MARATÓN PARTE 3.
**Narras tú**
Los tres llegamos a casa. A Cel se le veía nerviosa, así que subimos a mi dormitorio y se tumbó en mi cama.
Tú: ¿Qué te pasa?
Cel: Nada, ¿por?
Tú: A mí no me engañas. Puedes confiar en mí.
Cel: Em...
Tú: Para hoy Cel.
Cel: De acuerdo...em...me gusta alguien, desde hace ya bastante tiempo.
Tú: Uih, ¿quién? -levanté las cejas, y las volví a bajar. Así sucesivamente.
Cel: Em...es duro, porque es uno de los que me insultan...pero aún así lo quiero, no sé por qué.
Tú: ¿Me lo dirás algún día? Pregunto. -rió.
Cel: Louis. -¿what? ¿Esto es una broma? ¿Lou? ¿Mi Lou? Me quedé perpleja, no me lo esperaba. En realidad creía que le gustaba Niall, pero ya veo que no.
Tú: ¿E-en serio?
Cel: Sí...por desgracia.
Tú: Y...¿se burla de tí?
Cel: Bueno, antes todos decían que yo era rarita, y que he salido a mi hermano...pero desde que llegaste tú, no lo han vuelto a decir, excepto Alice y Jennifer, que ya sabes cómo son.
Tú: Ya...em... -y yo que le iba a decir que me intentó besar dos veces...pues ya no, se le partiría el corazón y no estoy dispuesta a consentirlo.
Cel: -suspiró- Se me parte el alma cada vez que se ríe de mí...Y ahora estoy en su casa, con mi única amiga. Las cosas han dado un vuelco de trescientos sesenta grados. -hablaba con seriedad y tristeza a la vez.
Tú: No voy a permitir que nadie te haga daño, lo juro. Las cosas de ahora en adelante van a cambiar ¿vale?
Cel: ¿Cómo lo harás? Tú no entiendes cómo se siente al ser odiada, despreciada...por una persona que te importa mucho. -esas palabras me habían dolido, mucho. ¿Que no lo comprendía? Si ella supiera...A mí también me gustaba uno que pasaba de mí y me despreciaba. Se llamaba Javi...
Tú: -suspiré- Te entiendo más de lo que te puedes imaginar Cel. -le miré a los ojos. Cel frunció el ceño.
Cel: Pero...si en el Instituto estás en boca de todos. Ahora mismo eres una de las chicas más populares, en serio. ¿Por qué te crees que Alice y Jennifer te odian? -pues por Zayn ¿tal vez?
Tú: ¿Yo? ¿Popular? Si hasta ahora todo el mundo pasaba de mí.
Cel: ¿A qué te refieres?
Tú: Pues... -se acabó, le voy a contar la verdad, le voy a decir mi secreto más oculto, que nadie sabe, ni Tania, ni mi Familia, ni nadie. -Cel, yo también sufría bullying, ¿por qué te crees si no que vine aquí? Para alejarme y aprender a ser más fuerte ¿entiendes?
Cel: Hostia...pero si aparentas ser una chica fuerte, y sin miedo a nada.
Tú: Ya ves que no es así. A mí me pasó igual que a tí, me gustaba un chico y él pasaba completamente de mí. Me trataban como si no fuera una persona, como si fuera un objeto que pueden utilizar a su antojo. Me insultaban, me pegaban... Y luego volvía a casa como si nada hubiese pasado, con una sonrisa de oreja a oreja, para que mis padres no pudieran notar que me estaba muriendo por dentro... -sin pensárselo dos veces, me abrazó, y yo le correspondí, me gusta que me abracen cuando estoy mal. ¿A quién no?
Cel: Y...¿cómo lo haces?
Tú: ¿Cómo hago el qué?
Cel: Cómo lo haces para seguir aquí, sonriendo como si nada hubiera ocurrido.
Tú: Ya estoy acostumbrada, ya han sido muchos años. También manteniéndose fuerte...aunque tarde o temprano caerás. Yo ahora estoy cayendo gracias a Jennifer y Alice.
Cel: -suspiró- ¿Sabes? Dicen que la sonrisa más hermosa es aquella que lucha contra todas las lágrimas derramadas. Tenemos más en común de lo que creía, a mí me pasa lo mismo.
Tú: Sí... -nos fundimos en un abrazo. Tras dos horas llenas de risas, sonrisas, -también llantos- decidimos comenzar a prepararnos. Hoy tendríamos que ligar sí o sí, porque íbamos a ir perfectas.
