos, pero por averiguar tampoco pasa nada ¿no? Y quién sabe, a lo mejor todo depende de este día y la podré ver más seguidamente.
Dios, parezco un loco obsesionado.
Nos acercamos al mostrador, y esperamos a que alguien nos atendiera. Al rato salió un señor barbudo.
Dependiente: Hola, ¿qué desean? -deseo hablar con la chica...Sí, eso es lo que quiero.
Tú: Pues tres pizzas medianas de jamón york y queso, barbacoa y de pollo.
Dependiente: De acuerdo, tendrán que esperar unos veinte minutos.
Liam: ¡¿Veinte?! -mejor, así tengo más tiempo para verla.
Dependiente: Sí, porque las tres pizzas tardarán en hacerse.
Liam: Ah vale.
Dependiente: Mientras tanto, pueden tomar asiento.
_____ y yo asentimos y nos sentamos en una mesa al lado de la barra de la pizzería.
Tú: Tendré que llamar a Louis diciéndole que llegaremos más tarde. Ahora vuelvo. -sacó su móvil de su mochila y se levantó del asiento a hablar. Salió del establecimiento puesto que había música y no se escucharía muy bien.
Suspiré. Ni rastro de la chica. Es que soy tonto, ¿por qué he sido tan estúpido? Seguro que ella ni ha pensado en mí, solo soy un cliente más, y probablemente no esté aquí.
Qué ingenuo he sido al creer que la vería otra vez...
De repente, alguien entró por la puerta del establecimiento, sonando un leve tintineo de cascabeles. Supuse que era _____ que había terminado de hablar por teléfono.
Pero oí una voz que no era la suya. No. Era ella. La chica.
Mi corazón aceleró velozmente.
*****: ¡Hola Albert! -se dirigía hacia la sala del personal, saludando a un chico que estaba limpiando la pizzería.
Albert: Ya era hora Maria.
Maria: Sí, lo siento, es que una profesora me ha entretenido en clase y no he podido venir antes.
(María en inglés se pronuncia Maruia o algo así xdxd y en inglés no tiene tilde. Nada, solo era eso, sigan leyendo).
¡Así que se llama Maria, y es estudiante! Bueno, este es un buen paso, ya sé cómo es su nombre y que va al instituto, no está nada mal.
Observé cada cosa que hacía, hasta que desapareció por una puerta.
Mi respiración estaba entrecortada, y mis manos sudaban. Maldita sea, ¿por qué me hace sentir así? Estoy frustrado. No sé, a lo mejor es el amor de mi vida...pero NO. Apenas la conozco y no sé si creer en el amor verdadero y todas esas chorradas.
Un poco más tarde, entró _____ por la puerta y se sentó en su asiento.
Liam: ¿Ya?
Tú: Sí. -sonrió. -Dice Lou que tienen hambre, pero se van a tener que aguantar un poco.
Liam: Parece que sí. -me temblaba la voz y eso hizo dudar a _____.
Tú: ¿Ocurre algo?
Liam: ...la he visto.
Tú: ¿En serio? ¿Le has dicho algo?
Liam: No he podido, se ha metido en la habitación de empleados.
Tú: Bueno, pues cuando salga.
Liam: No sé...
Tú: Oye, que he venido a comprar las pizzas por ti, sino me hubiera quedado en la casa tumbada en el sofá con los demás.
Liam: Es que...
Tú: ¿Es que qué? Liam, no seas tímido, así no vas a conseguir nunca hablar con ella, a no ser que pidas una pizza.
Liam: Tienes razón...Hablaré con ella.
Tú: -sonrió- Así me gusta Leeyum. -me revolvió el pelo. -La operación criptonita va a ir muy bien, te lo digo yo.
Liam: ¿Criptonita?
Tú: Sí, es así como he llamado a nuestra misión. Bueno, a la tuya, que es hablar con la chica.
Vi como Maria se acercó a nosotros. Miré a _____ nervioso, que hizo un gesto que entendí por un "tranquilo". Ya estaba con el uniforme de la pizzería, y llevaba un trapo en la mano. Nos sonrió a los dos, y nos pidió permiso para limpiar la mesa.
Maria: ¿Ya les han tomado nota?
Liam: Por favor, no nos hables de usted. Y sí, nos han tomado nota, gracias de todas maneras. -sonreí. Cuando fue a la casa de Niall, le dije lo mismo. Lo que no sé es si me reconocería.
Maria: -se sonrojó- Perdonad. -no, no me recordaba.
Tú: No te preocupes. -sonrió. -¿Cómo te llamas?
Maria: Maria. -le devolvió la sonrisa.
Tú: Ah, pues encantada, yo soy _____, y él es uno de mis mejores amigos, Liam. -me señaló con su dedo índice.
Maria: Encantada.
Tú: ¿Cuántos años tienes?
Maria: Diecisiete. Bueno, ya mismo los cumplo.
Liam: ¿Cuándo?
Maria: El tres de enero. Todavía falta.
Ya que Maria apenas tenía trabajo que hacer, se sentó junto a nosotros y estuvimos un rato hablando. Era muy cariñosa, simpática y graciosa. No hacía nada más que mirarla embobado mientras _____ y ella hablaban de cosas de chicas. Cada vez que yo hablaba, Maria me miraba y sonreía, a la vez que sus mejillas se volvían de un color rojizo.
¿Eso es bueno? No sé, se lo tendré que preguntar a _____, ella sabe de esto.
Lo mejor es que los veinte minutos se me pasaron super rápidos. Normal.
_____ le había pedido su número, y yo le di el mío.
Cuando salimos a la calle con las pizzas en la mano en dirección a casa de Louis, aún no me lo podía creer. Tengo el número de móvil de Maria. Esa chica, de alguna forma de otra, ha robado mi corazón, de eso, estoy más que seguro.
¿La quiero? El tiempo lo dirá.
**Narrador**
Cuando _____ y Liam llegaron a casa, la mesa ya estaba puesta. Niall se abalanzó contra ellos y les regañó por tardar tanto. La verdad es que tanto Liam como ____ sabían que iba a pasar eso, y más con el irlandés.
Los ocho, se sentaron y empezaron a comer ansiosamente. Estaban hambrientos.
Zayn no hacía nada más que mirar a ____. Aún no habían solucionado la pelea, pero Zayn estaba dispuesto a hacerlo, otra cosa es que _____ colaborase, algo ya más difícil.
