domingo, 27 de octubre de 2013

CAP 27: Aquí estaré.






**Narras tú** 

 Esta vez él me abrochó el casco, ya sabía de antemano que me iba a causar problemas y él no quería perder tiempo. 

Tú: ¡Zayn! ¿Me das una explicación de todo esto? ¡No entiendo nada! -grité montándome en la moto. 
Zayn: ¡No me pongas más nervioso de lo que estoy _____! 
Tú: ¡Dime qué ha pasado Zayn! 
Zayn: ¡_____! ¡Calla y no me inquietes más de lo que estoy por favor! -su voz se fue quebrando, hasta que calló. 

Se subió a su moto un poco tenso y arrancó, pillándome desprevenida, acto que hizo que casi cayera al suelo. Su brusquedad me asustó un poco, ¿por qué se puso así? ¡Merezco una explicación! ¡Me da igual que sea agobiante! Sé que lo que está ocurriendo es grave, y no quiero ser la última en enterarme. Odio que me dejen en ascuas, y siempre será así.  
Me aferré fuertemente al tronco de Zayn. Durante el camino no hacía nada más que dar vueltas a todo lo que estaba pasando, y lo que más coraje me daba...¡es que ni comprendía lo que ocurría! 
Zayn aceleró de golpe en la autovía, parecía que estaba descargando su furia en la moto, y probablemente fuera así. 
No sabía hacia donde nos dirigíamos, por lo tanto tampoco me ayudaba a descubrir qué coño pasaba. Esto es muy frustrante. 

Tú: ¡Zayn! -grité para que me oyera cuando circulábamos. 
Zayn: ¡Qué! 
Tú: ¡¿Dónde vamos?! 
Zayn: ¡Al hospital joder! -pude notar como lloraba. 

Cuando escuché eso, mi corazón se encogió. Mis pulsaciones aceleraron, mi respiración se volvió irregular, y estaba empezando a hiperventilar por la misma causa. Mi corazón estaba en un puño, pero, ¿quién estaba en el hospital? ¿Qué ocurrió? Seguro que es a una persona que conozco, sino no me hubiera llevado con él... 
Lágrimas amenazaban por salir de mis ojos, esta situación me puede. Ya comprendo porqué se sobresaltó tanto al oír la noticia. No me quería imaginar quién estaba tendido o tendida en la camilla del hospital... 
 Llegamos a nuestro destino. Nos encontrábamos en el parking del hospital, bajando de la moto de Zayn bastante nerviosos. Zayn volvió a coger mi mano para llevarme a no sé dónde, pero no, no me iba a dejar controlar, ¡necesitaba respuestas! ¿Es que no me entiendo o qué? 
Me deshice de su agarre en un rápido movimiento, y se dio la vuelta para hallar mi mirada de cabreo. Me miró confuso, y tomó mi mano por segunda vez, pero yo nuevamente me deshice de lo que nos unía. 

Zayn: ¡_____, ven, no podemos perder tiempo! 
Tú: ¡No me muevo hasta que no me digas qué pasa! 
Zayn: ¡Ya lo verás después! 
Tú: ¡No, necesito explicaciones ahora Zayn! Si no me lo dices te juro que no te vuelvo a hablar en la vida. -bueno, quizás esté exagerando un pelín, pero seguro que era la única forma de que hablara. 

Zayn bufó. Pasó su mano por su boca, y acto seguido, por su pelo alboroteándolo. Se notaba que estaba muy afectado por la situación, y la verdad es que yo tampoco lo ayudaba mucho. Pero no puedo andar a ciegas. 
Posó su vista en el suelo, jugando con los dedos de sus manos, hasta que por fin, levantó la vista, y sus ojos color café se encontraron con los míos. 

Zayn: -suspiró- Harry. 

Un nombre, una vocal, tres consonantes, un corazón roto, lágrimas, dolor, sentimientos. 
Todo eso se amontonaba en mi ser en ese momento. Agaché mi cabeza mirando al suelo, las lágrimas ya caían por mi rostro, intentaba llorar en silencio como tantas veces lo había hecho, evitando que Zayn lo oyera. Pero lo escuchó. Pude notar como, a paso lento, se acercaba a mí. Con su mano derecha, elevó mi cabeza sujetando mi barbilla. Su mirada me produjo escalofríos. Se fue aproximando a mí, acortando la distancia que nos separaba, lo miré a los ojos, con éstos húmedos. ¿Soy yo o estamos demasiado cerca? 
Me observó apenado, dolido...Zayn no suele expresar sus sentimientos, pero esta vez, pude descifrar en su mirada que estaba sufriendo al igual que yo. 

Zayn: No llores por favor, sino lo hago yo también. -murmuró tan cerca mía, que pude sentir su aliento a menta acariciando mi cara. 

Apreté mis párpados, intentado no volver a sollozar. Imposible. 
Zayn envolvió su cuerpo en el mío, dándome un tierno abrazo, al que yo le correspondí. Apoyé mi cabeza en su pecho, notando como éste subía y bajaba, y su corazón aceleró. Me sentía muy bien en sus brazos, era como estar en el paraíso. Dejó un beso dulce en la coronilla de mi cabeza -el que duró más de la cuenta-, gesto que me pilló desprevenida. 
Pero me gustó. El verbo gustar de la primera conjugación...
Dios mío, esto es una locura. Ya no sé ni lo que digo con todo esto. 

Zayn: Tranquila pequeña. -aún seguíamos abrazados. Posó su barbilla en mi cabeza. 
Tú: ¿Y q-qué le pasó? 
Zayn: Aún no lo sé... -acarició mi mejilla, para intentar calmarme. 
Tú: Zayn. 
Zayn: ¿Sí? 
Tú: ¿Por qué no me lo dijiste antes? 
Zayn: -suspiró- Sabía que sufrirías y no quería que estuvieras todo el viaje hacia el hospital llorando e inquieta...No pretendía que sufrieras como lo estás haciendo ahora. 

Sonreí débilmente ante sus palabras. ¿Por qué era tan atento conmigo? Eso animó mi actitud una pequeña cantidad. 

Tú: ¿Por qué te preocupas tanto por mí? 

Se separó un poco de mí, pero no perdimos el contacto visual. Esa pregunta no se la esperaba, al parecer. 

Zayn: Somos amigos ¿no? Puede que pienses que me comporto como un cerdo con las chicas, pero con los amigos, puedo llegar a ser la mejor persona del mundo. 
Tú: ¿La mejor? Anda no flipes. -reí bromeando. Sé que el ambiente no era como para reír, pero era para calmarlo, al igual que él lo hizo conmigo. Evitar tensión. 
Zayn: Bueno, tú tampoco es que seas... -reímos. 

Silencio.

Tú: Será mejor que entremos ya... 
Zayn: Sí... 

Nos adentramos en el recinto y preguntamos en la recepción por la habitación de Harry. Tras informarnos, caminamos hacia la correspondiente puerta. 

Tú: ¿Y quién te llamó para avisarte? 
Zayn: Celine. 
Tú: ¿Quién hay más? 
Zayn: Supongo que Liam, Tania... No sé si estarán los demás. -se encogió de hombros. 

Tania... La verdad es que no tenía ningunas ganas de verla, no después de que me mirara así. En la puerta encontramos a Cel. Me dirigí hacia ella y la abracé. 

Tú: ¿Quién hay dentro? 
Cel: Pues está mi hermano, su amiga, Louis y yo. Después viene Niall. 
Tú: -asentí- Voy a pasar. -respondí apenada. 

Me acarició el brazo con una débil sonrisa. Zayn saludó a Cel dándole dos besos y se adentró conmigo en la sala. Estaban Liam, Louis y...¿Maria? ¡Maria! Le di dos besos y un abrazo. Ella estaba presente en todo, en lo bueno y en lo malo. Ese gesto lo aprecié mucho. 

Maria: ¿Cómo estás? 
Tú: Bueno, podría estar mejor... -miré a la camilla donde se hallaba Harry dormido. 

Tenía un ojo morado y varias cicatrices en la frente y en la cabeza. También tenía un brazo escayolado y cicatrices en ambas piernas. Su labio inferior estaba herido, remarcando un poco de sangre en él, e hinchado.

Maria: Tranquila _____, se recuperará. -me sonrió dulcemente. 
Tú: Gracias por todo Maria. 
Maria: Para eso están las amigas. 
Liam: Ha dicho el médico que todavía no saben cuánto tiempo estará aquí... -nos interrumpió. Esa frase hizo que mis ojos se volvieran húmedos. Inspiré una gran cantidad de aire, intentando guardar la compostura y no llorar, aunque me iba a resultar bastante difícil.
Tú: ¿Y q-qué le pasó exactamente? -susurré cabizbaja. 

No esperaba que me escucharan, puesto que hablé en un tono apenas perceptible para el oído. Este tema me había afectado más de lo que creía, no pensaba que podría querer tanto a Harry. Ahora él estaba tumbado en la jodida camilla muy débil, y me pondría en su lugar ahora mismo para que él estuviese a salvo, pero eso era más que imposible. No se puede rebobinar la cinta. 
Louis y Liam intercambiaron una mirada un poco apagada. Los ojos azules de Louis se volvieron oscuros, eso me produjo un escalofrío. ¿Tan grave era?

Tú: Por favor. -susurré.