Nos sentamos en el suelo con las piernas cruzadas y empecé por pintarle las uñas de las manos de color rojo. Cuando terminé, ella me las pintó a mí de color turquesa. Amo el turquesa, ¿lo dije? Siempre he pensado que es el color del paraíso.
Cel: Entonces no comes albóndigas porque piensas que son cerebros de palomas, y te dan pena. -dijo esparciendo el esmalte de uñas por mi uña del dedo meñique.
Tú: Exacto.
Cel: -rió- Eso es patético.
Tú: Habló la que dijo de pequeña que quería ser una "super nena" de mayor. -solté una carcajada, y me golpeó en el brazo. -¡Auch!
Cel: Por zorra. -reímos. De repente, tocaron a la puerta.
Tú: ¿Quién es?
Louis: Doraemon.
Tú: Aw, pasa Doraemon. -Louis abrió la puerta y por unos segundos se quedó observando a Cel, después, dirigió su vista a mí.
Louis: ¿Qué hacen?
Tú: Prepararnos, ¿no lo ves?
Louis: ¿Ya?
Tú: Sí. Las chicas no somos como tú Doraemon, o como los chicos en general.
Louis: La gente normal se prepara una hora antes, no dos. -sonrió pícaramente.
Tú: Lou, ¿cuándo vas a entender que yo no soy normal?
Louis: Ah, cierto, me olvidé. Cel, -la miró- ten cuidado, te puede contagiar. -Cel rió como una tonta y con cierto nerviosismo. Og, le voy a tener que enseñar el disimulo eh.
Dicho eso, Louis salió y cerró la puerta.
Tú: En serio Cel, disimulo para qué.
Cel: Tía, no lo puedo evitar. Es la primera vez que me habla así...con confianza.
Tú: Tranquila, lo hará más a menudo. -le guiñé el ojo. Sí, eso significa que mi mente se ha iluminado. Tilín tilín.
Cel: Oh no, ¿que vas a hacer? Te temo.
Tú: Confía en mí, ya verás. Tampoco es un plan tan fantástico, es lo normal.
Cel: ¿Y qué es lo normal para tí? -reímos.
Tú: Hablarle bien de tí, eso es todo. Louis puede llegar a quererte.
Cel: Lo dudo mucho...he hecho un montón de cosas por él y él ni lo nota.
Tú: ¿Cómo qué?
Cel: Librarle de un castigo, y ponérmelo a mí, por ejemplo.
Tú: Existe un límite de luchar por alguien, si no te valora, no te rebajes.
Cel: Lo sé...
Tú: -sonreí- No todo gira alrededor de Louis. Seguro que hay un montón de chicos ahí afuera que te merecen más que él.
Cel: El problema es que yo solo lo quiero a él. Es más, creo que estoy enamorada.
Tú: Cel, tienes que dejar pasar a más chicos en tu corazón, aunque al final solo te quedarás con uno, pero vive la vida, disfrútala al máximo ya que solo tenemos una. Comete locuras, ríe, baila, canta...disfruta.
Cel: Tienes razón. -sonrió y me abrazó.
Tú: -nos separamos- Bueno, ¿me vas a enseñar el vestido que trajiste para ponerte esta noche?
Cel: Ah sí. -se levantó del suelo, abrió su mochila, cogió una bolsa y sacó el vestido de ella. -¿Qué te parece? -me lo mostró, era negro, de manga francesa, y con cadenas. ¿Cómo describirlo en una palabra? Horroroso. Dios.
Después me enseñó los zapatos que lo acompañarían, eran unas botas negras que brillaban. Dios mío, que cosa más fea, en serio. Es que su ropa pide a gritos "tírame".
Tú: ¿No pretenderás ponerte eso, verdad? -tengo que salvarla, lo necesita.
Cel: Em...pues sí, ¿por?
Tú: No no y no. Menos mal que tengo más vestidos, no te puedo dejar salir a la calle así.
Cel: Pero si es muy bonito.
Tú: -tosí intencionadamente- Horroroso. -rió. Tendrían que verlo.
Cel: Está bien, ¿entonces qué me pongo? -extendí mi brazo para que me diera el vestido, me lo dio, y lo tiré a la papelera de mi habitación.
Cel: ¡Eh!