Cuando acabaron de comer, Cel, Tania y _____ subieron al dormitorio de ____, mientras los chicos, jugaban a la play.
Cerraron la puerta de la habitación.
Tú: Tania, ¿dónde estabas en el recreo?
Tania: ¿Yo?
Cel: No veo que haya otra Tania en la habitación.
Tania: Pues...¿A vosotras qué os interesa?
Tú: No sé, pregunto...
Tania: He estado en la biblioteca.
Tania decía la verdad. Lo que Cel y _____ no saben es qué hacía allí. Pero eso aún no será rebelado.
Tocaron a la puerta, seguido de una leve voz ronca pidiendo pasar. _____ dudó un poco, pero finalmente, aceptó.
Tú: ¿Qué quieres Zayn?
Zayn: ¿Podemos hablar?
Tú: Pues no.
Tania perdió el hilo de conversación, sin embargo Cel no, la que ya estaba enterada de todo lo que sucedió entre ellos dos, tanto como en su primer beso, como cuando se morrearon por decirlo de alguna manera, y por último, la pelea.
Cel: Yo creo que será mejor que habléis, _____.
Tania: Sí bueno, yo me voy. -dicho eso, desapareció por la puerta.
Tú: No tengo nada de qué hablar con él.
Cel: Cielo, en serio, será lo mejor. -le acarició el pelo y se fue de la habitación, quedando _____ a solas con Zayn, que es lo que más temía ella.
Zayn cerró la puerta lentamente y se metió sus dos manos en cada bolsillo trasero del pantalón. Se acercó lentamente a _____, que se encontraba sentada en la cama, apoyada en la pared observándole seria. Esa mirada le volvía loco a Zayn, aunque no lo admitiera.
Ni lo admitirá durante un largo tiempo.
Zayn: Lo siento. -susurró con un hilo de voz.
Tú: No todo se soluciona con eso ¿sabes? Ya eres demasiado mayorcito y deberías haberlo aprendido hace ya tiempo.
Zayn: Lo sé _____...No lo hice queriendo, y lo sabes. Se me escapó.
Tú: La pregunta es: ¿Verdaderamente piensas eso de mí?
Zayn: ¡No! ¡Claro que no!
Tú: ¿Entonces por qué lo dijiste? Es que no lo entiendo.
Zayn: Lo dije sin pensar. Quiero estar en paz contigo, ya te lo he dicho una y otra vez, quiero que seamos amigos, _____. De verdad, quiero firmar la paz entre nosotros. No sé por qué nos tratamos así, todo el rato insinuando cosas que ninguno de los dos quiere asumir. _____, seamos amigos. Llevémonos bien, puedo llegar a ser bueno aunque no lo creas eh. -eso le hizo sacar una sonrisa a _____, y Zayn, rápidamente se la devolvió.
No sé, podrían llegar a llevarse bien. ¿Por qué no?
Tú: -suspiró- ¿Por qué tienes tanto interés?
Zayn: ¿En qué? -se sentó junto a ella en la cama.
Tú: En ser amigos.
Zayn: Porque sé que podemos llevarnos muy bien.
Tú: ¿Cómo lo sabes?
Zayn: Intuición masculina.
Tú: Uy, yo me fío más de la femenina.
Zayn: Nah, no creas eh.
Tú: Un día lo comprobaremos.
Zayn: -rió- Venga, trato hecho. -se le escapó una sonrisa. -¿Ni un abrazo ni nada?
Tú: ¿Por qué?
Zayn: Por volver a ser amigos.
Tú: Tú eres muy aprovechado ¿no?
Zayn: Solo disfruto el momento.
Tú: -rió- Anda ven.
Segundos después, se fundieron en un tierno abrazo que ni ellos mismos saben cuánto duró, pero que les hizo perder todos los sentidos.
Se separaron, se miraron a los ojos y sonrieron.
Lo que no sabían, es que a partir de ese mismo momento, todo cambiaría por completo. Todo.
_________________________________________________________________________________
Holiiiiii!! PERDÓN PERDÓN PERDÓN PERDÓN POR TARDAR EN SUBIR, DE VERDAD, PERO ES QUE ESTA SEMANA HE ESTADO SUPER SUPER LIADA CON TODO EN GENERAL, SOBRE TODO EN LAS MATES. PERDONADME :C. Y bueno, que al fin y al cabo aquí taa' el cap 22 (: Espero que os haya gustado.
María: Ya habrás podido comprobar que has salido, como te dije por tw :3
Y una cosa más que deciros:
¡TENGO ENTRADAS PARA VER A LOS CHICOS EL AÑO QUE VIENE EN MADRID! ¡LAS DE ROCK ME! DIOS EN SERIO, YO ES QUE AÚN NO ME LO CREO, LLEVO ESPERANDO DOS AÑOS Y MEDIO A ESTO Y POR FIN SE VA A CUMPLIR.
Quería deciros que las que hayáis conseguido me alegro un montón(: y las que no: que lo siento muchísimo de verdad, os entiendo perfectamente, a mí el año pasado me pasó igual y me tiré dos días llorando y muchos días en depresión. Pero cielos, aún quedan entradas tanto como para Madrid como para Barcelona, pero claro, seguramente sean de las más alejadas del escenario.
Os envío todo mi apoyo desde Granada, ¡besooos! xx.
Att: @Infiinitywith1D
Preguntad lo que queráis y no os olvidéis de votar en las tres encuestas(:
http://ask.fm/JuliaCC1D
**Narras tú**
El agua caliente caía por todo mi cuerpo. Me enjaboné mi cabello y después lo enjuagué, más tarde hice lo mismo con mi cuerpo. Me pasé la esponja llena de gel con olor a vainilla, mi favorito, primero por el pie que metí en la alcantarilla, luego por mis piernas, por mis brazos, tronco, y por último mi cuello. Tatareaba la canción de Demi Lovato, Warrior. Me encanta, adoro, amor eterno a esa canción, me sentía muy identificada con ella, tanto en la letra como también en Demi, cuando era tan solamente una niña, sufría bullying, igual que yo. Además es que tiene un vozarrón.