Louis se levantó de la silla en la que estaba sentado, con sus manos en los bolsillos de los pantalones negros ajustados que remarcaban su silueta. Dio pasos hasta llegar frente a mí. Su semblante era serio, lo que descartó la idea de que lo que le había ocurrido a Harry no era tan grave como pensaba. Alzó su vista hacia mis oscuros ojos marrones, abrió la boca con indicio de hablar, pero rápidamente la volvió a cerrar. En la sala habitaba el silencio.

****: Lo atropellaron. -habló una voz a mi espalda.

Me volteé para descubrir de donde venía ese sonido. 
Tania.

Tú: ¿Qué?
Tania: Pues eso, que atropellaron a Harry. -aclaró despreocupada, apoyándose en la pared blanca y lisa de la sala.

Mi boca se abrió de par en par con sorpresa. ¡¿Lo atropellaron?! ¡¿Cómo?! ¡¿Cuándo?! ¡¿Dónde?! ¡¿Por qué?!
Una lágrima se escapó, seguida de otra, y otra. Mis ojos estaban húmedos. Sentía un gran peso en mi pecho, que me presionaba cada vez más fuerte dificultando mi respiración y cogiendo bocanadas de aire más profundas y rápidas. Estaba comenzando a hiperventilar.
Louis me envolvió en sus brazos intentando consolarme, pero nadie lo conseguiría, no en ese momento, al menos. Apoyé mi cabeza en su pecho, y él en el hueco de mi cuello, mientras su mano bajaba y subía por mi espalda, acariciándome. 
No quería volver a vivir este momento, porque ya lo hice años antes...y no estaba dispuesta a repetirlo. Estaría apoyando a Harry como si mi vida se basara solo en ello.

Louis: Tranquila. -murmuró.
Tú: ¡¿Cómo quieres que me calme?! ¡Mi novio está hospitalizado porque lo atropellaron! ¡Uno de vuestros mejores amigos está muy grave! ¡¿Y os quedáis así tan panchos?! ¡Increíble! 

Eché mi pelo hacia atrás resoplando, con ojos cristalinos y con un nudo en la garganta. Paseé por toda la habitación nerviosa, y estaba empezando a marearme, pero eso ya ni siquiera me importaba, mientras Harry estuviera en ese estado. ¿Es que no les importa lo que le puede pasar? 
En ese momento Cel entró por la puerta de la habitación, impresionaba por los chillidos que había dado segundos antes.

Cel: ¿Ocurre algo?
Liam: _____ está un tanto inquieta.
Tú: ¡Yo no estoy inquieta, es solo que vosotros estáis demasiado tranquilos! Por el amor de Dios, ¡es vuestro amigo y ni emitís ni una sola expresión! ¡¿Es que no os duele verlo así, tan...mal?! -mis ojos se volvieron húmedos, pero me los sequé pasando mi mano derecha por ellos.
Cel: _____ tranquilízate por favor.
Tú: ¡No! -volví a gritar.
Louis: ¡Claro que nos preocupamos! Pero no se soluciona nada protestando, preferimos mantener la calma, y pensar en positivo.

Yo resoplé. ¿Cómo podían pensar en positivo en esta situación? Mi mente estaba bloqueada, no podía parar de pensar en Harry y en lo que podría ocurrir de ahora en adelante. Vale, a lo mejor no es tan grave, pero, ¿y si sí? Ahora sólo toca esperar, que es lo más desesperante. 
Me encontraba recorriendo la sala de arriba a abajo, dando grandes zancadas. 

Tú: Me voy a que me dé un poco el aire. 

Me acerqué a la camilla, besé a Harry suavemente para no causarle dolor en la parte hinchada, y salí de allí, yendo a la cafetería del hospital para tranquilizarme un poco. Lo necesitaba. 

 **Narra Zayn** 

Cuando _____ salió de la sala, se oyeron varios suspiros, y más tarde, reinó el silencio. No esperaba que ella se lo tomara tan mal. Es decir, sabía que le iba a afectar, pero no tanto.  
Cel: -se levantó del sillón donde estaba sentada- Voy a hablar con ella. -afirmó, pero la detuve, causando un ceño fruncido en ella. - ¿Ocurre algo Zayn? 
Zayn: Mejor voy yo. -contesté con seguridad. 
Cel: No creo que sea buena idea. 
Zayn: Me da igual, tengo que hablar con ella y nadie me va a detener. 
Louis: Te acompaño. 
Zayn: ¡No! -grité. 

Louis me miró incrédulo al elevarle la voz. 

Zayn: Voy yo sólo. -remarqué "sólo" para que entendieran que no quería compañía. 
Louis: Está bien. -metió las manos en sus bolsillos.

Dicho eso, me giré y salí de la habitación con paso decidido. Busqué por todo el pasillo a _____, pero ni rastro de ella. Me encaminé hacia los aseos, me metí en el de las chichas sigilosamente, con la esperanza de encontrarla, pero nada. Salí de allí y me dirigí hacia la cafetería. La recorrí entera hasta que la pude ver en una pequeña esquina alejada y aislada de la multitud. Poseía en sus manos unas fotos, que las observaba con una sonrisa un poco débil y apagada. Cuando me acerqué a ella, las guardó rápidamente y dio un sorbo al zumo de naranja que se había pedido. 

Tú: ¿Qué haces aquí? 
Zayn: Hacerte compañía.
Tú: No la necesito.
Zayn: Yo creo que sí.

_____ bufó. Comprendía que en esos momentos quisiera estar sola, pero estaba muy inquieta y podría cometer locuras, y no estoy dispuesto a que pase eso. Ya tengo bastante con Harry.

Zayn: Todo va a salir bien. -susurré.
Tú: -frunció el ceño, y se cruzó de brazos- ¿Sabes? Me han dicho eso muchísimas veces, y al final todo ha acabado mal. Qué irónico ¿no?
Zayn: No todo es así.
Tú: Pues puede que en tu vida no, pero en la mía sí. -habló cabizbaja.
Zayn: No creo que haya sido un accidente tan grave. -intenté animarla.
Tú: Todo accidente es grave, y acaba muy mal.
Zayn: ¿Qué te hace pensar eso?
Tú: Porque ya he pasado por esto. -murmuró en un tono que por casualidad pude oír.

¿Cómo que ha pasado por esto? ¿Qué quiere decir? Me preocupé bastante cuando articuló aquellas palabras. ¿Es por eso porque estaba tan tensa?
Le coloqué un mechón de su pelo claro tras su oreja, viendo su hermoso perfil. Sinceramente, era realmente guapa. Su piel estaba muy bronceada, sus pestañas eran oscuras, junto con sus ojos marrones. Sus manos eran pequeñas, sus muñecas también, adornadas por varias pulseras alrededor de ellas. Su boca era de un color rosado, y cualquier hombre podría caer rendido en sus pies. Aunque no sabía si yo podría ser uno de esos. No quería, ni podía.
Pude escuchar sus sollozos. Sus lágrimas resbalaban por sus rojizas mejillas, y sus ojos estaban cristalizados. Mi alma se rompió en pequeños trozos que solo se podían curar con una sonrisa suya...
Espera, ¡¿qué digo?! Retiro lo dicho una y mil veces si hace falta.

Zayn: Hey, no llores. -limpié sus lágrimas. -Si te quieres desahogar, aquí estoy.
Tú: No creo que deba contártelo.
Zayn: Yo no te obligo a que lo hagas _____, pero sólo te digo que estaré aquí apoyándote.
Tú: Gra-gracias. -se veía desconcertada con mi comportamiento. A lo mejor no sabía que los amigos, -que es lo que somos- se apoyan en todo.

Silencio. Me senté más cerca de ella, para ver cada expresión y gesto que hacía. Me intrigaba bastante cuál fue su pasado, el porqué de estar tan inquieta, nerviosa y tensa en esta situación que pronto se arreglaría. Pero no la quería presionar, ya había sido demasiado en un día.

Tú: Fue hace casi siete años. -clavó su mirada en mí, con su voz quebrada, y ojos vidriosos. La observé detenidamente, y asentí para que procediera. Parece que por fin confió en mí, porque yo no diría nada de lo que ella me contara, a no ser que me lo pidiera exclusivamente. -Era mi cumpleaños. Cumplía diez años, y lo iba a celebrar con mi familia en casa de mis abuelos. -su voz era débil. Hizo una pausa. -Mis primos, mi hermano y yo siempre jugábamos en la calle hasta muy tarde. Ese día yo no quise salir fuera, creía que ya era muy mayor para jugar con niños pequeños, como eran la mayoría de mis primos, y...mi hermano. No estaba de muy buen humor, porque mi padre tuvo que emprender un viaje de trabajo, y yo quería que estuviera en mi cumpleaños... -suspiró- Cuando soplé las velas, mi hermano pequeño, que era tres años menor que yo, me ofreció jugar con él y mis primos a la pelota. Yo, furiosa, le grité y le dije que no, lanzando la pelota fuertemente a la carretera. Mi hermano, cabreado, me sacó la lengua y fue a por la pelota al asfalto... -lágrimas ya caían por sus mejillas- Justo en ese momento pasaba un coche a gran velocidad...y...y...lo atropelló... 



