domingo, 4 de agosto de 2013
CAP 4: Time to laugh.
La deslumbrante luz de la mañana hizo que mis ojos se entreabrieran. La claridad aún me era molesta, así que decidí cerrar mis ojos.
Tras varios minutos intentando reconciliar el sueño, que resultó en vano, posé un pie sobre el suelo, y más tarde el otro, me puse en pie.
Me dirigí al aseo, me cepillé el cabello, y me vestí.
No había nadie levantado. Ya sé, soy muy madrugadora, desde siempre. Sí, lo sé, soy rara, pero así soy yo.
Volví a mi dormitorio, cogí mi celular y vi los WhatsApps, no había nada importante, así lo volví a dejar en la mesita de noche. Más tarde, salí de nuevo de mi habitación, y me dirigí a la de Louis. No sé, me entró un impulso, no creo que pase nada.
Entreabrí su puerta, y lo observé desde ese plano. Madre mía, estaba sin camiseta. Se le veían sus abdominales, dios mío. Tengo que admitir que está bastante bien, demasiado. Dios, ¿es mi mente la que está pensando esto? ¿Pero qué digo? Yo nunca he sido esta clase de chicas. Bah, por una vez no pasa nada, digo yo... Pero es que estaba tan latigable, le daba. Dah, _____, fuera esos pensamientos, quítatelos de la cabeza.
Como sean así todos los chicos de Londres, me los tiro. Ya están avisados.
Abrí más la puerta y metí un pie, más tarde asomé la cabeza.
-¿Qué tanto miras? -preguntó susurrando.
Pegué un rebote. Que susto me había dado, joder.
Soltó una risita al ver mi reacción.
De pronto recordé que él y yo no habíamos empezado con buen pie, así que me quedé callada. Tampoco quería explicarle el por qué estoy en su habitación acosándole con la mirada, o sea, no, que vergüenza.
-¿Me vas a responder? -dijo aún tumbado en su cama boca arriba, haciendo que viera su perfecto torso.
Como si no supiera qué estaba mirando, vamos. Este me quería picar, y no se lo iba a poner fácil.
Louis aún esperaba mi respuesta.
-Pues... -buscaba una excusa- me aburría y vine aquí. -contesté.
Lo sé, mi idea lo peta (nótese la ironía).
-Ya, claro...
-No te lo creas, me da igual. -me crucé de brazos.
-Entonces seguiré pensando que mirabas mi torso.
-Allá tú, crees mal. -me estaba aguantando la risa. Me había pillado.
Me sonrió. ¿Ahora qué le pasaba? El día anterior me echó de su habitación a patadas, me habló borde, y ahora se comporta como si nada hubiera ocurrido. Dah, típico de un chico.
Se levantó de su cama, abrió su armario y cogió una camiseta de él.
Nooooo, ¿por qué se cubre? Está mejor sin camisa. Mala persona.
Joder, ¿por qué estoy pensando esto? ¿Qué me pasa? Dios, no me reconozco ahahaha. Tania siempre se comportaba de esa manera, pero...¿yo? Absolutamente no. Creo que el día que fuimos a la playa me lo contagió, me pidió que le echara fotos a tíos buenos así que...
-Oye... -comenzó a decir Louis. -Lo siento... Ayer me comporté muy mal contigo, y no te lo mereces. No sé, estaba cabreado conmigo mismo y lo pagué contigo. No suelo ser así, créeme. De hecho, no me reconocí ayer. ¿Me perdonas? ¿Empezamos de cero?
Sonreí. Al fin y al cabo no era tan mala persona como yo pensaba.
-Perdonado. -respondí con una amplia sonrisa.
Abrió los brazos. ¿Eh?
-¿No me das un abrazo o qué?
Reí. No me lo esperaba, la verdad. Andé hacia él, y cuando lo tuve en frente, le abracé. De repente mi corazón aceleró. ¿Nerviosa? Eso es poco. Lo raro es que no sé por qué. A lo mejor sería porque ningún chico había estado así conmigo jamás. Los únicos que lo habían hecho eran mi padre y mis primos, pero eso no cuenta. También tengo que admitir una cosa...Aún no había dado mi primer beso. Lo sé, suena patético, solo que hoy en día, el listón está muy alto. Buscaban chicas super delgadas, con dientes perfectos, y en general, todo perfecto. En cambio yo, soy normal. Delgada, pero no tanto como las típicas tías buenas, pelo rubio y unos sosos ojos marrones. Lo normal.
Algo me sacó de mis adentros. Louis.
Apoyó su barbilla en mi cabeza, y empezó a acariciar con su mano mi brazo. ¿Qué hacía? Mis manos me empezaban a sudar del nerviosismo que me provocaba. Que sensación más rara.