Saqué un pie de la ducha, luego otro, cogí la toalla que había encima del mueble y me envolví en ella. Después hice lo mismo con mi cabello. Salí del cuarto de baño y metí la ropa sucia y sudada a lavar. Me dirigí a mi cuarto para vestirme y no ir por la casa con solo una simple toalla que me cubra, pero de repente, tocaron al timbre. Está claro que no iba a recibir a alguien de esta manera, así que intentaré vestirme lo antes posible. Pero el que estaba o la que estaba al otro lado de la puerta, parecía impaciente y no dejaba de tocar el timbre. Resignada, y algo harta, bajé con la toalla por las escaleras y abrí la puerta.
Dios mío, ¿Zayn qué hace aquí? Y encima está viéndome casi en pelotas.
Se me quedó mirando perplejo, observándome de arriba a abajo, con una mirada pervertida, mordiéndose el labio inferior. Mis mejillas estaban empezando a adoptar un color carmesí. Me guiñó un ojo, a lo que puse los ojos en blanco.
Tú: ¿Qué haces aquí?
Zayn: ¿No querías que te trajeran tus cosas? -dijo mostrándome la mochila, aún observándome detenidamente, sobre todo las piernas y el escote.
Tú: Sí, pero me refería a Louis cuando volviera. ¿Dónde está?
Zayn: Jugando al fútbol en un parque con Harry y Niall.
Tú: Am, pues gracias. -escondí mi cuerpo tras la puerta.
Zayn: ¿Puedo pasar?
Tú: Em...me pillas en mal momento ¿sabes?
Zayn: Para mí es el momento perfecto. -dijo pícaramente.
Tú: Está bien, pasa, siéntate y ponte cómodo que yo me voy a cambiar. -entró en la casa, me dio la mochila y la cogí.
Zayn: Si quieres te puedo cambiar yo.
Tú: -le fulminé con la mirada, a lo que rió- Sé hacerlo yo, gracias.
Dicho eso, subí las escaleras sujetándome con la mano izquierda un poco la toalla que me envolvía, por si acaso. Vete tú a saber, a lo mejor se me resbala delante de Zayn y muero de vergüenza en ese mismo instante.
Mientras subía hacia mi dormitorio, sentía que la mirada de Zayn no se apartaba de mí, pero no iba a comprobarlo, en este momento solo quiero ponerme una ropa encima y olvidarme de lo vergonzoso que ha sido. Me puse un pantalón corto vaquero, con una camiseta de manga corta caída con la frase "Stay Strong" la famosa frase de Demi Lovato, pedí que me hicieran una así para mantenerme fuerte, pero no me sirvió de mucho, la verdad.
Tras cambiarme y peinarme un poco el pelo -que aún seguía mojado-, bajé las escaleras para volver con Zayn, que estaba sentado en el sofá con su móvil.
Tú: Ya está.
Zayn: -sonrió- ¿Te sientas a mi lado? -¿a qué venía esa pregunta?
Tú: -fruncí el ceño- Mm...vale. -reí.
Me dirigí al sillón y me senté junto a él. Tras varios segundos sin saber qué decir, Zayn eliminó el silencio que había en la habitación.
Zayn: ¿Qué tal con Harry?
Tú: Em...apenas hemos empezado, pero por ahora bien. -dije nerviosa. Creo que mis mofletes se están volviendo rojizos. Yo y mi manía se sonrojarme por cualquier cosa.
Zayn: Oye, -rió- esa pregunta no es motivo para que te pongas roja. -mierdaaaaaa.
Tú: Yo soy así. -le miré a los ojos. Putos ojos los suyos, qué bonitos son, joder.
Zayn: Creo que estoy empezando a conocerte. -pegué una carcajada.
Tú: No sabes nada de mí, aparte de esto.
Zayn: Todo a su tiempo. -me miró con sus ojos de color café que me ponen la carne de gallina.
Tú: Eso ya lo veremos. -rió, y sonreí. -Gracias por traerme la mochila.
Zayn: No es nada. Oye...
Tú: Dime.
Zayn: ¿Somos amigos?
Tú: La verdad es que no sé lo que somos. -reí- Nuestra relación es rara.
Zayn: Y tanto. -asintió.
Tú: Es que algunas veces eres bueno, pero es que otras veces, te comportas como un verdadero gilipollas.
Zayn: Ala, gracias.
Tú: -reí- Es en serio, a veces eres buena persona, conmigo, Liam, Cel, Harry...pero luego te comportas mal en el instituto, pasas de nosotros y te vas con otros. No hay quién te entienda.
Zayn: Es la reputación.
Tú: Estás diciendo que te da vergüenza estar con Harry, Liam, Cel y yo ¿no?
Zayn: No es eso...
Tú: ¿Entonces qué es? No comprendo.
Zayn: Ni yo mismo me entiendo.
Tú: Entonces no sé quién puede hacerlo.
Zayn: -suspiró- Se burlarían de mí si me vieran con vosotros.
Tú: Tu hermanastro, su mejor amigo y su hermana pasan por eso todos los días, ¿sabes? ¿Y a qué se debe? A tí y a tus estúpidos amigos.
Zayn: Mira, prefiero no hablar de esto.
Tú: No quieres enfrentarte a la realidad.
Zayn: He dicho que no quiero hablar de esto.
Tú: Eres un cobarde. -le fulminé con la mirada y me levanté del sofá, apartándome de él. Él hizo lo mismo con furia, y nos quedamos mirándonos el uno frente al otro.
Zayn: ¡Basta ya, no me humilles más!
Tú: No tienes ni idea de lo que es ser humillado.
Zayn: ¿Y tú sí?
Tú: ¡Pues más que tú!
Zayn: Ya, seguro.
Tú: ¡No hables sin saber!
Zayn: ¡Tú tampoco lo hagas! -resoplé.
Tú: Vete por favor.
Zayn: Lo haré si me da la gana, tú no me das órdenes.
Tú: No me hables así, imbécil.
Zayn: Tú tampoco lo hagas, niñita pequeña.
Tú: ¡He dicho que te vayas!
Zayn: Ya entiendo por qué Alice y Jennifer te odian. -sentí que algo se rompía en mi interior.
Tú: ¿Cómo te atreves a decirme eso?
Zayn: Pues atreviéndome. Tienes que meterte en TODO, vas de víctima pero luego eres un demonio. ¿Y a tí qué más te da lo que yo haga? Siempre dando órdenes, eres una mandona y una controladora, poco a poco me estás quitando a Louis y a Niall ¿sabes? Una manipuladora. Alice y Jennifer tenían razón. -sentí un enorme pinchazo en mi pecho.