_______________________________________________________________________________________

HOLOOOOOO. Aquí está el cap 27, ¿os ha gustado? ¿Lo esperaban? BUAJAJAJAJJA. Bue, comenten qué les pareció por favor, y ¡sigan votando! Quería deciros que mi próxima novela la colgaré aquí y en Wattpad(: pero antes terminaré esta eh jajaja, no os asustéis. Este capítulos se lo dedico a Ana Sánchez, de mi clase, que lee la novela y el otro día fue su cumple, así que...¡para tí Ana! Te quieroo tia 'uenaa<3. Jijiji, bueno, les dejo, hasta el próximo capítulo (:

Att: @Infiinitywith1D













martes, 22 de octubre de 2013

CAP 26: Sensaciones extrañas.



**Narras tú** 

La luz de la mañana que se colaba entre las rejas de la persiana, hizo que entreabriera mis ojos, acostumbrándome a la claridad. Froté mis manos en mis ojos y me levanté de la cama. 
Sábado, por fin sábado. 
Había tenido una semana muy movidita...Nada más pensarlo me hizo sentir angustia y un nudo en mi garganta estaba empezando a formarse. ¿Por qué todo lo malo me pasa a mí? ¿Es el karma? ¿Habrá alguien que conspire contra mi persona o qué? Parece que sí. 
Me dirigí al aseo para peinarme, tenía unos pelos de loca increíbles. Cuando finalicé, anduve hacia mi cuarto, y cogí un poco de maquillaje de mi escritorio. Quería tapar las marcas que me hice la noche anterior. La verdad es que si me descubrieran y me preguntaran por ello, no sabría cómo reaccionar y pasaría un miedo terrible. Pensar eso, me produjo un escalofrío. 
Muchas veces había intentado dejarlo, tirar la jodida navaja y no volverla a coger jamás, pero me resultaba imposible. Me ayudaba, aunque suene raro. Sí, descargaba toda mi furia en mi piel, y eso me reconfortaba. No soy una suicida ni mucho menos, pero...nunca he tenido apoyo de nadie, sólo en la cuchilla. 
Terminé de taparme la herida, y sobre ella me puse unas pulseras por si las moscas. También tapé el chupetón que fue a parar a mi cuello gracias a Harry. Pero, como la marca no se cubrió del todo, opté por coger una bufanda. Acto seguido, bajé al salón. Para mi sorpresa, me encontré a Zayn, al lado de Louis. ¿Qué hacía aquí? 
Oh no, y encima me está viendo en pijama. Mis mejillas adoptaron un color carmesí. 

Louis: Buenos días dormilona. 
Zayn: Hola. 
Tú: Ho-hola...Em...¿qué hora es? 
Zayn: Las una del mediodía. 

Abrí mis ojos ampliamente. ¿Las una? ¿Tan tarde? Yo jamás me desperté a esa hora, suelo ser muy madrugadora. Definitivamente estoy enferma. 

Tú: Vaya...Voy a por algo de desayunar. 

Me encaminé a la cocina y le preparé un café con leche. Me lo bebí rápidamente. Detestaba la leche, aunque el café le daba un sabor que me embriagaba. Cogí un plátano y me lo metí en la boca, sentándome a la vez en la encimera. Ni de broma iba a salir de nuevo de la cocina para que Zayn me viera así, en pijama, hecha un asco y con el maquillaje esparcido por todo mi rostro. Antes muerta. Pero parece que alguien escuchó mis pensamientos, puesto que Zayn entró por la puerta. 
Mierda mierda mierda. Sin duda, alguien ahí arriba, me odiaba. 
Me observó con una mirada divertida, viendo cómo masticaba el plátano, hambrienta. Sabía lo que estaba pensando. 

Tú: Si vas a hacer comentarios guarros al respecto, será mejor que te los ahorres, no tengo ganas de potar. 
Zayn: -esbozó una sonrisa, dejándome ver unos dientes blanquecinos- Me leiste la mente.  
Tú: No es que la lea, es que los chicos sólo pensáis en eso últimamente. 

Zayn asintió lentamente. Parecía que estaba que estaba analizando mi contestación. 

Zayn: ¿Yo soy un chico cualquiera para tí? -preguntó seductoramente. ¿Era yo o me estaba mirando los labios? 
Tú: Eres un chico más. 
Zayn: Vaya, una respuesta muy coherente. -dijo sarcásticamente. 

Bajé de la encimera dando un pequeño salto, y tiré la cáscara de la fruta que había comido a la basura. Le di mi espalda, lavándome las manos en el fregadero. Sentía sus ojos clavados en mí, y eso de alguna manera me hacía ponerme más nerviosa. El silencio reinaba entre los dos, a no ser el ruidito del televisor en el salón. Me sequé las manos en un trapo, con cuidado de que no quitara el maquillaje. Más tarde, me di media vuelta y encontré a Zayn observándome, o más bien acosándome con la mirada. Parecía que estuviera estudiando cada uno de mis rasgos. Noté cómo se iba aproximando más a mí, y mis pulsaciones iban acelerando conforme avanzaba. Solo nos separaban escasos centímetros, y estaba comenzando a olvidar cómo respirar. ¿A qué estaba jugando? Por el amor de Dios, ¡tengo novio! Y encima es su hermanastro. 
¿Por qué estamos tan cerca? Y lo más importante...¿por qué coño no me muevo? 
"_____, eres una estúpida." Añadió mi subconsciente. Sí, la verdad es que no me faltaba razón. Su boca se pegó a mi oído, no sin antes apartar un mechón de mi oreja. 

Zayn: ¿Por qué te fuiste ayer de la fiesta? -su voz era ronca, seductora, e inexplicablemente, mi piel se volvió de gallina. 

Se separó unos centímetros de mí, para fijar la vista en mis ojos esperando una respuesta. Genial, ¿ahora qué le digo? ¿Que su "novia" me había herido el orgullo y me había humillado? Pensará que no sé defenderme, y que probablemente esté delirando, puesto que Alice se comportaba como un ángel cuando estaba junto a él, y sin embargo...no era así, ni mucho menos. Era el jodido diablo en persona, desde mi punto de vista, y de muchísimas personas también. 
Ahora que lo pienso...¿Alice es la novia de Zayn? No sé, probablemente estén de rollo, pero...¿y si son novios? Le sorprendería bastante que hablara así de ella y se enojaría conmigo, y no estoy dispuesta a arriesgarme puesto que ya hicimos las paces, y no quiero perderle. Uh, qué cursi sonó eso...Mejor cambio a: no quiero tener enfrentamientos con nadie. Eso, nada más. 
Un chasqueo me hizo volver a la realidad. Cierto, Zayn aún esperaba mi respuesta. 

Tú: Estaba cansada. 

Frunció el ceño. Tal vez él no entendía que cuando la gente está cansada y se encuentra en una fiesta, lo más normal es irse. Pero como es Zayn, comprendo que no lo haga. Él va de fiesta en fiesta y se la suda que esté fatigado, sólo quiere divertirse. Me sorprende lo que le he llegado a conocer estas últimas semanas. El problema es que no estaba cansada...más bien, harta. 

Zayn: Podrías haber avisado. Te estuvimos buscando y no aparecías. Pe-pensaba que te podría haber pasado algo como la última vez y-y... -su voz se quebró. Suspiró y volvió a retomar la frase. -Alice nos contó que te fuiste. 

Alice...cómo no. Pude notar que estaba molesto conmigo, preocupé a mis amigos y a él sin ningún motivo. 

Tú: Vale. 
Zayn: A Harry le jodió un poco. 

De pronto, me percaté de algo. ¡HARRY! Dios, pobrecito, lo dejé ahí tirado y ni siquiera lo avisé...mierda. Debe de estar cabreado. Ayer no me preocupé por ese tema precisamente...sólo pensé en lo mierda que estaba hecha. 

Tú: Mierda...no lo llamé. 

Zayn se alejó un poco más de mí. Parecía que estaba decepcionado con mi conducta...todos lo estarían. Vaya asco. Tocaba disculparme, no me importa hacerlo si es necesario. Puedo ser muy orgullosa algunas veces, pero cuando tengo que pedir perdón, lo hago. Soy consciente de mis actos. 
Zayn dio un fuerte suspiro y se dio la vuelta, para volver al salón con Louis, pero le cogí del brazo, gesto que le pilló desprevenido. 

Tú: Zayn. 
Zayn: ¿Sí? -levantó una ceja. 
Tú: Llévame. 
Zayn: ¿A dónde? 
Tú: A tu casa. 
Zayn: Wow, ¿no tienes novio? -puse los ojos en blanco y le di un pequeño golpe en el brazo. Soltó una risita, sabía perfectamente que odiaba que pensaran mal. Parece que el enfado que tenía segundos antes se había esfumado. 
Tú: Zayn, quiero hablar con Harry. 
Zayn: He venido en moto. -su semblante se volvió serio. 
Tú: Lo sé. -aunque no estaba muy segura de lo que estaba dispuesta a hacer, la ocasión lo merecía. Harry lo merecía. Dejaré mi estúpido miedo a las motos por él, igual que él superó su miedo a enfrentarse con su hermanastro por mí. 
Zayn: ¿Segura? 
Tú: Sí. -afirmé confiada. La seguridad en mí misma le hizo sacar una sonrisa a Zayn. 
Zayn: Pues vístete, que tienes unas pintas... -mis mejillas empezaron a enrojecer. Joder. Tú: Vaya, gracias, yo también te quiero. -respondí sarcásticamente. 

Zayn soltó una pequeña carcajada y se encaminó hacia la sala de estar. 

Zayn: Te espero aquí. 