Tú: Te voy a regalar yo el mío. En serio Cel, tienes que cambiar de estilo, si me dejas claro. Así te aseguro yo que Lou se fijará en tí.
Cel: Te dejo, todo sea por Louis. -reímos. Abrí mi armario, cogí el vestido y los tacones que le regalaría, y se lo enseñé. Se quedó embobada.
Tú: ¿Te gusta?
Cel: Me encanta, pero no me lo regales, me lo prestas y un día tú y yo nos vamos de compras y cambiamos mi armario entero ¿va?
Tú: Perfecto. -sonreí. Cel se metió en el baño para cambiarse, y cuando salió, la maquillé, ya que faltaban cuarenta y cinco minutos para las nueve, que era a la hora que habíamos quedado. La observé de arriba a abajo, estaba hermosa.
Tú: Estás preciosa.
Cel: Gracias. Ahora te toca a tí cambiarte. -asentí y entré en el baño a ponerme mi vestido y tacones, luego salí y me maquilló.
Cel: Estás más que preciosa.
Tú: Tendrías que verte.
Cel: Ya lo he hecho, y sigo pensando lo mismo. -sonreí.
Tú: Gracias cielo.
Cel: Es la verdad.
Íbamos así:
Tú:
Cel:
Bajamos las escaleras con cuidado, porque el tacón era alto, y como soy muy torpe, soy capaz de caerme. Abajo nos esperaba Louis ya vestido.
Llevaba unos pantalones negros, acompañados con una camisa blanca, y unos zapatos. Cuando nos vio, se quedó con la boca abierta, miré a Cel, quien estaba como un tomate.
Louis: Vaya...increíble...es-estáis hermosas.
Cel: Gracias. -dijo tímidamente.
Tú: Gracias Doraemon. ¿Qué, no te vas a llevar tu bolsillo mágico? -reímos.
Louis: No, pero te lo podría dar a tí, para que cojas un aparatito para que puedas ligar.
Tú: A mí eso no me hace falta. -le saqué la lengua. -En todo caso sería a tí.
Louis: Ja ja.
Cel: ¿Qué tal si dejáis de discutir y nos vamos ya? -reímos.
Louis: Eso es una buena idea. Por suerte la casa de Niall está cerca y no tendréis que andar mucho con esos enormes tacones, ahora hasta _____ aparenta ser alta, bueno, más bien de mediana estatura. -le pegué.
Tú: Idiota.
Louis: No más que tú.
Tú: Ja ja.
Cel: -rió- ¡Paren!
Tú: Siempre estamos así, te tendrás que acostumbrar.
Tras diez minutos de camino, por fin llegamos, a la hora justa además, muy raro en mí. Lou tocó al timbre y segundos después, apareció Niall y chocó la mano con Louis.
Niall: Hey enana. Estás preciosa, tú igual Cel. -me abrazó, y después a Cel. Otra vez con el mote de las pelotas, está bien, me relajo.
Tú: Holi Rubiales.
Niall: Pasad, ya están todos. -entramos en la casa, que por cierto, era preciosa. Todos estaban sentados en el sofá hablando y riendo. Louis se sentó velozmente encima de Zayn.
Louis: Si hemos sido los últimos es porque estas señoritas de aquí -nos señaló- a pesar de que llevaban dos horas preparándose, son unas lentas. -todos rieron.
Tú: Corrijo, dos horas y cinco minutos. -más risas. Todos nos miraron, a Cel y a mí, por las dudas, y se quedaron perplejos, ¿tan guapas íbamos? Bueno, aunque esa era la intención. En serio, QUE NO ME OBSERVEN MÁS, lo odio, me siento acosada. Parece que el verbo "disimular" no existe para ellos.
Miré a Cel, estaba igual que yo, o incluso peor.
Zayn: WOW. Simplemente...wow. -mis mejillas adoptaron un color carmesí.
Harry: Sí, wow.
Tú: Bueno paren ya ¿no?
Louis: Eso, no me las agobiéis. -Cel soltó una risita nerviosa, oh, que mona.
Liam: Oigan, ¿es muy temprano para ir a una discoteca no?
Niall: Ya, pensé que podríamos ir a comer a un restaurante, y después a la disco.
Zayn: Dios Niall no pienses tanto que se te va a explotar la cabeza.
Liam: Ya lleva una racha de ideas que flipas. -reímos.
Niall: Pues Zayn, a tí todavía no se te ha ocurrido ninguna eh. -le guiñó el ojo.