Las lágrimas ya estaban cayendo sobre mis mejillas. No me puedo creer que me haya dicho eso, ¿de verdad soy así? ¿Por qué me odia tanto? Alice y Jennifer le habían metido esas ideas erróneas de mí, seguro.
Me miró y se dio cuenta de que estaba llorando, lo que me jodió bastante, no me gusta que me vean así. Rápidamente me quité las lágrimas con mi mano derecha.
Tú: Vete por favor. -susurré con la vista fijada en el suelo.
Zayn: Oh dios _____, lo-lo siento...de verdad. Perdóname. -intentó acariciarme la mejilla, pero aparté su mano con un manotazo en ella.
Tú: Vete. -lo empujé hacia la puerta.
Zayn: Lo siento _____, no quería decir eso, de verdad. Es que la ira me invadía y cuando alguien está así no sabe lo que dice. Lo siento, de verdad.
Tú: Ya has dicho todo lo que tenías que decir, adiós. -cerré la puerta en sus narices.
Suspiré, me apoyé en la puerta y fui bajando hasta sentarme en el suelo. Tapé mi cara con mis manos, evitando llorar, cosa que no conseguí. No sé por qué me ha afectado tanto lo que me ha dicho...Pero...¿y si de verdad estoy así? ¿Y si él, Alice y Jennifer tienen toda la razón? Quizá sí, quizá no...
Fui a la cocina y cogí del frigorífico una manzana. La lavé, le di un mordisco y subí a mi habitación. Una vez allí, cerré la puerta y me senté en mi cama pensativa. Miraba al horizonte, tenía que ordenar mis pensamientos. ¿De verdad soy tan mala? No lo sé, solo sé que si ha dicho eso, será por algo, ¿no? Aunque él no me conoce mucho...pero puede llegar a tener razón.
Ahora que lo pienso, la pelea comenzó con un "¿somos amigos?" Es increíble hasta qué punto se ha torcido la conversación, pero...¿por qué le doy tantas vueltas? Él no me importa, y si no me importa, no debería importarme lo que ha dicho, pero de alguna manera inexplicable, me ha llegado hasta el fondo de mi corazón. No sé.
De pronto, algo vibró a mi lado. Un WhastApp. Desbloqueé mi celular y vi de quién era el mensaje. Zayn. Suspiré y lo abrí.
"_____, lo siento de verdad, se me escapó, tal vez por la rabia. Me he pasado mucho contigo, perdón. Nadie se merece ese tipo de comentarios, y menos tú, que eres una de las mejores personas que he conocido. Algo que tienes que saber de mí es que no soy muy paciente, y algunas veces llego a tener una mala leche increíble. Todos comentan sobre mí pero pocos saben verdaderamente mi historia, y como tú no la sabes, es normal que me dijeras eso, ese es el lado que muestro...No tenía derecho a decirte eso...lo siento, una vez más. Que sepas que ahora mismo estoy acojonado, no quiero perderte, y no sé por qué.
Perdón."
Lo releí varias veces, pero es que sus palabras de antes verdaderamente me dolieron. Admito que yo también me pasé un poco, pero como él dice, ese es el lado que muestra, y eso no es mi culpa.
No le contestaré, que sufra.
Enchufé mis cascos a mi móvil y me cubrí las orejas con ellos, dándole al play al botón de "aleatorio" de mi lista de reproducción. Lo mejor que puedes hacer en estos casos, querer olvidar, es escuchar música, hace que desconectes de todo. Me tumbé en la cama y cerré los ojos. Sonaba la canción "Impossible" de James Arthur. La adoro, aunque ya la tengo un poco aborrecida. De pronto, volvió a vibrar el móvil, lo desbloqueé y no, no era un mensaje de Zayn, sino de Harry.
"Hola princesa, ¿hoy puedes quedar?"
"Hola princeso, y sí, creo que sí, ¿dónde sería? (:"
"Pues he pensado en un sitio que me encanta."
"¿Cuál?"
"Es una sorpresa ;), te recojo en tu casa a las cinco y media."
"Odio las sorpresas."
"Ahaha, bueno, dentro de poco te van a gustar."
"Jo, ya estoy nerviosa."
"Eso me gusta;)"
"Pues a mí no :("
"Ahaha, bueno cielo, te dejo, hasta esta tarde<3"
"Adiós Ruloso<3"
Volví a bloquear mi celular y sonreí. Este chico es un cielo, en serio, ¿qué será? Odio que me dejen con la intriga. ¿Cuál será el lugar al que me llevará? Estaba tan ensimismada en mis pensamientos que ni siquiera noté cómo alguien entraba en mi habitación.
Louis: Holaaaaaaa. -se tumbó en mi cama dando un planchazo, haciendo que rebotara.
Tú: Holaaaaa.
Louis: ¿Qué estás haciendo?
Tú: Más bien, estaba, porque he sido interrumpida por un gorila que habla.
Louis: Alaaaa. -reí.
Tú: ¿Ya veniste de jugar al fútbol?
Louis: Sí, ¿Zayn ya te trajo la mochila?
Tú: Sí.
Louis: Qué raro, le dije que me esperara aquí.
Tú: Pues ya ves que no.
Louis: ¿Pasó algo?
Tú: No, ¿por?
Louis: Nada nada.
Tú: Tengo hambre Louuu. -puse morritos.
Louis: Ya se por dónde vas, y no te voy a hacer la comida, hoy te toca a tí señorita.
Tú: -resoplé- Jo, porfi Lou.
Louis: No, hoy tú me la haces a mí. -me guiñó un ojo.
Tú: Jo, eres malo.
Louis: Un malo bastante atractivo.
Tú: -me levanté de la cama a duras penas- Más quisieras Tomlinson.
Louis: Ya quisieras tú ser como yo _____(tu primer apellido).
Tú: Yo no quiero tener un culo apompado.
Louis: -puso cara de ofendido- Oh, vale que te metas conmigo, ¡¿pero con mi culo?! Oh, ahí te has pasado muchachita. -reí.
Tú: Oh, qué miedo. -dicho eso, salí por la puerta de mi dormitorio y me encaminé a la cocina.
Louis me siguió, pero se detuvo a medio camino y se tumbó en el sofá.
Tú: ¿QUÉ QUIERES QUE HAGA, LOU? -grité desde la cocina.
Louis: ¡CON UN FILETE ME BASTA! -contestó.