Subí las escaleras rápidamente y me puse lo primero que pillé. No quería hacer esperar a Zayn, no es un hombre muy paciente. A los cinco minutos ya estaba preparada. Nos despedimos de Louis y salimos por la puerta de la entrada. Era un día nublado, como siempre en Londres, y lo raro es que me estaba empezando a acostumbrar, aunque claramente, prefería el clima de España. Todo el día sol y de vez en cuando lluvia. 
Nos sentamos en la moto, en su Harley para ser más exactos, me tendió el casco, -el único que tenía- y me lo coloqué. Sólo había un problema: que el jodido no hacía clic. No podía abrochármelo. Parecía tonta intentando una y otra vez que la correa de la protección cerrara, pero nada, no había manera. Y en situaciones desesperadas, se toman soluciones desesperadas, por lo tanto pedí ayuda a Zayn. Sabía que iba a sonar ridículo pero no podía hacer otra cosa. Y de ninguna manera me iba a montar en una moto sin casco, le tenía un miedo increíble con la protección, así que imaginaros sin ella. 

Zayn: ¿Preparada? 
Tú: No. 
Zayn: ¿Ya te entró el pánico? -se giró para verme. 
Tú: -suspiré- No puedo abrocharme el jodido casco. 
Zayn: -soltó una carcajada- ¿En serio? Sabía que eras torpe pero no tanto. 

Le fulminé con la mirada, pero igualmente me ayudó. Se aproximó a mí, su rostro estaba a centímetros de mí y sus manos rozaban mi piel, lo que hizo que inexplicablemente, mi corazón acelerara. Su cercanía que ponía nerviosa, demasiado. Sentía su respiración y su aliento a menta rozar mi piel. Mmm...menta. 
Espera, ¿en qué piensas _____? Quítate eso de la cabeza, por el amor de Dios. 
Clic. 
Cerró por fin. Menos mal que lo hizo, no sé qué hubiera sido de mí si Zayn hubiera estado más rato tan cerca mía. Esbozó una perfecta sonrisa que me dejó atónita, y arrancó el motor. Al oír el sonido, me aferré al cuerpo de Zayn como si mi vida dependiera de ello. A él pareció no importarle y fuimos rumbo a su casa. Cerré los ojos notando como el viento frío removía mi cabello y congelaba mi rostro. Pero no tenía frío, y lo peor es que era por Zayn. Sí, he de admitirlo, estar tan pegados el uno al otro me produce calor en vez de la sensación de frío. 
Mierda. ¿Qué me pasa? Seguramente es porque no estoy acostumbrada a dormir tanto y eso me ha trastornado un poco las hormonas. Total, soy una adolescente, es lo más normal. ¿Por qué le estoy dando tantas vueltas? 
Zayn aumentó la velocidad en una autovía, que hizo que lo apretara aún más y estar más cerca de él. Noté cómo sus músculos se tensaban, y su respiración se volvía irregular. Inhalé su aroma varonil. Olía muy bien, pero que muy bien. Normalmente, los tíos huelen a sudor, o a sus colonias apestosas porque se echan más de la cuenta, pero él...él era diferente en ese sentido. Es como mezclar el olor a menta suave con su olor natural. Estaba tan ensimismada en mis pensamientos que no me percaté de que habíamos llegado a nuestro destino. 

Zayn: Em...¿me sueltas ya? -rió. 

Mis mejillas adoptaron un color rojizo. Rápidamente me aparté de él y acto seguido intenté desabrochar el casco, pero ¡no podía! Dios mío _____, hoy estás torpe y estás quedando como tal. 
Mierda. Lo volví a intentar, pero nada. ¿Y ahora qué hago? No quiero volver a pedirle ayuda, quedaría como una retrasada. 

Zayn: Trae, que te lo quito yo. 

Chasqueé la lengua. Me había pillado, aunque era lo más normal. Imaginadme en medio de la calle intentándome quitar la jodida protección como una obsesa. Sólo un tonto no se habría dado cuenta. 

Zayn: Eres muy torpe para estas cosas ¿sabes? -comentó acortando la distancia entre nosotros para desabrocharlo. 
Tú: No tengo la culpa de que estos cachivaches sean difíciles de manejar. 
Zayn: -soltó una pequeña risa- Ni siquiera se maneja, _____. 
Tú: Bueno. 




Mostró una sonrisa mientras se acercaba a mí. Estaba a centímetros y yo no podía estar más nerviosa. Nuestras piernas rozaban, y mi cuerpo echaba chispas, por decirlo de alguna manera. Su mano, sin querer, dio una caricia a mi cuello, y mis pulsaciones aceleraron. ¿Qué me pasa? Mis manos estaban empezando a sudar, y esto no pintaba nada bien. ¡Que termine de quitármelo ya, o no sé si aguantaré! 

Zayn: Ya está. 

Por suerte, se alejó. Tenía ganas de gritar un Aleluya, pero sería realmente estúpido y muy vergonzoso. Me sacó el casco lentamente, posando sus ojos color café en los míos. Eran tan profundos... Su rostro serio me intimidaba un poco, ¿qué estaría pensando? Ninguno de los dos articuló ni una sola palabra. 
Me peiné el cabello, aún con la mirada fija en él. Estábamos el uno frente al otro y no decíamos nada, ¿qué coño pasa aquí? No entiendo nada, absolutamente nada. Estoy muy confusa. 

Tú: S-será mejor que nos vayamos ya. 

Zayn asintió, y rascó su nuca un poco avergonzado. Esperen esperen, ¿era yo o estaba un poco colorado? Oh dios mío, esto es un milagro, ¡Zayn Malik está rojo! Pensaba que cuando él se pusiera así se acabaría el mundo.
Zayn abrió la casa con su llave, y me invitó a pasar. Con su hogar seguía atónita. Era enorme, aunque es normal, con Harry. Zayn y sus respectivas hermanas son unos cuantos.  

Zayn: Harry está en su habitación. Arriba, la segunda puerta a la derecha. 
Tú: Vale, gracias. 
Zayn: De nada. 

Subí sigilosamente. Me sentía un poco incómoda, porque estaba en una casa ajena y si alguien me encontraba paseando por su casa sería...raro. Me di prisa, y toqué varias veces a su puerta. Nadie contestaba, así que decidí abrir un poco la puerta. Paseé la vista por la habitación. Y en efecto, ahí estaba Harry, con...¿Tania? ¿Qué hace aquí? ¿Y por qué están tan cerca? ¿Y por qué no me ha abierto? 
Creo que ya voy entendiendo... 

Harry: ¿_____? -se separó rápidamente de Tania. 
Tú: Así me llaman. -respondí seria. No comprendía lo que acababa de pasar, Tania estaba muy cerca de él pero no lo llegó a besar, o al menos no lo vi desde mi perspectiva. No pude evitar preguntarme: ¿qué hubiera pasado si yo no les interrumpía? Prefería no saberlo. 
Tania: Hola. -me miró asqueada. Vale, eso sí que es verdad que no lo entendí... 
Harry: ¿Qué haces aquí? 
Tú: ¿Eso es lo primero que vas a decir? -nos hallábamos el uno frente al otro, yo observando sus ojos verdes que tanto me gustaban, pero...estaban un pelín irritados, rojos. 
Tania: Yo me voy. -se dirigió hacia la puerta, dándonos la espalda, pero se paró y miró a mi novio- Ah, y Harry...piénsatelo. -acto seguido, cerró la puerta tras su paso. 
 Me crucé de brazos. Necesitaba una respuesta ya. 
Tú: ¿Qué acaba de pasar? ¿Qué estábais haciendo? 
Harry: _____, tranquila. No ha pasado nada. 
Tú: ¿Qué hacía aquí? ¿A qué se refiere con: "piénsatelo"? 
Harry: Mm...ahora no tengo tiempo, me tengo que ir. 
Tú: ¿Qué? -fruncí el ceño. 

Esto ya se estaba pasando de castaño oscuro. A ver, analicemos: encima de que lo encuentro a punto de besar a Tania, y en el momento que le pido explicaciones, se tiene que ir. Estoy nerviosa, ¿qué pasa aquí? 
 Harry se dirigía hacia la puerta y yo seguía sin comprender esta situación. Le seguía con la vista aún con el entrecejo fruncido. 
Tú: ¡Harry! 
Harry: -me miró apenado- Lo siento... 

Acto seguido, desapareció. Yo le iba a pedir perdón por mi comportamiento de ayer, pero ¿ahora? Él se tenía que disculpar por la extraña conducta de hoy. Increíble. 
Furiosa, salí del dormitorio y bajé las escaleras velozmente. Me encontré a Zayn sentado en el sofá viendo la televisión. Cuando se percató de mi presencia, la apagó y posó su mirada en mí. 

Zayn: Harry se fue. ¿Pasó algo? 
Tú: Pregúntaselo a él. -dije desinteresada, sentándome en el sofá, a su lado. 
Zayn: ¿Problemas? 
Tú: N-no lo sé. -negué con la cabeza. 
Zayn: ¿Te puedo preguntar qué pasó? 

La manera en la que se preocupó por mí me hizo sentir bien. Hace nada nos podríais encontrar perfectamente discutiendo, pero ahora, todo cambió. Es raro que Zayn y yo seamos amigos, somos muy distintos en varios aspectos. 
Le conté todo lo que ocurrió en la habitación de Harry y me escuchó atentamente. 

