**Narras tú**
Esta vez él me abrochó el casco, ya sabía de antemano que me iba a causar problemas y él no quería perder tiempo.
Tú: ¡Zayn! ¿Me das una explicación de todo esto? ¡No entiendo nada! -grité montándome en la moto.
Zayn: ¡No me pongas más nervioso de lo que estoy _____!
Tú: ¡Dime qué ha pasado Zayn!
Zayn: ¡_____! ¡Calla y no me inquietes más de lo que estoy por favor! -su voz se fue quebrando, hasta que calló.
Se subió a su moto un poco tenso y arrancó, pillándome desprevenida, acto que hizo que casi cayera al suelo. Su brusquedad me asustó un poco, ¿por qué se puso así? ¡Merezco una explicación! ¡Me da igual que sea agobiante! Sé que lo que está ocurriendo es grave, y no quiero ser la última en enterarme. Odio que me dejen en ascuas, y siempre será así.
Me aferré fuertemente al tronco de Zayn. Durante el camino no hacía nada más que dar vueltas a todo lo que estaba pasando, y lo que más coraje me daba...¡es que ni comprendía lo que ocurría!
Zayn aceleró de golpe en la autovía, parecía que estaba descargando su furia en la moto, y probablemente fuera así.
No sabía hacia donde nos dirigíamos, por lo tanto tampoco me ayudaba a descubrir qué coño pasaba. Esto es muy frustrante.
Tú: ¡Zayn! -grité para que me oyera cuando circulábamos.
Zayn: ¡Qué!
Tú: ¡¿Dónde vamos?!
Zayn: ¡Al hospital joder! -pude notar como lloraba.
Cuando escuché eso, mi corazón se encogió. Mis pulsaciones aceleraron, mi respiración se volvió irregular, y estaba empezando a hiperventilar por la misma causa. Mi corazón estaba en un puño, pero, ¿quién estaba en el hospital? ¿Qué ocurrió? Seguro que es a una persona que conozco, sino no me hubiera llevado con él...
Lágrimas amenazaban por salir de mis ojos, esta situación me puede. Ya comprendo porqué se sobresaltó tanto al oír la noticia. No me quería imaginar quién estaba tendido o tendida en la camilla del hospital...
Llegamos a nuestro destino. Nos encontrábamos en el parking del hospital, bajando de la moto de Zayn bastante nerviosos. Zayn volvió a coger mi mano para llevarme a no sé dónde, pero no, no me iba a dejar controlar, ¡necesitaba respuestas! ¿Es que no me entiendo o qué?
Me deshice de su agarre en un rápido movimiento, y se dio la vuelta para hallar mi mirada de cabreo. Me miró confuso, y tomó mi mano por segunda vez, pero yo nuevamente me deshice de lo que nos unía.
Zayn: ¡_____, ven, no podemos perder tiempo!
Tú: ¡No me muevo hasta que no me digas qué pasa!
Zayn: ¡Ya lo verás después!
Tú: ¡No, necesito explicaciones ahora Zayn! Si no me lo dices te juro que no te vuelvo a hablar en la vida. -bueno, quizás esté exagerando un pelín, pero seguro que era la única forma de que hablara.
Zayn bufó. Pasó su mano por su boca, y acto seguido, por su pelo alboroteándolo. Se notaba que estaba muy afectado por la situación, y la verdad es que yo tampoco lo ayudaba mucho. Pero no puedo andar a ciegas.
Posó su vista en el suelo, jugando con los dedos de sus manos, hasta que por fin, levantó la vista, y sus ojos color café se encontraron con los míos.
Zayn: -suspiró- Harry.
Un nombre, una vocal, tres consonantes, un corazón roto, lágrimas, dolor, sentimientos.
Todo eso se amontonaba en mi ser en ese momento. Agaché mi cabeza mirando al suelo, las lágrimas ya caían por mi rostro, intentaba llorar en silencio como tantas veces lo había hecho, evitando que Zayn lo oyera. Pero lo escuchó. Pude notar como, a paso lento, se acercaba a mí. Con su mano derecha, elevó mi cabeza sujetando mi barbilla. Su mirada me produjo escalofríos. Se fue aproximando a mí, acortando la distancia que nos separaba, lo miré a los ojos, con éstos húmedos. ¿Soy yo o estamos demasiado cerca?
Me observó apenado, dolido...Zayn no suele expresar sus sentimientos, pero esta vez, pude descifrar en su mirada que estaba sufriendo al igual que yo.
Zayn: No llores por favor, sino lo hago yo también. -murmuró tan cerca mía, que pude sentir su aliento a menta acariciando mi cara.
Apreté mis párpados, intentado no volver a sollozar. Imposible.