Tú: ¡OKEEEY!
Tras varios minutos haciendo el dichoso filete, -que puse la cocina patas arriba- por fin terminé. Lou puso la mesa y minutos después comimos juntos. La carne, aunque raro sea, me había salido muy buena, aunque tampoco hay que tener mucha maña...Pero yo soy una patosa para esto. Louis y yo estuvimos diciendo bobadas, como siempre, después nos habíamos quedado en el sofá viendo la tele, hasta que decidí subir a mi habitación a prepararme para la cita con Harry.
Me coloqué una camisa blanca transparente de manga corta, con unos pantalones cortos negros. También cogí una chaqueta, puesto que sabía que me iba a dar frío, soy muy friolera. Luego, me fui al baño para maquillarme un poco, solo un poco, no me gusta mucho hacerlo. Poco después llamaron al timbre. Bajé rápidamente las escaleras antes de que Lou pudiera abrir, pero cuando ya estaba en el primer piso, él no se había movido ni un milímetro. No me extraña, luego me dicen a mí vaga.
Louis: Han llamado.
Tú: Ya abro yo, no vaya a ser que el señorito se mueva.
Louis: Vas aprendiendo rápido eh. -me guiñó un ojo y reí.
Me dirigí a la entrada y abrí la puerta. Me encontré con los verdes ojos de Harry mirándome fijamente, sonriendo, haciendo que unos hoyuelos se detectaran en su rostro. Le devolví la sonrisa.
Harry: Hola princesa.
Tú: Hola princeso. -lo abracé. -¡LOOU, ME VOY CON HARRY, VOLVERÉ POR LA NOCHE!
Louis: Okeey, pasaoslo bien. -dicho eso, cerré la puerta a mi espalda.
Salimos a la calle, y Harry me cogió la mano y la besó.
Tú: ¿A dónde me llevas Styles? -pregunté.
Harry: A un sitio que me encanta.
Tú: Eso ya me lo has dicho.
Harry: Pues no te voy a decir nada más. -me sacó la lengua.
Su grande mano envolvió la mía, dando pequeñas caricias con su dedo pulgar.
Harry: Antes, te invito a una merienda.
Tú: Ah no, ni hablar, tú no pagas.
Harry: Claro que pago.
Tú: Harry, yo tengo dinero.
Harry: Y yo también. Y puesto que yo te he invitado, yo pago.
Tú: Eso ya lo veremos.
Harry: Pues eso, ya lo veremos. -dejó mostrar su amplia sonrisa seguida de unos tiernos hoyuelos.
Llegamos a una heladería, donde decían que los helados de allí estaban realmente buenos. Entramos en el establecimiento. Estaba abarrotado de gente, y esperamos en la cola. Cuando nos tocó, Harry pidió un helado de estrachatela, mientras que yo, uno de nata y pistacho.
Odio el chocolate, no me gusta nada. Me llamaréis rara, -que lo soy- pero es que no soporto su sabor, no entiendo por qué a la gente le gusta tanto.
Me dispuse a pagar, pero Harry se me adelantó, me cogió de la mano rápidamente y salimos de la heladería.
Tú: ¡Eh, no me has dejado pagar! -refunfuñé.
Harry: Te lo dije. -dio un lametón a su helado. Suspiré e hice lo mismo.
Tú: Pues la próxima yo.
Harry: Ya lo veremos.
Tú: Fu. -rió.
Harry: ¿Dónde fuiste esta mañana?
Tú: Fui a correr con Liam.
Harry: ¿A dónde?
Tú: Dimos varias vueltas a la manzana y después nos fuimos a un parque.
Harry: La próxima vez me apunto. -sonrió.
Tú: Es que estabas tan mono durmiendo, que decidí no despertarte.
Harry: Aw, qué tierna.
Tú: ¿Verdad que sí? Luego no digas que no te quiero.
Harry: No no, tú me amas.
Sonreí, y me puse de puntillas para darle un beso en la mejilla, pero él se giró a propósito y acabé dándoselo en la boca.
Tú: ¡Eh, eso no vale! ¡Has hecho trampa! -soltó una carcajada.
Harry: Soy un tramposo.
Tú: Pues sí.
Harry: Pero te ha gustado eh.
Tú: No te confíes. -pegó una carcajada.
Andamos un buen rato por el centro de Londres, cogidos de la mano. Ya mismo anochecía y Harry aún no me había llevado a ese tal sitio que tanto le gusta.
Harry: Ahora vas a tener que hacerme un favor.
Tú: Dime.
Harry: Tienes que dejar que te ponga una venda.
Tú: ¿Bromeas? ¿Para qué?
Harry: Para llevarte a ese sitio.
Tú: ¿Voy a ir andando a ciegas?
Harry: Sí, más o menos, pero tranquila cielo, yo te guío.
Tú: -resoplé- Vale, pero que conste que lo hago por tí.
Harry: -me rodeó la cintura con sus musculosos brazos y besó mi mejilla- Gracias princesa. -sonreí y lo besé en los labios.
Nos separamos tres segundos después.
Sacó un pañuelo de su bolsillo, y me tapó los ojos con él. A continuación hizo un nudo en la parte trasera de mi cabeza y me dio un pequeño empujoncito para llegar al lugar. Su brazo izquierdo rodeó mi cintura, y su brazo derecho, cogió mi mano, guiándola.
Harry: ¿Vas bien?
Tú: Sí, pero parezco tonta con una venda en medio de la ciudad.
Harry: -rió levemente- No te verán mucho tiempo así, el lugar a donde te llevo no está en el centro.
Tú: Ah, perfecto, me tranquilizas.
Noté cómo sonreía.
Tras varios minutos caminando hacia no sé qué sitio, el sonido de las voces de las personas había disminuido, por lo que supuse que ya nos habíamos alejado del centro.
Tú: ¿Falta mucho?
Harry: Impaciente.
Tú: Lo sé, ¿pero falta mucho?
Harry: No, tranquila. -sonreí.
Tú: Estoy nerviosa.
Harry: Creo que te va a gustar.
Tú: Todo lo que venga de tí seguro que me gusta.
Paró en seco, por lo que yo hice lo mismo. Fruncí el ceño, ¿por qué se había detenido?
Segundos después, no sentí su agarre.
Tú: ¿Harry? -giré mi cabeza hacia todos los lados, "buscándolo", cosa imposible, porque lo veía todo oscuro.