Zayn: Yo creo que no deberías hacer soluciones por tí sola, espera a que él te aclare qué pasó. 
Tú: Tienes razón...Gracias. -dicho eso, me acerqué a él y lo abracé. 

Él me correspondió al abrazo, envolviéndome fuertemente en sus tonificados brazos. Cerré los ojos e inhalé su olor, de nuevo. Era como una droga. Nos separamos lentamente y nos dirigimos una sonrisa. De repente, sonó el celular de Zayn. Éste se disculpó, lo descolgó y comenzó a hablar. 

Zayn: ¿Sí?...No, ¿qué pasa? ¿Qué, cómo dices?...¿Va en serio?...Joder, ahora voy. Adiós. 

Colgó. 

Tú: ¿Qué ha pasado? -pregunté intrigada. 

Pero él, sin ninguna respuesta, cogió mi mano y me llevó a la calle. Más tarde tiró de mí hacia su moto. ¿Qué pasa aquí? 

______________________________________________________________________

Holooooo! Bueno, esta vez no he tardado tanto en subir e.e ;) Bueee, espero que os haya gustado este cap :3 Seguid votando en las encuestas y recomendando porfaplis (: Adioooos, las amo<3.

Att: @Infiinitywith1D

sábado, 19 de octubre de 2013

CAP 25: El baile.

ESTE CAPÍTULO SE LO DEDICO A @awisniam QUE ME HACE REÍR MÁS QUE NADIE, Y LA QUE HA LEÍDO MI NOVELA DESDE EL PRINCIPIO. TAMBIÉN SE LO DEDICO A MARÍA VARÓN, UNA AMIGA DE CLASE QUE ESTÁ PASANDO POR UN MAL MOMENTO... María, sabes que estaré aquí para todo, y quiero ver tu sonrisa todos los días, te quieroo<3.





**Narras tú**

Hoy era viernes, día del baile. Harry me pidió que si podía ir con él, a lo que yo, obviamente accedí. Cel no quiso contarme con quién iría, y me tenía a dos velas, dijo que tenía que ser una sorpresa, así que decidí no darle más vueltas, de todas maneras tarde o temprano lo descubriría.
Ayer volví al instituto después del hecho del día anterior. Todo el mundo me miraba con cara de pena, o con cara de asco, o simplemente se reían en mis narices. Solo esperaba que no supieran lo que pasó, sería el colmo. Además, si lo supieran, ¿quién se lo diría? No creo que mis amigos me traicionaran en una cosa tan grave... No, definitivamente ellos no, es imposible. 
Ahora, Tania, Cel y yo nos encontrábamos en mi casa preparándonos para el baile, y cuando finalizáramos, los chicos vendrían a recogernos, ya que se habían reunido todos en casa de Harry y Zayn.

Tania: ¡No entra!
Tú: ¡Ya te digo yo que sí entra!
Tania: ¡Me vas a asfixiar! ¡Que no me entra!
Tú: ¡Ya verás que sí!
Cel: Deberías haber contado con la idea de que tú, _____, eres más delgada que Tania.
Tú: Bueno, tampoco tanto.
Cel: Te podrías haber traído un vestido tuyo, Tani.
Tania: Es que no tengo muchos, y los que tengo no son precisamente para un baile. -respondió mientras yo me mataba por hacer que el vestido encajara en ella.
Tú: ¡Bien, entró!

Cel aplaudió alegremente.

Tú: Mírate en el espejo. -Tania se volvió y se on¡bservó detenidamente.
Tania: Creo que tu esfuerzo ha merecido la pena. -me guiñó el ojo, a lo que reí, y Cel conmigo. Iba así:



Más tarde, Cel entró en el baño y al cabo de unos minutos salió ya vestida. Estaba preciosa, más aún desde la vez que la vi en el vestidor. Iba así: 



Y yo así:


Una vez todas con la respectiva vestimenta, nos maquillamos y nos peinamos. También nos echamos una fragancia con olor a vainilla. Al fin tocaron al timbre. Bajé lo más rápido que pude, porque con los tacones cualquiera se pone a correr. Abrí, y tras la puerta, vi a los chicos, aunque...detrás de Liam había alguien más. ¿Maria? ¡Sí! Parece ser que al fin Leeyum se decidió. Me lo imagino pidiéndoselo, tartamudeando y empezando a sudar... Seguramente lo pasó mal, pero su esfuerzo al parecer ha tenido su recompensa. Me saludaron, y poco después, tras de mí, aparecieron Tania y Cel, a las que saludaron nuevamente como a mí segundos antes.

Tú: Hola chicos.
Harry: ¿Listas?
Cel: Sí.

Las tres salimos, y una vez fuera, cerré la puerta de la entrada con pestillo. Harry me tendió su brazo, y lo agarré seguido de una sonrisa. Él me la devolvió, mostrándome sus hoyuelos que tanto me engatusaban. 

Harry: Estás preciosa esta noche. -susurró en mi oído, erizándome la piel.

Sonreí tontamente tras aquellas palabras. La verdad es que él tampoco estaba nada mal, estaba hermoso, como siempre. 

Tú: Tú tampoco te quedas atrás. -murmuré en su oído, lo que me causó cosquillas en mis mejillas por sus rizos. 

Rió al ver mi expresión. Acercamos nuestros rostros y nos besamos dulcemente, un beso lento, y romántico.

Niall: Bueno parejita, cortaos un poco.
Tú: Tú a callar, ¿dónde está tu pareja para el baile? -le guiñé el ojo.
Niall: En el insti.
Harry: ¿A quién se lo pediste al final?
Niall: A Jennifer. -se encogió de hombros.
Tú: ¿Jennifer?
Niall: Sí. 

¿Jennifer? ¿En serio? ¿Cómo puede habérselo pedido a esa? Estoy segura de que ni siquiera sabe lo que hace a algunas personas, entre ellas, yo. Pero claro, aquí la popularidad va por encima de todo. Seguramente cuando Niall se lo pidió dio saltitos de la emoción. Qué asco le tengo. 

Tú: Am... 

A medida que avanzábamos, la música se fue haciendo más audible. En la entrada del instituto había varias personas con un cigarrillo entre sus labios, también bebidas alcohólicas, aunque supuse que las habían traído por su cuenta, puesto que en una fiesta hecha por el Instituto, jamás habrá alcohol, es lo más lógico. 
Nos adentramos en el recinto, cada uno de la mano con su respectiva pareja, lo que me sorprendió bastante es que Cel y Louis se encontraban juntos. Mi mente divagó uniendo varias hipótesis hasta hallar una: Louis le pidió a Cel ir con él al baile. Era la idea más lógica y la que más feliz me hacía, ya que seguramente a Cel le ponía alegre. Su sonrisa no se borraba de su rostro, y su risa se escuchaba a dos kilómetros por lo menos. Si Louis ya es de por sí gracioso, la risa de Celine lo remataba aún más. Entramos al gimnasio, que era donde se encontraban las bebidas y la música. Cada uno cogimos un vaso de plástico y nos echamos la bebida más apetecible para nuestro gusto. Nos sentamos todos juntos en un banco del extremo, para alejarnos de la multitud, y por lo tanto, del ruido. 

Louis: ¿A quién le pediste, Zayn? 
Zayn: Creo que ya lo intuyes. 
Louis: Ah...ya. 
Tú: ¿A quién? -pregunté curiosa. 
Zayn: Alice. 
 Tú: Alice... -asentí lentamente, evitando soltar una carcajada. 

No comprendo qué ven los chicos en Alice y Jennifer, son las personas más superficiales que conocí en mi vida, además de bordes, pijas y detestables. 
 Louis sacó a bailar a Cel junto con Liam y Maria. Entre la multitud pude divisar cómo Jennifer y Alice se acercaban a nosotros para estar con su pareja, Zayn y Niall. Me sonrieron para disimular frente a los demás y se sentaron junto a los chicos. Yo no hacía nada más que mirarlas asqueada, y pude averiguar que ellas estaban haciendo un gran esfuerzo por no insultarme o pegarme en ese momento. La verdad me importaba bien poco. 

Alice: Zayn, ¿bailamos? -preguntó acariciándole la mejilla. 
Zayn: -se encogió de hombros- Como quieras. 

A los pocos segundos ya estaban en la pista de baile, sus cuerpos muy pegados y Zayn agarrándole la cintura mientras le susurra algo al oído. Una ira me invadió. Quizá sea por el simple hecho de que cualquier cosa que gire alrededor de Alice me repugna, aunque claro, ella estará en la misma situación, solo que conmigo. 

Harry: ¿Quieres bailar o ir a dar un paseo en el patio? -me dijo alzando la voz, puesto que con la música apenas podíamos oírnos los unos a los otros. Esto es raro viniendo de un instituto. 
Tú: Paseo. -sonreí. 

Me devolvió su sonrisa, dejándome ver sus hoyuelos. Se levantó y envolvió su gran mano sobre la mía pequeña. Cogidos de la mano, salimos del gimnasio y nos dirigimos hacia una especie de laberinto, lleno de árboles y flores. Ya había anochecido, y pude divisar luminosas estrellas en torno a una gran luna llena. Nos adentramos en el laberinto, y con un poco de suerte, nadie nos molestaría. 

Harry: Qué manos tan pequeñas tienes. -susurró con su ronca voz. 
Tú: Quizá las tuyas son muy grandes. 
Harry: Apoyo la primera opción. 
Tú: Yo la segunda. -sonreí ampliamente. 
Harry: Están muy suaves. En ese momento pude notar como el rubor de mis mejillas estaba dándose a notar. 
Tú: Gra-gracias. 

