sábado, 5 de octubre de 2013

CAP 24: Miedo.

  


**Narrador** 

El despertador odiado por todos los adolescentes, sonó en la habitación de la mejor amiga de _____, Cel. Se levantó a duras penas y se encaminó al baño para asearse, pero se encontró a Liam en él. Se estaba afeitando y al mismo tiempo cantando y bailando. A Cel le extrañó verlo tan contento, no suele estar así, y menos por las mañanas un martes, cuando la semana no ha hecho nada más que empezar. 

Cel: ¿Algún motivo para que estés así? -preguntó intrigada. 
Liam: No, solo hay que vivir la vida porque solo tienes una oportunidad para hacerlo. 
Cel: Ah. -frunció el ceño. 

Liam jamás había sido tan positivo. ¿Qué le ha pasado para que esté así? Se pregunta Cel. 
Desde que volvió ayer por la noche la sonrisa no se le ha borrado de la cara. Pero ella decidió no preguntarle nada más, ya se lo contará, siempre termina haciéndolo. 
A los pocos segundos, Tania apareció detrás de Cel. 

Tania: Buenos días. -dijo bostezando. 
Liam: Hola. 
Cel: Hola. Bueno, yo empiezo ya a vestirme que he quedado con _____ para ir al insti.

Se puso esto:





Cuando desayunó y más tardé se cepilló los dientes, salió por la puerta de la entrada a la calle. Había quedado con _____ en el parque más cercano.
Cuando llegó allí, su mejor amiga ya estaba esperándola. Se vieron y se abrazaron, pero claro, como Cel sabía de sobra, iba a recibir una bronca por _____ por llegar más tarde que ella, que eso ya era decir.
_____ estaba vestida así:



Caminaron hacia el instituto hablando de diversos temas, entre ellos, estaba Harry, y Louis. 


Cel: Y ¿qué tal con Harry? 
Tú: Ay, muy bien...es tan romántico... -sonrió ligeramente. 
Cel: Qué monos sois, en serio... 
Tú: Gracias...Es que en sus brazos, junto a él, me siento protegida, y querida. 
Cel: Qué envidia... 
Tú: ¿Te sigue gustando Louis? 
Cel: Como el primer día desde hace dos años... 
Tú: ¿Y nunca has querido contárselo todo de una vez? 
Cel: He pensado en eso demasiadas veces, pero ¿y si me dice que no? Además, ya que por fin somos amigos no quiero joderlo.  
Tú: Yo creo que deberías esperar, y si sientes que él también siente lo mismo por tí, porque a él seguro que se le nota, se lo cuentas. O si quieres, es otra opción, puedo preguntarle yo. 
Cel: Uf...no sé. 
Tú: Venga Cel, imagina que me dice que le atraes, ¿cómo te quedarías? 
Cel: No me lo creería, a mí es difícil que me quieran... 

_____ la miró seria. 

Tú: Como vuelvas a decir esa tontería no te hablo más. Además, yo sí te quiero, y Liam, y Niall, y Harry...Louis también. 
Cel: Sí, pero como amiga. 
Tú: Eso puede cambiar. 
Cel: Difícil. 
Tú: -sonrió pícaramente- Ya lo veremos. 

Cel sabía que ya estaba tramando algo, pero prefirió no decir nada porque cuando a _____ se le mete algo entre ceja y ceja, no hay manera de hacerle cambiar de opinión. Sus esfuerzos serían en vano. 

(...) 

El día para ellas transcurrió como siempre. Alice y Jennifer molestándolas, eso ya se había convertido en una costumbre. Las dejaban en ridículo cada hora, cada minuto, cada segundo, y lo peor es que ninguno de sus amigos se daba cuenta. Eso era lo que más les entristecía, pero por una parte tampoco querían decir nada, no querían preocuparles. 
Además, ellas pensaban que si las ignoraban se cansarían, pero esa palabra no existe en el vocabulario de Alice y Jennifer. 
Ni existirá. 

**Narras tú** 

Después del insti, Cel y yo habíamos quedado para comer en Nando's y más tarde ir al centro comercial. Nos hacía falta nueva ropa inmediatamente. Sobre todo a Cel...que es un poco...ejem pésima ejem con respecto a la vestimenta. Pero yo la quería igual aunque vistiera mal, es mi única amiga verdadera. No cuento a Tania porque últimamente nos hemos ido distanciando sin siquiera poder evitarlo. Además...estaba rara, muy rara. Extraña, distante. 

(...) 

Salimos de Nando's recién comidas. Ya entiendo porqué Niall habla tanto de este restaurante, tiene muchísima calidad en comida, decoración, empleados... 
Fuimos en dirección al centro comercial. Estaba empezando a llover y tuvimos que acelerar el paso puesto que si no nos dábamos prisa acabaríamos empapadas y resfriadas. Por fin llegamos, y rápidamente nos pusimos a cubierto. Suspirábamos pesadamente, tragando saliva y apoyadas sobre nuestras rodillas por el esfuerzo al correr. 

Tú: Siempre odiaré el tiempo de Londres. -dije más calmada. 
Cel: Terminas acostumbrándote. 
Tú: No tendré ni tiempo. 

Cel suspiró. 
Decidimos inspeccionar las tiendas, seleccionando y probándonos las prendas que más nos llamaban la atención, tanto como para la vida cotidiana como para el baile. 
 El baile. 
Ahora que lo pienso nadie me ha preguntado si querría ir con él a la fiesta del Instituto, aunque supongo que Harry me lo pedirá más adelante. Pero, ¿por qué no pueden pedir las chicas? Esa pregunta rondaba por mi mente desde que me informó Niall de la celebración. Decidí preguntárselo a Cel, ya que ella estaba más enterada sobre el tema. 