Harry: Cálmate preciosa, sigo aquí. -cogió mi cintura y me acercó a él.
De repente, sentí unos labios carnosos apoyados sobre los míos. Mordió mi labio inferior, y sentí su respiración sobre mi piel, que hizo que se me erizara.
Cogió mis manos llevándolas a la parte trasera de su cuello, haciendo que se lo rodeara.
Movió su cabeza de un lado a otro haciendo que nuestras narices se acariciaran, lo que se le suele llamar "beso duende".
Harry: Vamos. -susurró con voz ronca.
Cogió mi mano y al poco tiempo oí una puerta abrirse. Harry me dio un pequeño empujón para que avanzara. Supongo que entré en un coche, puesto que caí en un asiento. Luego, sentí el cuerpo de Harry a mi lado, diciéndole unas palabras a alguien. Se acercó a mi oído.
Harry: Para aclararte, estamos en un taxi.
Tú: ¿Y a dónde nos lleva?
Harry: Ya lo verás. -rodeó mis hombros con su brazo.
Pasaron unos cuantos minutos, y el coche paró. Harry cogió mi mano y me ayudó a salir del vehículo, luego, supongo que pagó al taxista.
Harry: Bien, ya hemos llegado.
Desató el nudo lentamente, con sumo cuidado para no arrancarme ningún pelo.
Por fin pude ver dónde nos encontrábamos. Instantaneamente, a modo reflejo casi, mi boca hizo una "o".
Estábamos en una pequeña montaña, que nos mostraba toda Londres iluminada, ya que era de noche. Era una vista preciosa, lo más bonito que había visto en mi vida.
Tú: Wow.
Harry: ¿Te gusta? -me sonrió. Me giré a él con los ojos iluminados del asombro.
Tú: ¿Que si me gusta? Dios mío, esto...esto es lo más bonito que he visto en mi vida...
Harry: Bueno, aparte de mí. -reí y apoyé mi cabeza en su pecho.
Tú: Y de mí. -esta vez quién rió fue él.
Harry: Exacto.
Nos sentamos en el césped que había, observando la preciosa ciudad iluminada mostrada ante nosotros.
Harry empezó a besar mi cuello, haciendo que me tensara y soltase un pequeño gemido. Rió ante mi expresión, lo que consiguió que siguiera haciéndomelo con más deseo. Daba pequeños besos húmedos y mordiscos sobre mi piel, la que luego lamió delicadamente.
Tú: Harry... -cerré mis ojos.
Harry: Ssh... -subió hasta mi clavícula, haciendo los mismos gestos que con el cuello.
Llevé mi mano derecha hacia su oscuro pelo rizado, dándole pequeños tirones.
Por fin llegó a mis labios. Mordió ansiosamente mi labio inferior. Acarició mis labios con los suyos, y finalmente los posó sobre los míos. Tras varios segundos así, se decidió y su lengua se coló en mi cavidad bucal, lo que le consentí rápidamente. Su lengua recorrió toda mi boca, proporcionándome placer. Mordí ligeramente su lengua, lo que hizo que un ronco gemido se escuchara.
Sonreí para mí misma. Objetivo conseguido: estaba excitado.
La falta de oxígeno hizo que nos separásemos, aún estando a centímetros el uno del otro.
Sus penetrantes ojos verdes hicieron que me perdiera. Qué ojos tan bonitos, por dios, no debe ser ni legal.
Nuestras miradas se juntaron, y los dos esbozamos una amplia sonrisa.
__________________________________________
CAAAP 21! Lo siento si he tardado mucho, pero no he podido antes :c Espero que os haya gustado kshdkajdkskf. Os voy a dejar por aquí mi ask por si queréis hacerme una pregunta sobre los chicos, o sobre la novela, o sobre mí. En resumen: lo que vosotras queráis(:
http://ask.fm/JuliaCC1D
BUEE, hasta el proximo cap, SIGAN VOTANDO EN LAS TRES ENCUESTAS Y COMENTANDO PORFI, ES MUY IMPORTANTE PARA MI<3
Att: @Infiinitywith1D
*Al día siguiente*
**Narra Liam**
Me despertaron los intensos ronquidos de Niall. Miré al irlandés y se encontraba con la boca abierta y un poco de baba salir por ella. Reí, no pude evitarlo.
Últimamente me estaba juntando mucho con él, y la verdad es que he llegado a conocerlo bastante bien. Tanto que llega a estar en la lista de mis mejores amigos. Él vive la vida siempre con una sonrisa, siempre ríe, siempre se divierte y siempre disfruta, y eso es lo que más me gusta de él, me contagia su felicidad.
Esta noche no había dormido muy bien, la imagen de la chica de las pizzas se paseaba por mi mente una y otra vez, no me la podía sacar de mi cabeza. Esos ojos, esos labios, ese pelo, esa mirada...me había quitado el sueño.
Me levanté lentamente del suelo para no despertar a los demás, y me dirigí al baño. Cogí mi mochila para cambiarme en él. Me puse ropa de deporte. Los fin de semana siempre hago futing por la mañana temprano, y ya es una costumbre.
Nos quedamos dormidos ayer todos viendo la peli y nos dormimos con mantas y cojines.
Después me dirigí a la cocina para desayunar, no es bueno hacer deporte sin antes alimentarse, y me serví un café y galletas.
Tú: ¿Ya estás despierto? -pegué un rebote, casi hace que me atragante. Rió bajito por mi expresión.
Liam: Ya me ves, ¿y tú? ¿Qué haces a estas horas levantada?
Tú: -se encogió de hombros- Soy muy madrugadora.
Liam: Me ocurre lo mismo. -sonrió.
Tú: -se sentó en la encimera de un salto- Hazme el desayuno porfi.
Liam: Ah no, ni hablar.
Tú: Porfi porfi porfi. -puso morritos.
Liam: Que no.
Tú: Porfaaaa. Si me lo haces te voy a querer más.
Liam: -suspiré- Eres una vaga, pero, está bien...Pero que conste que lo hago por tu amor. -rió.
Tú: -me abrazó- ¡Gracias Leeyum! Te quiero.
Liam: Yo a ti también enana.
Le calenté un café y se lo di. Dio un sorbo.
Liam: ¿Qué tal con Harry?
Tú: Muy bien. Es un cielo. -sonrió.
Liam: Lo es. Si fuera una tía me casaría con él. -soltó una carcajada.