En un gesto rápido, apoyó mi espalda en el tronco de un árbol y pegó su cuerpo al mío. Mi pecho subía y bajaba en cuanto Harry iba eliminando la distancia que nos separaba. Rozó sus labios con los míos, aún sin besarme. Entendí sus intenciones cuando su lengua acarició mis labios. Él lo que quería era excitarme, y por ahora, lo estaba consiguiendo. 

Harry: Mm...fresa. 

En ese momento no pude procesar ni una sola palabra, estaba demasiado concentrada en lo cerca que se encontraba Harry de mi cuerpo y en sus carnosos labios rosados. Mis manos fueron a parar a sus rizos, tirando de ellos hacia atrás, provocándole un gemido a Harry. Eso me hizo confiar más en mis gestos, y fui depositando pequeños besos en su cuello y en su mejilla. Noté cómo su respiración se iba haciendo más pesada y desigual. Si él en un principio había intentado excitarme, él ahora lo estaba aún más gracias a mis actos. Acerqué mis labios a su oído. Inhalé su aroma varonil y aparté los pequeños rizos que cubrían su oreja para susurrarle. 

Tú: Gané la batalla, tú perdiste. 
Harry: Eso está por ver. 

Enérgicamente, posó sus labios sobre los míos con deseo, y su lengua se coló por mi cavidad bucal. En ese mismo instante no pude contestar al beso puesto que ni siquiera me dio tiempo, fue bastante rápido. Su lengua recorrió el interior de toda mi boca. Le mordí su labio inferior. Sus manos bajaron lentamente hacia mi trasero, y una vez en él, lo agarró con fuerza, provocándome un gemido. Yo tiraba de sus rizos hacia atrás suavemente, haciéndole saber que no me iba a dejar vencer en esta pelea de actos y besos. Sus labios fueron bajando, de mi clavícula hasta mi cuello, donde poco a poco fue succionando sobre mi piel bronceada. Daba pequeños mordiscos y luego los calmaba con un dulce beso en la zona dolorida. Volvió a succionar en el mismo sitio, pero esta vez con más intensidad. Viendo las intenciones que tenía, intenté separarme de él, pero fue un movimiento en vano, su fuerza era muy superior a la mía. Pero no estaba dispuesta a que me dejara una marca. 

Tú: Ha-Harry... 

Sin contestación, seguía mordisqueando y chupando mi piel. 

Tú: Ha-Harry por favor, para. 

Al fin se dio cuenta de mi petición, y cesó. Acaricié intentando calmar mi parte dolorida del cuello, y del que pude notar, que sí, me dejó marca. Un chupetón. 
Maldije en voz baja. 

Harry: Oh, lo-lo siento, de veras...perdona cielo. 
Tú: -suspiré- ¿Por qué no paraste? -le miré frunciendo el ceño. 
Harry: N-no sé...tenía tantas ganas de sentirte que ni siquiera te hice caso...Lo siento _____. Perdóname por favor. 
Tú: -sonreí- Bueno, al menos ya saben que soy tuya. 
Harry: Una forma muy ingeniosa de marcar territorio. 

Reí ante su comentario. Besó mi parte rojiza a la derecha de mi cuello, y depositó un beso tierno para calmar lo irritado y el resultado de sus actos incontrolados. Cogió mi mano y seguimos nuestro camino por el laberinto. 

Tú: ¿Te imaginas un cielo sin estrellas? -alcé la vista hacia arriba, sonriendo ante la hermosa noche que hacía. 
Harry: Sería como mi vida sin ti, vacía. 

Paseé mi vista por las facciones de su rostro, hasta detenerme en sus preciosos ojos verdes, los que me observaban como si no hubiera mañana. Esbocé una amplia sonrisa ante su contestación anterior. Además de buena persona y atractivo, romántico. Y ese chico, es increíble que me quiera. Muchas veces he pensado: ¿quién me va a amar? Lo veía surrealista...Los insultos de "gorda", "fea", "asquerosa", "repugnante", etc, me los acabé creyendo. Ese fue mi error. 

Harry: Me meto en el gimnasio, está empezando a hacer frío, ¿vienes? 
Tú: Ahora después. -sonreí. 

Asintió, me besó la mejilla y se fue alejando. Me senté en un banco, respirando hondo, moviendo mis piernas hacia atrás y hacia delante. Escuché unos pasos a mi espalda, supuse que era Harry y seguí observando el cielo. 

Tú: Harry, ¿no te ibas? 
Alice: Más quisieras tú que fuera Harry. 

Mi carne se puso de gallina, maldiciendo en mis adentros. ¿Ahora qué quería? 

Tú: ¿Qué quieres Alice? 
Alice: Hacerte compañía, ¿no lo ves? 
Tú: No me hace falta, y menos tú. 
Alice: -rió- No te pongas chula, niñata, que sabes que acabas perdiendo. 

Rodeé los ojos ignorando su comentario. 

Alice: ¿Qué te pasó el otro día, eh? -sonrió con rostro de superioridad. 
Tú: Déjame. 
Alice: ¿No eres demasiado mayorcita para defenderte? 

Decidí no contestarle, no merecía gastar tiempo en ella. 

Alice: Qué patética... 

Silencio. 

Alice: Niña, que me contestes. 

Poco a poco empezaba a apretar mis puños. Me estaba hartando. ¿Cómo se hubiera defendido ella? Pues probablemente igual que yo, o peor. 

Alice: ¡Niña! -acto seguido, me tiró del cabello hacia abajo, haciéndome daño. Me levanté del banco, incrédula. ¿Por qué coño hizo eso? ¿De que va? 
Tú: ¿Eres gilipollas? 
Alice: Tú a mí no me llames así, gorda, que eres una obesa. Pero mírate por favor, eres horrible. Yo no sé cómo no te da vergüenza salir a la calle con ese careto. No sé, yo que tú no saldría. Ni siquiera entiendo cómo intentaron violarte, si das asco. 

Esas palabras llegaron con mucha dureza en mi orgullo, pero sobre todo, en mi corazón. Las lágrimas amenazaban por salir. Supuse que ella no era la única que lo corroboraba, ¿realmente todos pensaban eso de mí? ¿De verdad era tan gorda? 

Alice: Qué asco me das. 
Tú: ¿Por qué me odias tanto? ¿Qué te hice? -pregunté mientras mi voz se quebraba, lo que le produjo una sonrisa de satisfacción. Había conseguido su objetivo: hacerme sentir como una mierda, una cualquiera. 
Alice: Porque eres gorda. 

Harta, cuando las lágrimas ya caían por mi rostro, me dirigí a paso ligero hacia la salida del instituto. Corrí hacia la casa de Louis. No estaba dispuesta a quedarme en esta estúpida fiesta, ya no me importaba dejar a Harry allí, ni a los demás. Estaba muy harta, demasiado. Me quité mi calzado para ir más rápido y llegar antes. Saqué las llaves del bolso cuando ya estaba en la entrada de la casa. Subí las escaleras en dirección a mi habitación. Una vez allí, extraje una navaja que guardaba en el fondo de un cajón, la que me había aliviado en muchos momentos de mi vida, y me senté en la cama aún llorando. Fui acercando poco a poco la cuchilla a la parte interior de mi muñeca. La posé en mi piel, haciendo una raja, y no paré hasta que pude ver sangre caer.

 _______________________________________ 

Perdón perdón perdón perdón perdón por tardar tanto, me vais a matar, lo sé, pero es que no he podido): perdonadme. Espero que os haya gustado el cap. De verdad que lo siento): Y ya decidí quién va a ser la novia de Niall, va a ser:























¡¡PAULA MENÉNDEZ!! (@bitingyourlips_) Me ha gustado mucho tu descripción(: saldrás más adelante ¿va? (: 

GRACIAS POR LEER, LAS AMO<3.

Att: @Infiinitywith1D

sábado, 5 de octubre de 2013

CAP 24: Miedo.

  


**Narrador** 

El despertador odiado por todos los adolescentes, sonó en la habitación de la mejor amiga de _____, Cel. Se levantó a duras penas y se encaminó al baño para asearse, pero se encontró a Liam en él. Se estaba afeitando y al mismo tiempo cantando y bailando. A Cel le extrañó verlo tan contento, no suele estar así, y menos por las mañanas un martes, cuando la semana no ha hecho nada más que empezar. 

Cel: ¿Algún motivo para que estés así? -preguntó intrigada. 
Liam: No, solo hay que vivir la vida porque solo tienes una oportunidad para hacerlo. 
Cel: Ah. -frunció el ceño. 

Liam jamás había sido tan positivo. ¿Qué le ha pasado para que esté así? Se pregunta Cel. 
Desde que volvió ayer por la noche la sonrisa no se le ha borrado de la cara. Pero ella decidió no preguntarle nada más, ya se lo contará, siempre termina haciéndolo. 
A los pocos segundos, Tania apareció detrás de Cel. 

Tania: Buenos días. -dijo bostezando. 
Liam: Hola. 
Cel: Hola. Bueno, yo empiezo ya a vestirme que he quedado con _____ para ir al insti.