Nos separamos lentamente, y nos miramos a los ojos. Dios, sus ojos, me encantan. De un intenso color azul, con algunos tonos más oscuros que otros. Me encantan me encantan me encantan.
Como vio que le miraba atentamente a sus ojos, se puso visco, haciendo que soltara una carcajada. Rápidamente me tapó la boca.
-Hey, que mis padres están durmiendo, y como los despiertes, me matan, y tú, mueres conmigo.
Esta vez solté una risita leve.
-Eso si me pillas. -dije vacilándole.
-¿Me estás retando?
-Tómatelo como quieras. -le miré juguetona.
Empezó a dar vueltas alrededor mía. Se acercó a mi oído y me susurró:
-Corre si quieres vivir.
Rápidamente bajé las escaleras, estando él casi pisándome los talones. Me fui al salón y me tiré al sofá en forma de planchazo, a lo que Louis rió. Será de la torta que me metí, porque di con toda la cara en el cuero del sofá. Louis no hacía más que partirse el culo tirado en el suelo. Estaba rojo de tanto reír.
-Bueno, ya está bien de reírse de mí, ¿no?
Al ver que no me hacía caso, me acerqué a él, y nuestros rostros se quedaron a pocos centímetros de distancia. Por fin. Paró de reír y se concentró en mis ojos.
-LOOOU, YA NO TE RÍES TANTO EH. -dije con tono asesino.
Se estabilizó, y...se puso a hacerme cosquillas. Dios, no, cosquillas no, las odio, más bien porque son mi punto débil.
-Quien ríe el último, ríe mejor. -comentó.
-Lou...Pa-paaaraaa. -contesté intentando quitarme sus manos de encima.
-¿Lou? -detuvo sus manos, ole.
-Sí, es un mote para no tener que decir Louis. ¿No te gusta?
-No, me encanta.
-Así me gusta. Siempre pongo motes, vete acostumbrando.
Rió. Me ayudó a levantarme del suelo, ya que estaba tirada en él por el efecto de las cosquillas.
-Me visto y nos vamos a pasear, que te tengo que enseñar Londres.
-Ah, cierto. ¿Cuándo vamos a desayunar?
-En la calle si quieres.
-Ok. -sonreí.
Subió las escaleras. Sentía un hormigueo en mi vientre, lo más seguro sea por el hambre que tengo, si por mí fuera, ahora mismo me comería un elefante, y lo digo en serio. En fin. Cinco minutos después, Louis bajó las escaleras.
-¿Vámonos?
-Claaaro. -dije en tono juguetón.
Salimos a la calle y nos dirigimos a una cafetería. Yo tomé un café descafeinado y él un capuchino. Después, nos recorrimos todo Londres. Fuimos a visitar el London Eye y muchísimas más cosas. Me harté de hacer tantas fotos, pero es imposible no hacerlas, todo es precioso.
Ya era la hora de comer, y Lou y yo decidimos comprar un perrito caliente para cada uno. Cuando terminamos de comerlo, fuimos a un parque próximo, y nos tumbamos en el césped.
-Que depresión. -comentó Louis.
-Ahaha, ¿y eso por qué?
-Porque mañana empieza el insti.
-Pues yo estoy nerviosa.
-No me extraña.
Suspiré.
-Me abuuuurrooo. -dijo Louis.
-Y yoooo taaambiiiéeen.
Reímos.
-Tengo una idea.
-A ver qué se le ha ocurrido al Louis. Miedo me das. -respondí.
Sí, solo lo conocía de un día y ya tenía la sensación de conocerle de toda la vida. Me dio un golpecito con el puño en mi hombro.
- _____, ¿alguna vez hiciste bromas telefónicas? -dijo subiendo y bajando las cejas.
Reí.
-Obvio, tengo infancia.
Soltó una carcajada. ¿Y quién no lo hizo alguna vez? Aunque claro, las hacía sola, no tenía amigos... Soy una marginada, lo sé. Pero en fin, así es la vida.
-¿Y a quién llamamos? -pregunté.
-Tengo un candidato, que seguro que cae.
Le miré de forma maliciosa.
-¿Y quién es si puede saberse? Pon tu móvil en número desconocido.
Cogió su celular y lo hizo.
-Hecho. -sonrió y puso el manos libres.
-¿Pero a quién llamarás?
-Sssh, calla, que ya está marcando.
Le miré con cara amenazante, de broma, claro está, y él me sacó la lengua. Malo.
**LLAMADA TELEFÓNICA**
X: ¿Diga?
L: ¿Es usted Zayn Malik? -puso voz grave.
Z: Mm...sí, soy yo, ¿por qué?
L: Le llamaba porque me han informado de que es usted muy sexy y guapo, y...lo necesitamos para una sesión de fotos como modelo.