Tú: Si fueras más viejo también. No te vas a casar con diecisiete años.
Liam: -reí- Lo sé.
Tú: Mmm, te ha salido muy bueno el café.
Liam: Gracias. -le hice una reverencia.
Tú: Entonces con Niall te llevarías bien.
Liam: Sí, porque cocino bien, sino no tanto.
Tú: Has hecho muy buenas migas con él. Estáis muy unidos.
Liam: Sí, es un tío genial.
Tú: -sonrió- Me alegro un montón.
Liam: Y yo.
Nos quedamos un rato en silencio, hasta que decidí romperlo.
Liam: Han cambiado mucho las cosas.
Tú: ¿A qué te refieres?
Liam: Que antes estar junto a Louis, Zayn y Niall era una hazaña, y estar con Harry, con mi hermana y conmigo era vergonzoso.
Tú: Vaya...¿y por qué?
Liam: Decían que éramos unos pringados, y que no nos merecíamos estar con ellos.
Tú: Qué imbéciles...
Liam: Ya...
Tú: -suspiró- Menos mal que ya no es así. Vosotros os merecéis mucho.
Liam: -sonreí- Gracias.
Tú: ¿Gracias por qué? -preguntó extrañada.
Liam: Tú has hecho todo eso posible.
Tú: ¿Yo? Pero si yo no he hecho nada.
Liam: Sí has hecho. Mi hermana desde que se junta contigo está muy feliz. Tiene una amiga, y esa amiga le ha hecho conocer más a fondo a personas maravillosas, como Niall y Louis...De Zayn mejor no hablemos.
Tú: Ese es mérito vuestro, no mío.
Liam: No. Nos has juntado, _____.
Tú: Pues no sé cómo lo he hecho.
Liam: Defendiéndonos delante de ellos tres, estando con Harry y conmigo...Porque cuando estuviste con nosotros en los recreos, Louis te acompañaba, y eso hacía que Nial también.
Tú: -sonrió- Menos mal que os he encontrado.
Liam: Y nosotros a ti. -soltamos las tazas y nos dimos un tierno abrazo.
Tú: ¿Por qué estás vestido? -dijo cuando nos separamos.
Liam: Iba a ir a correr un poco. ¿Te vienes?
Tú: ¡Sí! Adoro correr.
Liam: Perfecto.
Tú: Espérame aquí que me cambio en un abrir y cerrar de ojos.
Liam: Eso es difícil creerlo viniendo de una chica.
Tú: -me sacó la lengua- Tonto. -reí.
Poco después salió por la puerta de la cocina.
Cuando se fue, volví a pensar en la chica, no lo podía evitar, y es increíble porque apenas hablé con ella cinco minutos y ya me trae loco. Tengo que encontrarla, necesito verla, necesito hablar con ella, necesito pedirle su número.
Cogí una galleta y me la comí. Al rato, llegó _____.
Tú: Ya estoy.
Iba vestida así:
Tú: He tardado poco eh.
Liam: Cierto. Vamos.
Abrimos la puerta de la entrada y salimos a la calle.
Empezamos andando, y poco a poco fuimos acelerando el paso, hasta llegar a la velocidad del futing. _____ me empezó a hablar, pero yo no podía prestarle atención, pensaba en la chica morena, que ni siquiera sé su nombre aún, pero estoy dispuesto a averiguarlo.
Tú: ¡Liam!
Liam: ¿Q-qué?
Tú: ¿Me estás escuchando?
Liam: Sí.
Tú: -alzó una ceja- ¿Seguro?
Liam: No...lo siento. -soy incapaz de mentir, además es que no se me da demasiado bien.
Tú: No te preocupes, pero, ¿en qué pensabas?
Liam: Em...cosas mías.
Tú: Si quieres me las puedes contar, puedes confiar en mí.
Liam: Es...raro.
Tú: Tengo todo el tiempo del mundo, pero si no me lo quieres contar, no pasa nada.
Liam: Te lo voy a decir, necesito consejo de una chica.
Tú: -me miró pervertida, a lo que reí- Perfecto, dale.
Liam: -suspiré- Es...es extraño. Hay una chica...Llevo pensando en ella toda la noche y no he pegado ojo.
Tú: ¿Cómo se llama?
Liam: -me acaricié la nuca por el nerviosismo- Esa es la cuestión, no sé su nombre...
Tú: ¿En serio? ¿Entonces cómo vas a pensar todo el rato en ella?
Liam: Es que no sé si la quiero, no hablé con ella ni cinco minutos.
Tú: Ha sido un flechazo ¿no?
Liam: No sé...no estoy seguro, sólo sé que no puedo parar de pensar en ella.
Tú: Sí, ha sido un flechazo.
Liam: -reí- Quiero volverla a ver, hablar con ella...
Tú: ¿Dónde la conociste?
Liam: Es la de la pizzería que vino ayer a la casa de Niall.
Tú: Hostia, qué fuerte. ¿Y qué aspecto tiene?
Liam: Su cabello es moreno, liso y largo, ojos color café, delgada, es tímida y adoro su timbre de voz...En resumen, es preciosa.
Tú: Dios mío.
Liam: ¿Qué pasa?
Tú: Se te han iluminado los ojos al hablar de ella.
Liam: ¿Eso es bueno o malo?
Tú: Depende desde qué perspectiva lo mires. Para tí, es bueno. -sonrió. -Si quieres te ayudo.
Liam: ¿A qué?
Tú: A conquistarla.
Liam: ¿Cómo?
Tú: Pues yendo al establecimiento donde trabaja y hablar con ella.
Liam: Pero eso lo puedo hacer yo.
Tú: Ya, pero a la hora de la verdad te va a dar mucho corte, y yo puedo hacer que te acerques a ella.
Liam: Es cierto. -reí. -¿Y cuándo quedaremos? Hoy está cerrada la pizzería a la que llamé.
Tú: Pues... -se paró en seco, y segundos después, lo hice yo también. Fruncí el ceño, no comprendía por qué había parado de repente. -¡Tengo una idea! -dio pequeños saltitos de forma victoriosa.
Liam: ¿Cuál?
Tú: Vamos a descansar un poco en un banco y te cuento.
Liam: -sonreí- Vale.
Fuimos a un parque cerca de la zona, y nos sentamos en un banco, tras beber agua segundos antes.
Liam: ¿Y bien?