Se puso esto:





Cuando desayunó y más tardé se cepilló los dientes, salió por la puerta de la entrada a la calle. Había quedado con _____ en el parque más cercano.
Cuando llegó allí, su mejor amiga ya estaba esperándola. Se vieron y se abrazaron, pero claro, como Cel sabía de sobra, iba a recibir una bronca por _____ por llegar más tarde que ella, que eso ya era decir.
_____ estaba vestida así:



Caminaron hacia el instituto hablando de diversos temas, entre ellos, estaba Harry, y Louis. 


Cel: Y ¿qué tal con Harry? 
Tú: Ay, muy bien...es tan romántico... -sonrió ligeramente. 
Cel: Qué monos sois, en serio... 
Tú: Gracias...Es que en sus brazos, junto a él, me siento protegida, y querida. 
Cel: Qué envidia... 
Tú: ¿Te sigue gustando Louis? 
Cel: Como el primer día desde hace dos años... 
Tú: ¿Y nunca has querido contárselo todo de una vez? 
Cel: He pensado en eso demasiadas veces, pero ¿y si me dice que no? Además, ya que por fin somos amigos no quiero joderlo.  
Tú: Yo creo que deberías esperar, y si sientes que él también siente lo mismo por tí, porque a él seguro que se le nota, se lo cuentas. O si quieres, es otra opción, puedo preguntarle yo. 
Cel: Uf...no sé. 
Tú: Venga Cel, imagina que me dice que le atraes, ¿cómo te quedarías? 
Cel: No me lo creería, a mí es difícil que me quieran... 

_____ la miró seria. 

Tú: Como vuelvas a decir esa tontería no te hablo más. Además, yo sí te quiero, y Liam, y Niall, y Harry...Louis también. 
Cel: Sí, pero como amiga. 
Tú: Eso puede cambiar. 
Cel: Difícil. 
Tú: -sonrió pícaramente- Ya lo veremos. 

Cel sabía que ya estaba tramando algo, pero prefirió no decir nada porque cuando a _____ se le mete algo entre ceja y ceja, no hay manera de hacerle cambiar de opinión. Sus esfuerzos serían en vano. 

(...) 

El día para ellas transcurrió como siempre. Alice y Jennifer molestándolas, eso ya se había convertido en una costumbre. Las dejaban en ridículo cada hora, cada minuto, cada segundo, y lo peor es que ninguno de sus amigos se daba cuenta. Eso era lo que más les entristecía, pero por una parte tampoco querían decir nada, no querían preocuparles. 
Además, ellas pensaban que si las ignoraban se cansarían, pero esa palabra no existe en el vocabulario de Alice y Jennifer. 
Ni existirá. 

**Narras tú** 

Después del insti, Cel y yo habíamos quedado para comer en Nando's y más tarde ir al centro comercial. Nos hacía falta nueva ropa inmediatamente. Sobre todo a Cel...que es un poco...ejem pésima ejem con respecto a la vestimenta. Pero yo la quería igual aunque vistiera mal, es mi única amiga verdadera. No cuento a Tania porque últimamente nos hemos ido distanciando sin siquiera poder evitarlo. Además...estaba rara, muy rara. Extraña, distante. 

(...) 

Salimos de Nando's recién comidas. Ya entiendo porqué Niall habla tanto de este restaurante, tiene muchísima calidad en comida, decoración, empleados... 
Fuimos en dirección al centro comercial. Estaba empezando a llover y tuvimos que acelerar el paso puesto que si no nos dábamos prisa acabaríamos empapadas y resfriadas. Por fin llegamos, y rápidamente nos pusimos a cubierto. Suspirábamos pesadamente, tragando saliva y apoyadas sobre nuestras rodillas por el esfuerzo al correr. 

Tú: Siempre odiaré el tiempo de Londres. -dije más calmada. 
Cel: Terminas acostumbrándote. 
Tú: No tendré ni tiempo. 

Cel suspiró. 
Decidimos inspeccionar las tiendas, seleccionando y probándonos las prendas que más nos llamaban la atención, tanto como para la vida cotidiana como para el baile. 
 El baile. 
Ahora que lo pienso nadie me ha preguntado si querría ir con él a la fiesta del Instituto, aunque supongo que Harry me lo pedirá más adelante. Pero, ¿por qué no pueden pedir las chicas? Esa pregunta rondaba por mi mente desde que me informó Niall de la celebración. Decidí preguntárselo a Cel, ya que ella estaba más enterada sobre el tema. 

Tú: ¿Por qué las chicas no pueden pedir a los chicos? -pregunté mientras cogía una prenda de la percha de la tienda y la ojeaba. 
Cel: ¿Cómo? -hizo mi mismo gesto. 
Tú: En el baile. 
Cel: Porque el tema de este año es que los chicos pidan a las chicas. El año pasado fue al revés. 
Tú: Ah vale...¿y tú a quién se lo pediste el año anterior? 
Cel: No fui. 
Tú: ¿Por qué? 
Cel: No tenía a nadie. Además, Alice y Jennifer corrieron la voz de que yo era gafe, y si alguien se juntaba conmigo, le pasaría algo grave. -se encogió de hombros. 
Tú: Capullas... -susurré furiosa. 
Cel: Hoy en día siguen diciéndolo. 
Tú: Te juro que no puedo con ellas. -comenté seria. 
Cel: No hace falta que lo jures. -rió. 

Pasamos varios segundos paseando por la tienda en busca de un vestido para el baile. Cel me seguía, y juntas, seleccionamos unos que nos llamaron la atención. Nos encaminamos hacia el probador, quedándose una fuera esperando a la otra. Entró Cel primero. Al rato salió con el vestido que había elegido, el que le quedaba perfectamente. Hice una mueca de asombro. Estaba realmente hermosa...Jamás la había visto así. 

Tú: Wow... 
Cel: ¿Me queda bien? 
Tú: ¿Bromeas? ¡Te viene perfecto! 
Cel: No mientas que sino te crece la nariz como a Pinocho. 
Tú: En este caso no. En serio, estás...estás increíble. Louis seguro que se fija en tí. 
Cel: Ya, seguro... -ironizó. 
Tú: Pero tía, ¿tú te has visto? ¡Pareces una obra de arte! 
Cel: Exagerada. -me sacó la lengua. -Bueno, me cambio y te pruebas tu vestido. 
Tú: Vale, te espero. 

Al rato, salió con la ropa de calle y me adentré en el probador con el vestido colgado de mi brazo. Cuando terminé de vestirme, salí y di una vuelta mostrando cómo me quedaba el vestido. 

Cel: Dios mío. 
Tú: ¿Bien? 
Cel: Más que bien. Vas a enamorar aún más Harry, y quién sabe, a lo mejor a un tío más. O dos, o tres... 
Tú: Qué tonta eres. -reímos y pagamos. 

Salimos del recinto. El cielo iba oscureciendo y decidimos volver cada una a nuestra casa. Me compré: un vestido, tacones, un par de pantalones y tres camisetas. Cel más o menos lo mismo que yo. 
La ciudad ya se encontraba en oscuridad, a no ser de las farolas que iluminaban cada calle haciendo que la noche fuera más acogedora, más bella. Hacía un frío terrible, así que me abrigué con mi chaqueta vaquera. 
Las calles estaban desiertas, y eso que solo eran las ocho y media. Sentía que alguien me vigilaba, por eso aceleré el paso, el corazón latiendome con fuerza. Sentía pisadas a mi espalda, pero no quería mirar hacia atrás para no asustarme más de lo que ya estaba. 
Pasos, pasos y más pasos. 
Ya no pude aguantar más y giré sobre mí misma, divisando a dos chicos persiguiéndome, su rostro cubierto por una capucha negra. Instantaneamente, empecé a temblar y eché a correr. Era mi única alternativa, y la más alarmante para aquellos tipos. 
Ellos echaron a correr a toda velocidad hacia mí. Solté mis bolsas al suelo para que causaran un obstáculo para ellos, pero fue inútil. Las saltaron sin ningún problema y continuaron su trayecto. 
No podía parar de gritar y sollozar por el miedo. ¡¿Pero qué coño querían esos tíos de mí?! Ya casi me alcanzaban, pisaban mis talones. Me sentía agotada de tanto correr, mis fuerzas estaban dando lo último de sí. 
Me alcanzaron. 
Cogieron mi brazo y me estrellaron contra una pared, causando una herida en la parte trasera de mi cabeza. 

X: ¡Quietecita! Sé buena preciosa. 
Tú: ¡Dejadme! -grité entre sollozos. 

Pataleaba y pataleaba, pero el otro chico que se encontraba junto a su compañero, sujetó con una sola mano mis muñecas, y con sus pies atrapando los míos, para bloquearme. El otro chico, el que había hablado segundos antes, comenzó a toquetearme, empezando por mi rostro y bajando hasta mi entrepierna, parándose en ciertos puntos como en mi boca, y mis pechos. Yo no hacía más que esquivarlo y revolverme. Estaba muy asustada. 
Di un fuerte chillido, el más fuerte que había dado en mi vida, pero me tapó inmediatamente la boca. 

X: ¡No me cabrees! ¡Quieta! 

Pero no le hice caso. Seguía esquivándolo, hasta que me pegó una bofetada. Cerré los ojos, y de ellos no hacían nada más que salir lágrimas saladas. 

X: ¡Calla guarra y déjame darte placer! 