Solté una carcajada, bastante fuerte diría yo. Tanto que los que nos rodeaban en el parque me miraron alarmados.
-¿Qué? ¿Tengo monos en la cara? No me miren así, ¿es que no pu...? -no pude seguir hablando puesto que Louis tapó mi boca con su mano.
Z: ¿Va en serio? ¿Es una broma?
L: No no señor, se lo digo muy en serio.
Louis se estaba aguantando la risa. Estaba rojo.
Z: Me encantaría hacerlo. ¿Cuándo empiezo?
L: Mañana mismo, por la tarde, a las 17:00.
Z: Perfecto, ¿en dónde?
L: En la calle IDIOT, estudio llamado BOBO. ¿Sabe dónde está?
Ahí ya no pudimos aguantar. Nos partimos de risa y resonó en todo el parque. Dios, con Louis era imposible no reír.
Z: YA LO ENTIENDO TODO. Hacer bromas telefónicas no está bien. Vete a la mierda.
Ese comentario hizo que volviéramos a partirnos el culo.
L: Oh venga Zayn, no te enojes. -su voz normal volvió. Wii.
Z: ¿Louis?
L: El mismo.
Z: Diooos cuando te vea mañana te mato, en serio. -rió.
L: Te lo habías creído ahahahahahaa.
Z: Pero sigo siendo sexy y guapo.
L: Ten fé ahahahaha.
Se oyó una carcajada al otro lado de la línea. El supuesto Zayn tenía una voz que hacía que mi piel se erizara.
Z: ¿Estás con alguien más? He oído una risa diferente a la tuya.
L: Sí, con _____.
Z: Louis, me has aclarado mucho eh. -dijo irónico.
L: Ahaha, es la chica de intercambio, ¿no te acuerdas que te lo dije?
Z: Ah sí, lo recuerdo. Hola _____.
___: Holaa.
L: Bueno, voy a colgar, mañana nos vemos bro.
Z: Hasta mañana.
Más tarde, Lou colgó. Estaba anocheciendo y decidimos volver a casa para cenar. Cuando llegamos, la comida ya estaba servida, por lo tanto nos sentamos y comenzamos a comer. Al terminar, Lou y yo recogimos la mesa y sus padres se fueron a dormir. Nos sentamos en el sofá a ver la tele.
-Hoy me lo he pasado muy bien. -sonreí a Louis.
-Y yo. -me devolvió la sonrisa.
Hubo silencio. Louis se iba acercando más y más a mí. Me estaba empezando a poner nerviosa, y cuando yo estoy así, prepárense.
Sentía su aliento sobre mi hombro, y su mano rozaba la mía, hasta que la cogió y la acarició con su dedo pulgar. La pregunta es: ¿Qué estaba haciendo? Y ¿Por qué yo no me movía? Estaba en el mismo sitio. Cogió mi rostro y miró mis oscuros ojos marrones. Quería irme a mi habitación, olvidar lo que intentaba hacer, pero a la vez, no quería. ¿Raro? No, lo siguiente. Dios, que sensación más rara, jamás la había tenido. Mi corazón iba a mil. Louis miraba mis labios, fue acortando la distancia que había entre nosotros hasta estar a milímetros de mí. No, esto no puede estar pasando, no. Oh _____, solo lo conoces de un día y ya estás a punto de besarlo. Es que soy gilipollas. Pero no se lo iba a poner tan fácil, ya que no soy la típica chica que solo tiene un rollo con uno y después se olvida. No. No soy una chica fácil.
-Hoy ha sido un día largo, tengo mucho sueño. Me voy a acostar. Hasta mañana. -me levanté rápidamente y subí las escaleras a todo correr dejando a Louis plantado en el sofá.
Me puse el pijama y me tumbé en la cama. De repente me di cuenta de algo: aquel beso (bueno, más bien el no-beso) iba a ser mi primero. Que patético. Me doy pena a mí misma. Lo había desperdiciado. Bueno, mejor no. Quiero que mi primer beso sea con una persona a la que de verdad ame, no con cualquiera. ¿Y ahora como miraría yo a Louis mañana? Sería un poco cortante. Buf. Que lío. Mejor me duermo, mañana será un nuevo día.
________________________________________________________TACHAAAAAAN! Aquii estaa el nuevo caap. Os ha gustado? Espero que sii pero la nove acaba de empezar;) Espero que sigáis leyeendoo:3 besiitos -Julia-.
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Este cap es asdfhjaksbs! Me ha encantado!!!!!! Sigue pronto cielo! Besos<3
ResponderEliminarAww muchas gracias cielo<3
EliminarUna palabra : perfecto!!!!
ResponderEliminarMe ha encantado :D