Zayn: Es que con este calor se me evaporan las ideas.
Harry: Pero si no hace tanto calor.
Zayn: ¿Entienden la ironía no? -ah va, ya lo pillo.
Liam: ¡Ah, sí! -reímos.
Tú: O sea, que te estás llamando tonto a tí mismo.
Zayn: Exacto.
Tú: Buen chico. -rió.
Cel: Bueno, ¿a qué restaurante iremos? -dijo en un tono calmado y bajito.
Niall: A uno que hay cerca de la disco.
Zayn: Yo me llevo mi moto.
Liam: Esa no es una buena idea, estarás bebido y no está bien conducir bajo los efectos del alcohol.
Zayn: Tú a mí no me mandas.
Louis: Bueno Zayn, relájate.
Tania: Bueno, vámonos ya. -pasó por el lado de Lou mirándolo seductoramente, a lo que él le espetó una cara de asco impresionante.
Salimos todos a la calle, Liam, Niall y Harry se pidieron un taxi, y se fueron.
Zayn: ¿Subes a mi moto _____?
Tú: Ni hablar. -negué con la cabeza.
Zayn: ¿Te da miedo? -me miró pícaramente.
Tú: Pues sí, para qué mentir.
Zayn: -rió- Pues te sujetas en mí.
Tú: Peor aún.
Zayn: Pero si te gusta.
Tú: Sí, me gusta tenerte lejos. -me giré hacia Tania, Louis y Cel, pero no estaban, estaban entrando por la puerta de un taxi. Malditos. Después, el taxi arrancó y desapareció a lo lejos.
Tú: Mierda. -susurré.
Zayn: ¿Aún sigues negando que no vendrás conmigo en la moto?
Tú: Pues sí. Yo no subo en ese trasto, si eso voy andando.
Zayn: -rió- ¿Estás segura? Está a quince minutos andando.
Tú: Sí. -me giré dándole la espalda, para empezar mi marcha hacia el restaurante. Pisé la acera, y crucé un paso de peatones. Oí el motor de la moto de Zayn arrancando, y después, pasó por la carretera y se despidió con la mano. Empecé a caminar en dirección recta, hasta que me acordé de algo: ¿dónde coño estaba el restaurante? Ostras, no tengo ni idea.
Me paré en seco.
Tú: Mierda, mierda. _____, estás hecha una desastre. -susurré. Me apoyé en un árbol. De repente, oí el claxon de algún vehículo, me di la vuelta sobresaltada, y ahí estaba Zayn, con su moto, y observándome como si no hubiera mañana, con esa mirada que me vuelve tan loca.
Zayn: ¿Sigues queriendo ir sola? -rió.
Tú: ¿Tú no te habías ido?
Zayn: ¿Pensabas que te iba a dejar aquí sola? Si ni siquiera sabes por dónde se va.
Tú: Ya, -reí- me acabo de dar cuenta.
Zayn: Anda sube, no tengas miedo, si quieres puedes agarrarte a mí lo más fuerte que quieras.
Tú: Uf, está bien. -me acerqué a él, me subí detrás de él, apoyé mi cabeza en su espalda y me agarré fuertemente a sus caderas.
Zayn: Hey, que todavía no he arrancado. -rió.
Tú: Te jodes.
Zayn: Pues ala, me jodo. -reí. Puso en marcha el motor y nos dirigimos al restaurante. Ahora mismo me estoy agarrando a él muy fuerte, se podría decir que lo estoy estrujando.
**Narra Zayn**
Sentía su respiración agitada a mi espalda, cosa que ponía mi piel de gallina. Nos daba todo el viento en la cara y hacía que el largo cabello de _____ se meneara.
Oh, le daba miedo la moto, ¿quién puede ser más mona? Pues eso, nadie.
Al fin llegamos al restaurante, donde nos esperaban todos. _____ bajó de la moto un poco mareada, pero se le pasó en seguida.
Nos sentamos en una mesa, pedimos la comida y al rato nos la trajeron.
Había sido una velada estupenda, llena de risas, anécdotas etc.
Salimos y nos dirigimos a la discoteca, que estaba en frente del bar.