Zayn envolvió su cuerpo en el mío, dándome un tierno abrazo, al que yo le correspondí. Apoyé mi cabeza en su pecho, notando como éste subía y bajaba, y su corazón aceleró. Me sentía muy bien en sus brazos, era como estar en el paraíso. Dejó un beso dulce en la coronilla de mi cabeza -el que duró más de la cuenta-, gesto que me pilló desprevenida.
Pero me gustó. El verbo gustar de la primera conjugación...
Dios mío, esto es una locura. Ya no sé ni lo que digo con todo esto.
Zayn: Tranquila pequeña. -aún seguíamos abrazados. Posó su barbilla en mi cabeza.
Tú: ¿Y q-qué le pasó?
Zayn: Aún no lo sé... -acarició mi mejilla, para intentar calmarme.
Tú: Zayn.
Zayn: ¿Sí?
Tú: ¿Por qué no me lo dijiste antes?
Zayn: -suspiró- Sabía que sufrirías y no quería que estuvieras todo el viaje hacia el hospital llorando e inquieta...No pretendía que sufrieras como lo estás haciendo ahora.
Sonreí débilmente ante sus palabras. ¿Por qué era tan atento conmigo? Eso animó mi actitud una pequeña cantidad.
Tú: ¿Por qué te preocupas tanto por mí?
Se separó un poco de mí, pero no perdimos el contacto visual. Esa pregunta no se la esperaba, al parecer.
Zayn: Somos amigos ¿no? Puede que pienses que me comporto como un cerdo con las chicas, pero con los amigos, puedo llegar a ser la mejor persona del mundo.
Tú: ¿La mejor? Anda no flipes. -reí bromeando. Sé que el ambiente no era como para reír, pero era para calmarlo, al igual que él lo hizo conmigo. Evitar tensión.
Zayn: Bueno, tú tampoco es que seas... -reímos.
Silencio.
Tú: Será mejor que entremos ya...
Zayn: Sí...
Nos adentramos en el recinto y preguntamos en la recepción por la habitación de Harry. Tras informarnos, caminamos hacia la correspondiente puerta.
Tú: ¿Y quién te llamó para avisarte?
Zayn: Celine.
Tú: ¿Quién hay más?
Zayn: Supongo que Liam, Tania... No sé si estarán los demás. -se encogió de hombros.
Tania... La verdad es que no tenía ningunas ganas de verla, no después de que me mirara así. En la puerta encontramos a Cel. Me dirigí hacia ella y la abracé.
Tú: ¿Quién hay dentro?
Cel: Pues está mi hermano, su amiga, Louis y yo. Después viene Niall.
Tú: -asentí- Voy a pasar. -respondí apenada.
Me acarició el brazo con una débil sonrisa. Zayn saludó a Cel dándole dos besos y se adentró conmigo en la sala. Estaban Liam, Louis y...¿Maria? ¡Maria! Le di dos besos y un abrazo. Ella estaba presente en todo, en lo bueno y en lo malo. Ese gesto lo aprecié mucho.
Maria: ¿Cómo estás?
Tú: Bueno, podría estar mejor... -miré a la camilla donde se hallaba Harry dormido.
Tenía un ojo morado y varias cicatrices en la frente y en la cabeza. También tenía un brazo escayolado y cicatrices en ambas piernas. Su labio inferior estaba herido, remarcando un poco de sangre en él, e hinchado.
Maria: Tranquila _____, se recuperará. -me sonrió dulcemente.
Tú: Gracias por todo Maria.
Maria: Para eso están las amigas.
Liam: Ha dicho el médico que todavía no saben cuánto tiempo estará aquí... -nos interrumpió. Esa frase hizo que mis ojos se volvieran húmedos. Inspiré una gran cantidad de aire, intentando guardar la compostura y no llorar, aunque me iba a resultar bastante difícil.
Tú: ¿Y q-qué le pasó exactamente? -susurré cabizbaja.
Louis y Liam intercambiaron una mirada un poco apagada. Los ojos azules de Louis se volvieron oscuros, eso me produjo un escalofrío. ¿Tan grave era?
Tú: Por favor. -susurré.
Louis se levantó de la silla en la que estaba sentado, con sus manos en los bolsillos de los pantalones negros ajustados que remarcaban su silueta. Dio pasos hasta llegar frente a mí. Su semblante era serio, lo que descartó la idea de que lo que le había ocurrido a Harry no era tan grave como pensaba. Alzó su vista hacia mis oscuros ojos marrones, abrió la boca con indicio de hablar, pero rápidamente la volvió a cerrar. En la sala habitaba el silencio.
****: Lo atropellaron. -habló una voz a mi espalda.
Me volteé para descubrir de donde venía ese sonido.