Tú: Mira, mañana hemos quedado en que os veníais a comer a la casa de Lou ¿verdad?
Liam: Sí.
Tú: Y como ni Louis ni yo sabemos cocinar, ya lo habréis averiguado, tú y yo podríamos ir a esa pizzería a pedir comida, y ya de paso, comprobar si está allí, y si así es, mejor que mejor.
Liam: ¡Perfecto! Pero se te olvida un detalle.
Tú: ¿Cuál?
Liam: Creo que todavía va al insti, aparenta nuestra edad.
Tú: Bueno, ¿y? A la hora de comer ya han concurrido las clases.
Liam: Ya, pero...
Tú: Aish qué pesimista eres Leeyum.
Liam: No soy pesimista, soy realista.
Tú: -puso los ojos en blanco- Qué pesadito. Tú confía en mí.
Liam: Si tú lo dices...
Tú: -me golpeó levemente en el brazo- Pues claro que lo digo.
Nuestra respiración estaba entrecortada, habíamos estado corriendo durante media hora dando vueltas alrededor de la manzana.
Liam: Gracias otra vez.
Tú: ¿Para qué están los amigos si no?
Liam: Solo te digo que puedes contar conmigo para lo que quieras.
Tú: Igualmente Leeyum, aquí para todo y para siempre... -puso la cabeza cabizbaja. La noté un poco entristecida, y cogí su barbilla suavemente para que me observara. Dirigió su vista hacia mí.
Liam: Hey, ¿qué pasa?
Tú: Nada. -contestó con sequedad.
Liam: No te creo.
Tú: ¿Vas ahora a la casa de Niall?
Liam: -fruncí el ceño ante su forma de cambiar de tema, no quería agobiarla de momento, porque pude intuir, que bien, no está. -Sí, tengo que coger mis cosas, ¿por?
Tú: ¿Puedes decirle que cuando se vaya coja también las mías? Es que ahora me apetece estar en casa.
Liam: Claro que sí.
Tú: Muchas gracias. -se levantó del asiento y se sacudió la parte trasera de su pantalón, por si el banco le había dejado polvo en él. -Bueno, yo me voy.
Liam: ¿Quieres que te acompañe?
Tú: No, no hace falta, puedo ir yo sola.
Liam: ¿Segura?
Tú: Sí. -sonrió débilmente. A continuación besó mi mejilla, anduvo hacia la salida del parque hasta que su figura fue desapareciendo ante mis ojos.
¿Qué le pasará? Sólo espero que se le pase pronto, no me gusta verla así.
Suspiré. Me levanté del banco para volver a lo que minutos antes estaba haciendo, fui a un paso normal, sin correr, para luego acelerar. Saqué mi iPod del bolsillo de mi pantalón, desenredando los auriculares que lo envolvían, y los puse en mis oídos. Puse en la lista de reproducción la canción "Someone like you" de Adele. Me encantaba esa canción. Esa mujer tiene una voz preciosa, y por alguna razón que desconozco, me vino a la mente la chica morena. Otra vez más.
**Narras tú**
Fui camino a casa. La verdad es que no sabía muy bien lo que me ocurría, probablemente sería el hecho de que en menos de tres meses me iré, y todo se quedará aquí. Con ellos, mis amigos, y no conmigo. No puedo prometer un para siempre...
Me dirigía camino a casa. Louis me había dado una copia de llaves, cuando llegase me metería rápidamente en la ducha, me sentía sucia y necesitaba despejarme un poco. De momento no debería pensar en eso, falta todavía mucho tiempo, pero es que en algunas ocasiones, como cuando estás en la cama, tumbada, intentando dormir, es inevitable.
Giré en dirección a la casa de Louis, ya casi estaba llegando cuando me encontré con Alice y Jennifer. Venían directas a mí.
Tú: Mierda. -maldije en voz baja.
Alice: ¡Anda! Justo a la que estábamos esperando. Suponíamos que vendrías más tarde.
Tú: ¿Qué queréis?
Jennifer: ¿Qué, que no te quedó claro que te alejaras de Zayn y Niall?
Tú: ¿Y no os quedó claro que no iba hacer que lo vosotras queríais?
Alice: A ver a ver niñata, se nota que no sabes de lo que somos capaces.
Tú: ¡Dejadme en paz! ¡¿A vosotras qué os importa lo que haga o deje de hacer?! No mandáis sobre mí, yo hago lo que me da la gana sin recibir las órdenes de nadie, ¿os enteráis? -rieron a carcajadas.
Jennifer: Niña, ¿tú no te enteras o qué? Que podemos joder tanto tu vida hasta que quieras decir adiós para siempre. Ya me comprendes.
Alice: Ya has conseguido que te jodamos hasta el fondo. Te vuelvo a recordar que no te consiento que te acerques a Niall y Zayn, ¿te enteras? Jamás, niñata de mierda. Prepárate para tu peor pesadilla. -dicho eso, pasaron por mi lado, pero no sin antes de que Alice me susurrara al oído. -Ten cuidado con lo que pisas. -luego, se alejaron del lugar.
Indecisa, casi temblando, me dirigí a paso lento hacia la entrada de la casa. Metí mis manos en los bolsillos de mis pantalones deportivos, aún alterada.
De repente, algo se tambaleó bajo mis pies haciendo que tropezara y que mi pie sem metiera en un hoyo. Bajé mi vista y descubrí que había caído en una alcantarilla. Desprendía un olor amargo y horripilante, que me provocó arcadas. Saqué ahora mi maloliente pie con cuidado. Estaba lleno de mierda.
Ahí fue cuando recordé las palabras de Alice, que hasta ahora no les había dado la mínima importancia: "Ten cuidado con lo que pisas".
___________________________________________________________
HOLAAAAAAAAAAAAAA. Aquii está el cap 20 por fin! Dios mío, ya 20 capítulos! JAJAJA no me lo creo, aunque tampoco es tanto, pero bue. Bueno, espero que os haya gustado, no sé si será corto o largo (cruzo los dedos para largo) ahaha. Bueno, qué más deciros...Empecé las clases bien, tengo una chinita al lado que no sabe hablar muy bien español y es muy desesperante porque cada vez que el profesor manda comprar un material o algo parecido no se entera y no se cómo explicárselo )":
Pero bueno, es to' maja xdxd. Bueeee, seguid comentando y votando por favor(: , hasta el próximo cap<3
Att: @Infiinitywih1D