Entramos, había un montón de gente, pero no nos molestaban, teníamos ganas de fiesta y nadie nos lo iba a arruinar. Nos fuimos juntos a la barra a pedir nuestra primera copa, y nos la tomamos en un solo sorbo. Después nos fuimos esparciendo, Liam fue a la terraza junto a Niall, Harry y Tania a unos asientos, Louis y yo en la barra, y _____ y Celine, claramente a la pista de baile, que por supuesto, después bailaría con _____ fuera como fuese.
Louis: Hemos infringido un código. -se refería a la apuesta, y el código era no pelearse por una chica.
Yo: Ya...Lou, ser amigos ante todo. Lo siento de veras bro...
Louis: Ya...y yo. -nos abrazamos. Miré a la pista de baile, y vi bailar a _____, con su hermosa sonrisa y riendo. Me mordí el labio, es realmente hermosa...y está buenísima.
De verdad, no sé qué me pasa, jamás he sentido algo así por una persona. Que si sonríe, ya pierdo el control de mi cabeza, la veo y siento esa paz interior dentro de mí. Es inevitable...y eso me preocupa, no quiero volverme a enamorar, ya lo pasé bastante mal la última vez. ¿Y saben lo que voy a hacer? Lo de siempre, ligar con ella, ligar con otra...así sucesivamente, para evitar lo que creo que ya está escrito.
Louis: Anda, ve. -le sonreí y me fui a la pista de baile.
Me puse detrás de ella, la cogí de la cintura, la acerqué a mí, y nos movimos al ritmo de la música. Giró un poco la cabeza, y me vio, se puso en frente mía, y siguió bailando conmigo. Ella meneaba su cadera mientras yo la cogía y le seguía el ritmo. Me acerqué más a ella, deseoso de volver a besar esos labios tan perfectos. Se mordió el labio inferior para ponerme nervioso y excitarme más de lo que estaba. Su cintura rozaba mi miembro, a lo que solté un pequeño gemido, casi inaudible. Puso las manos alrededor de mi cuello, y yo posé mi mano derecha sobre su trasero, y mi otra mano, en su espalda. Aún no había acabado la canción, así que acercamos nuestros rostros. Mi boca estaba a milímetros de la suya, y nuestras frentes ya se tocaban. Ahora mismo no podía estar más excitado, mi corazón iba a mil. Joder, quiero besarla, YA.
No pude aguantar más y acorté la distancia que quedaba entre nosotros, y posé mis labios sobre los suyos. Acercó su cuerpo al mío, algo que hizo que mi corazón fuera aún más rápido. Al sentir sus pechos sobre mi torso, no pude evitar gemir, es que joder.
Mi lengua pidió permiso para entrar en su cavidad bucal, y me lo concedió, cosa muy rara. Mi lengua recorría cada centímetro de su boca, nuestras lenguas se enredaban la una en la otra. Por último, mordí su labio inferior.
La falta de oxígeno hizo que nos separásemos, y lo hicimos, solo que aún estábamos a milímetros el uno del otro. Posó su dedo gordo en mi rostro, lo fue recorriendo hasta llegar a mis labios, que también los acarició, después, me miró de una forma MUY seductora, y se fue a la barra, dejándome con todo el calentón. Es mala, muy mala.
**Narras tú**
Solo me dejaba llevar, disfrutar de la vida. Sigo diciendo que Zayn besa de puta madre, y no puedo evitar ponerme nerviosa al estar cerca de él, no sé qué me pasa, en serio.
Pedí unas cuantas copas, y al rato, tenía una borrachera increíble. Louis se acercó a mí, y me cogió de la cintura.
Louis: Estás muy borracha. -me susurró al oído, y seguidamente, mordió mi oreja. Me estremecí al sentir ese contacto con él.
Tú: -reí- Lo sé, pero me da igual. -reí tontamente, estoy bajo los efectos del alcohol, que no os extrañe.
Cogí la mano de Louis y lo llevé a la pista de baile, encontrándome allí con Cel, Niall y Zayn, que también estaban un poco pedo. Bailé con Lou hasta que una mano cogió la mía, y me llevó a un rincón.
Tú: ¿Qué haces...? -no pude decir nada más, puesto que me besó.
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ALAAA. Ya acabó el maratón, os gustó? A mi sii *w* ¿Quien piensan que es quien la besa? e.e AMO DEJARLAS CON LA INTRIGA, EN SERIO BUAHAHAHAHAHA. Y mañana voy a ver THIS IS US KFKSKJSJD estoy muy nerviosa._. Bueno, no olviden comentar y recomendar porfi<3 las am:3
Att: @Infiinitywith1D

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