Tania.
Tú: ¿Qué?
Tania: Pues eso, que atropellaron a Harry. -aclaró despreocupada, apoyándose en la pared blanca y lisa de la sala.
Mi boca se abrió de par en par con sorpresa. ¡¿Lo atropellaron?! ¡¿Cómo?! ¡¿Cuándo?! ¡¿Dónde?! ¡¿Por qué?!
Una lágrima se escapó, seguida de otra, y otra. Mis ojos estaban húmedos. Sentía un gran peso en mi pecho, que me presionaba cada vez más fuerte dificultando mi respiración y cogiendo bocanadas de aire más profundas y rápidas. Estaba comenzando a hiperventilar.
Louis me envolvió en sus brazos intentando consolarme, pero nadie lo conseguiría, no en ese momento, al menos. Apoyé mi cabeza en su pecho, y él en el hueco de mi cuello, mientras su mano bajaba y subía por mi espalda, acariciándome.
No quería volver a vivir este momento, porque ya lo hice años antes...y no estaba dispuesta a repetirlo. Estaría apoyando a Harry como si mi vida se basara solo en ello.
Louis: Tranquila. -murmuró.
Tú: ¡¿Cómo quieres que me calme?! ¡Mi novio está hospitalizado porque lo atropellaron! ¡Uno de vuestros mejores amigos está muy grave! ¡¿Y os quedáis así tan panchos?! ¡Increíble!
Eché mi pelo hacia atrás resoplando, con ojos cristalinos y con un nudo en la garganta. Paseé por toda la habitación nerviosa, y estaba empezando a marearme, pero eso ya ni siquiera me importaba, mientras Harry estuviera en ese estado. ¿Es que no les importa lo que le puede pasar?
En ese momento Cel entró por la puerta de la habitación, impresionaba por los chillidos que había dado segundos antes.
Cel: ¿Ocurre algo?
Liam: _____ está un tanto inquieta.
Tú: ¡Yo no estoy inquieta, es solo que vosotros estáis demasiado tranquilos! Por el amor de Dios, ¡es vuestro amigo y ni emitís ni una sola expresión! ¡¿Es que no os duele verlo así, tan...mal?! -mis ojos se volvieron húmedos, pero me los sequé pasando mi mano derecha por ellos.
Cel: _____ tranquilízate por favor.
Tú: ¡No! -volví a gritar.
Louis: ¡Claro que nos preocupamos! Pero no se soluciona nada protestando, preferimos mantener la calma, y pensar en positivo.
Yo resoplé. ¿Cómo podían pensar en positivo en esta situación? Mi mente estaba bloqueada, no podía parar de pensar en Harry y en lo que podría ocurrir de ahora en adelante. Vale, a lo mejor no es tan grave, pero, ¿y si sí? Ahora sólo toca esperar, que es lo más desesperante.
Me encontraba recorriendo la sala de arriba a abajo, dando grandes zancadas.
Tú: Me voy a que me dé un poco el aire.
Me acerqué a la camilla, besé a Harry suavemente para no causarle dolor en la parte hinchada, y salí de allí, yendo a la cafetería del hospital para tranquilizarme un poco. Lo necesitaba.
**Narra Zayn**
Cuando _____ salió de la sala, se oyeron varios suspiros, y más tarde, reinó el silencio. No esperaba que ella se lo tomara tan mal. Es decir, sabía que le iba a afectar, pero no tanto.
Cel: -se levantó del sillón donde estaba sentada- Voy a hablar con ella. -afirmó, pero la detuve, causando un ceño fruncido en ella. - ¿Ocurre algo Zayn?
Zayn: Mejor voy yo. -contesté con seguridad.
Cel: No creo que sea buena idea.
Zayn: Me da igual, tengo que hablar con ella y nadie me va a detener.
Louis: Te acompaño.
Zayn: ¡No! -grité.
Louis me miró incrédulo al elevarle la voz.
Zayn: Voy yo sólo. -remarqué "sólo" para que entendieran que no quería compañía.
Louis: Está bien. -metió las manos en sus bolsillos.
Dicho eso, me giré y salí de la habitación con paso decidido. Busqué por todo el pasillo a _____, pero ni rastro de ella. Me encaminé hacia los aseos, me metí en el de las chichas sigilosamente, con la esperanza de encontrarla, pero nada. Salí de allí y me dirigí hacia la cafetería. La recorrí entera hasta que la pude ver en una pequeña esquina alejada y aislada de la multitud. Poseía en sus manos unas fotos, que las observaba con una sonrisa un poco débil y apagada. Cuando me acerqué a ella, las guardó rápidamente y dio un sorbo al zumo de naranja que se había pedido.