Estaba cansada, ya no podía más. No podía. Lo intentaba, pero resultaba en vano. 
Apreté mis ojos y labios, y el mundo se paró ante mí. Lo veía todo borroso debido a mis lágrimas derramadas, y, a cámara lenta, lo vi como las escenas de las películas. Oí un motor a lo lejos, pero no abrí mis párpados, estaba demasiado agotada. Sentí como ese sonido se volvía más claro, y al rato escuché una voz que me resultaba muy familiar. Pero en estos momentos no podía pensar. Me resultaba imposible. Sentí como unas manos me dejaban libre y segundos después yo caía al suelo de rodillas, rendida. 
Pese a mis esfuerzos, conseguí abrir mis párpados, mostrándome el ángulo de una pelea a puñetazo limpio. Una pelea de tres, no de dos. ¿Quién era el otro chico? Todavía no lograba distinguir quién era, solo su silueta. Veía como el chico que se supone que me salvó, batallaba contra ellos furioso, dejándolos cao, dándoles golpes sin cesar, hasta que cayeron al suelo. 
Segundos después, tras cobrar el aliento, subió por la calle en la que había sido perseguida, -casi violada- y cogió mis bolsas. Luego las colgó en el manillar de su moto y se dirigió hacia mí. Me cogió en brazos con suma delicadeza y me sentó en su moto. 
Yo aún seguía en estado de shock. Asustada, muy asustada. Me estaban entrando unas ganas increíbles de llorar, pero no me salía nada. Nada. Mi cuerpo no dejaba de temblar. Aún no era consciente de con quién me encontraba, pero...ese olor, ese tacto...¿Zayn? Sí, sin duda era él, además, es su moto. 

Zayn: Tranquila, ya todo ha pasado, tranquila. -susurraba. 

Me condujo hacia un parque cercano para estar más tranquilos. Aparcó la moto en la acera y volvió a cogerme en brazos cuidadosamente, sentándome en un banco, encima de sus piernas. Me abrazó delicadamente, acariciando con su mano mi espalda. Hundí mi cabeza sobre el hueco de su cuello y se me cristalizaron los ojos. 

Zayn: Ya pasó todo pequeña, ya está... -me susurró al oído, erizándome la piel. -Te juro que esos canallas van a estar donde tienen que estar. 

 Acarició mi cabello rubio, algunos mechones enrollándoselos en torno al dedo índice. De repente, empecé a sollozar, me resultó inevitable. ¿Nunca os ha pasado? Que estáis rotos por dentro, viene esa persona, te abraza y rompes a llorar sin parar. 

Zayn: Por favor, no llores... 

Pude percibir cómo su voz se quebraba. ¿Por qué? 

Zayn: Ssh...ya está pequeña, ya todo ha pasado... -seguía acariciándome. 

Pasaron varios minutos hasta que lograra calmarme un poco. Él había estado consolándome y apoyándome. Aprecié mucho su gesto. 

Tú: F-fue...ho-horroroso... -dije por fin. 
Zayn: Lo sé...pero ya pasó todo. -me miró a los ojos. 
Tú: -suspiré y me sequé las lágrimas- Gracias. 
Zayn: _____, no hay ni que darlas. 
Tú: No, en serio, muchísimas gracias. No sé qué hubiera hecho sin tí... 
Zayn: -su rostro se puso serio- Te prohíbo que vuelvas a darme las gracias. Es lo que haría todo el mundo, y más un amigo. 

Sonreí, lo besé en la mejilla, -por cierto, un beso que duró más de lo que esperaba- y por último le abracé. Le estaba verdaderamente agradecida. Estaba en deuda con él. 

Tú: ¿Cómo es que estabas por aquí? 
Zayn: Suelo dar paseos en moto casi todas las noches. Oí gritos y decidí averiguar qué pasaba... Menos mal...Sino...si no me hubiera dado cuenta...n-no me puedo imaginar qué hubiese pasado...yo...yo... -se tapó el rostro con sus dos manos. 
Tú: Tranquilo... -ahora era yo la que le consolaba- No ocurrió. 
Zayn: Por suerte... 

Suspiré y me levanté de sus piernas, sentándome al lado suya. Me toqué la parte trasera de mi cabeza puesto que me dolía del golpe con la pared. Zayn me vio y me inspeccionó la herida con cuidado de no hacerme daño. 

Zayn: Me da a mí que aquí te va a salir un chichón. -dijo riéndose. 
Tú: Joder... -me quejé
Zayn: Tranquila... 

Pasaron unos segundos de silencio absoluto, hasta que yo lo rompí. 

Tú: ¿Les dejaste inconscientes? -no tenía ningún punto fijo, solo miraba al horizonte. Silencio. 
Tú: Porque fue una buena paliza. 

Sin contestación, solo silencio. 

Tú: Zayn. 
Tú: Zayn contesta. 
Tú: ¿Les dejaste inconscientes? 
Tú: ¡Zayn! 
Zayn: No lo sé. 
Tú: ¿Cómo que no lo sabes? -se encogió de hombros. 
Zayn: La ira me invadía en ese momento y...paré porque te vi en el suelo trastornada...Me dio un vuelco el corazón. Me has dado un buen susto. 
Tú: Anda que yo...Espero que no los hayas matado. 
Zayn: No creo, tranquila. Inconscientes es más probable. 
Tú: Con que me sacaras de ahí valía. No hacía falta que les pegaras de esa manera. 
Zayn: Me dio mucho coraje y no pude evitarlo. 
Tú: -suspiré- Lo sé...Vas a tener que aprender a controlarte. 
Zayn: Ya... 

El silencio volvió a reinar en la calle. Me apoyé en el hombro de Zayn, mis párpados se iban cerrando poco a poco. No podría mantenerme despierta mucho tiempo. Zayn, al darse cuenta de que me faltaban fuerzas, se levantó del banco y me cogió en brazos. 

Zayn: Será mejor que te lleve a casa. -dijo mientras se dirigía a su moto. 
Tú: Gracias. -murmuré ya con los ojos cerrados. 

En ese mismo momento, no pude evitar caer en los brazos de Morfeo. 

(...) 

Los rayos del sol que traspasaban por los huecos de la persiana de mi dormitorio hicieron que me despertara. No sabía cómo había llegado aquí la noche anterior, aunque supuse que fue Zayn. Abrí mis ojos lentamente para acostumbrarme a la tenue luz que reinaba en la habitación. Cogí mi celular que se encontraba en la mesita de noche y miré la hora. ¿LAS DOCE Y MEDIA DE LA MAÑANA? ¡Me había dormido, hoy era miércoles y tenía clases! 
Me levanté de la cama rápidamente y me vestí con lo primero que pillé. Salí al pasillo en dirección al aseo para cepillarme el pelo, pero me encontré con Harry. ¿Qué hace aquí? Ahora sí que no entiendo nada. 

Tú: ¿Harry? 
Harry: ¡Ya te has levantado! -se acercó a mí y me besó dulcemente. -¿Qué tal has dormido cielo? 
Tú: B-bien...¿qué haces aquí? Deberías estar en el insti, y yo también. 
Harry: Tú no vas a ninguna parte, te quedas aquí descansando y yo contigo. 
Tú: ¿Pero por qué? 
Harry: Después de lo de ayer necesitas reponer fuerzas. 
Tú: ¿Te has enterado? 
Harry: ¿Cómo no iba a enterarme? Cuando me lo dijo Zayn se me vino el mundo abajo. Te juro que por un momento se me paró el corazón... 

Agaché la cabeza, jugando con mis dedos. Se aproximó a mí y me abrazo. 

Harry: Menos mal que estaba mi hermanastro por allí, si no...no sé qué hubiera sido de mí. 
Tú: Gracias por preocuparte. 
Harry: Es mi deber. Qué menos. 

Bajamos al salón y juntos nos tumbamos en el sofá. 

Tú: ¿Lo sabe alguien más? 
Harry: Pues Cel, Liam, Tania, Niall, Louis, Zayn y yo. 
Tú: Joder... 
Harry: Cuando terminen las clases van a venir aquí para ver cómo te encuentras. 
Tú: Estoy perfectamente. Solo ha sido un susto. 
Harry: Esta tarde, pones la denuncia.

Asentí y suspiró. Me acarició el pelo. 
No fue un susto, fue una pesadilla de la que me resultaría difícil despertar. 

**Narrador** 

Cuando finalizó el instituto, los amigos de _____ la visitaron y no hicieron más que apoyarla. La hicieron reír, sonreír y que se olvidara de lo ocurrido la noche anterior. Pero eso a _____ le fue imposible. No se quitaba de la cabeza como a ese par de indeseables la toqueteaban a su antojo. Ese recuerdo quedaría en su memoria durante un largo tiempo. Por suerte para ella, solo estaban enterados de lo sucedido sus verdaderos amigos, y no cualquier persona. Se moriría de vergüenza y de humillación. 

Lo que no sabía es que alguien ya lo había difundido, porque su nombre ya estaba cayendo en boca de todos. Pero sobre todo, de dos chicas que le deseaban lo peor.


__________________________________________________________________

 HOLOOOOOO. Aqui está el cap (: Espero que os haya gustado, lo siento si he tardado mucho pero es que ahora con las clases y el entrenamiento estoy que no paro): Respecto a la novia de Niall, estoy entre dos chicas, así que necesitaré más tiempo para decidir, espero que no os importe (: Bueno, sigan votando en las encuestas y recomendando<3
LAS QUIEROOOOOOOOOOO.

Att: @Infiinitywith1D