Tú: ¿Qué haces aquí?
Zayn: Hacerte compañía.
Tú: No la necesito.
Zayn: Yo creo que sí.
_____ bufó. Comprendía que en esos momentos quisiera estar sola, pero estaba muy inquieta y podría cometer locuras, y no estoy dispuesto a que pase eso. Ya tengo bastante con Harry.
Zayn: Todo va a salir bien. -susurré.
Tú: -frunció el ceño, y se cruzó de brazos- ¿Sabes? Me han dicho eso muchísimas veces, y al final todo ha acabado mal. Qué irónico ¿no?
Zayn: No todo es así.
Tú: Pues puede que en tu vida no, pero en la mía sí. -habló cabizbaja.
Zayn: No creo que haya sido un accidente tan grave. -intenté animarla.
Tú: Todo accidente es grave, y acaba muy mal.
Zayn: ¿Qué te hace pensar eso?
Tú: Porque ya he pasado por esto. -murmuró en un tono que por casualidad pude oír.
¿Cómo que ha pasado por esto? ¿Qué quiere decir? Me preocupé bastante cuando articuló aquellas palabras. ¿Es por eso porque estaba tan tensa?
Le coloqué un mechón de su pelo claro tras su oreja, viendo su hermoso perfil. Sinceramente, era realmente guapa. Su piel estaba muy bronceada, sus pestañas eran oscuras, junto con sus ojos marrones. Sus manos eran pequeñas, sus muñecas también, adornadas por varias pulseras alrededor de ellas. Su boca era de un color rosado, y cualquier hombre podría caer rendido en sus pies. Aunque no sabía si yo podría ser uno de esos. No quería, ni podía.
Pude escuchar sus sollozos. Sus lágrimas resbalaban por sus rojizas mejillas, y sus ojos estaban cristalizados. Mi alma se rompió en pequeños trozos que solo se podían curar con una sonrisa suya...
Espera, ¡¿qué digo?! Retiro lo dicho una y mil veces si hace falta.
Zayn: Hey, no llores. -limpié sus lágrimas. -Si te quieres desahogar, aquí estoy.
Tú: No creo que deba contártelo.
Zayn: Yo no te obligo a que lo hagas _____, pero sólo te digo que estaré aquí apoyándote.
Tú: Gra-gracias. -se veía desconcertada con mi comportamiento. A lo mejor no sabía que los amigos, -que es lo que somos- se apoyan en todo.
Silencio. Me senté más cerca de ella, para ver cada expresión y gesto que hacía. Me intrigaba bastante cuál fue su pasado, el porqué de estar tan inquieta, nerviosa y tensa en esta situación que pronto se arreglaría. Pero no la quería presionar, ya había sido demasiado en un día.
Tú: Fue hace casi siete años. -clavó su mirada en mí, con su voz quebrada, y ojos vidriosos. La observé detenidamente, y asentí para que procediera. Parece que por fin confió en mí, porque yo no diría nada de lo que ella me contara, a no ser que me lo pidiera exclusivamente. -Era mi cumpleaños. Cumplía diez años, y lo iba a celebrar con mi familia en casa de mis abuelos. -su voz era débil. Hizo una pausa. -Mis primos, mi hermano y yo siempre jugábamos en la calle hasta muy tarde. Ese día yo no quise salir fuera, creía que ya era muy mayor para jugar con niños pequeños, como eran la mayoría de mis primos, y...mi hermano. No estaba de muy buen humor, porque mi padre tuvo que emprender un viaje de trabajo, y yo quería que estuviera en mi cumpleaños... -suspiró- Cuando soplé las velas, mi hermano pequeño, que era tres años menor que yo, me ofreció jugar con él y mis primos a la pelota. Yo, furiosa, le grité y le dije que no, lanzando la pelota fuertemente a la carretera. Mi hermano, cabreado, me sacó la lengua y fue a por la pelota al asfalto... -lágrimas ya caían por sus mejillas- Justo en ese momento pasaba un coche a gran velocidad...y...y...lo atropelló...
_______________________________________________________________________________________
HOLOOOOOO. Aquí está el cap 27, ¿os ha gustado? ¿Lo esperaban? BUAJAJAJAJJA. Bue, comenten qué les pareció por favor, y ¡sigan votando! Quería deciros que mi próxima novela la colgaré aquí y en Wattpad(: pero antes terminaré esta eh jajaja, no os asustéis. Este capítulos se lo dedico a Ana Sánchez, de mi clase, que lee la novela y el otro día fue su cumple, así que...¡para tí Ana! Te quieroo tia 'uenaa<3. Jijiji, bueno, les dejo, hasta el próximo capítulo (:
Att: @Infiinitywith1D


.jpg)