Tú: ¿Por qué las chicas no pueden pedir a los chicos? -pregunté mientras cogía una prenda de la percha de la tienda y la ojeaba. 
Cel: ¿Cómo? -hizo mi mismo gesto. 
Tú: En el baile. 
Cel: Porque el tema de este año es que los chicos pidan a las chicas. El año pasado fue al revés. 
Tú: Ah vale...¿y tú a quién se lo pediste el año anterior? 
Cel: No fui. 
Tú: ¿Por qué? 
Cel: No tenía a nadie. Además, Alice y Jennifer corrieron la voz de que yo era gafe, y si alguien se juntaba conmigo, le pasaría algo grave. -se encogió de hombros. 
Tú: Capullas... -susurré furiosa. 
Cel: Hoy en día siguen diciéndolo. 
Tú: Te juro que no puedo con ellas. -comenté seria. 
Cel: No hace falta que lo jures. -rió. 

Pasamos varios segundos paseando por la tienda en busca de un vestido para el baile. Cel me seguía, y juntas, seleccionamos unos que nos llamaron la atención. Nos encaminamos hacia el probador, quedándose una fuera esperando a la otra. Entró Cel primero. Al rato salió con el vestido que había elegido, el que le quedaba perfectamente. Hice una mueca de asombro. Estaba realmente hermosa...Jamás la había visto así. 

Tú: Wow... 
Cel: ¿Me queda bien? 
Tú: ¿Bromeas? ¡Te viene perfecto! 
Cel: No mientas que sino te crece la nariz como a Pinocho. 
Tú: En este caso no. En serio, estás...estás increíble. Louis seguro que se fija en tí. 
Cel: Ya, seguro... -ironizó. 
Tú: Pero tía, ¿tú te has visto? ¡Pareces una obra de arte! 
Cel: Exagerada. -me sacó la lengua. -Bueno, me cambio y te pruebas tu vestido. 
Tú: Vale, te espero. 

Al rato, salió con la ropa de calle y me adentré en el probador con el vestido colgado de mi brazo. Cuando terminé de vestirme, salí y di una vuelta mostrando cómo me quedaba el vestido. 

Cel: Dios mío. 
Tú: ¿Bien? 
Cel: Más que bien. Vas a enamorar aún más Harry, y quién sabe, a lo mejor a un tío más. O dos, o tres... 
Tú: Qué tonta eres. -reímos y pagamos. 

Salimos del recinto. El cielo iba oscureciendo y decidimos volver cada una a nuestra casa. Me compré: un vestido, tacones, un par de pantalones y tres camisetas. Cel más o menos lo mismo que yo. 
La ciudad ya se encontraba en oscuridad, a no ser de las farolas que iluminaban cada calle haciendo que la noche fuera más acogedora, más bella. Hacía un frío terrible, así que me abrigué con mi chaqueta vaquera. 
Las calles estaban desiertas, y eso que solo eran las ocho y media. Sentía que alguien me vigilaba, por eso aceleré el paso, el corazón latiendome con fuerza. Sentía pisadas a mi espalda, pero no quería mirar hacia atrás para no asustarme más de lo que ya estaba. 
Pasos, pasos y más pasos. 
Ya no pude aguantar más y giré sobre mí misma, divisando a dos chicos persiguiéndome, su rostro cubierto por una capucha negra. Instantaneamente, empecé a temblar y eché a correr. Era mi única alternativa, y la más alarmante para aquellos tipos. 
Ellos echaron a correr a toda velocidad hacia mí. Solté mis bolsas al suelo para que causaran un obstáculo para ellos, pero fue inútil. Las saltaron sin ningún problema y continuaron su trayecto. 
No podía parar de gritar y sollozar por el miedo. ¡¿Pero qué coño querían esos tíos de mí?! Ya casi me alcanzaban, pisaban mis talones. Me sentía agotada de tanto correr, mis fuerzas estaban dando lo último de sí. 
Me alcanzaron. 
Cogieron mi brazo y me estrellaron contra una pared, causando una herida en la parte trasera de mi cabeza. 

X: ¡Quietecita! Sé buena preciosa. 
Tú: ¡Dejadme! -grité entre sollozos. 

Pataleaba y pataleaba, pero el otro chico que se encontraba junto a su compañero, sujetó con una sola mano mis muñecas, y con sus pies atrapando los míos, para bloquearme. El otro chico, el que había hablado segundos antes, comenzó a toquetearme, empezando por mi rostro y bajando hasta mi entrepierna, parándose en ciertos puntos como en mi boca, y mis pechos. Yo no hacía más que esquivarlo y revolverme. Estaba muy asustada. 
Di un fuerte chillido, el más fuerte que había dado en mi vida, pero me tapó inmediatamente la boca. 

X: ¡No me cabrees! ¡Quieta! 

Pero no le hice caso. Seguía esquivándolo, hasta que me pegó una bofetada. Cerré los ojos, y de ellos no hacían nada más que salir lágrimas saladas. 

X: ¡Calla guarra y déjame darte placer! 

Estaba cansada, ya no podía más. No podía. Lo intentaba, pero resultaba en vano. 
Apreté mis ojos y labios, y el mundo se paró ante mí. Lo veía todo borroso debido a mis lágrimas derramadas, y, a cámara lenta, lo vi como las escenas de las películas. Oí un motor a lo lejos, pero no abrí mis párpados, estaba demasiado agotada. Sentí como ese sonido se volvía más claro, y al rato escuché una voz que me resultaba muy familiar. Pero en estos momentos no podía pensar. Me resultaba imposible. Sentí como unas manos me dejaban libre y segundos después yo caía al suelo de rodillas, rendida. 
Pese a mis esfuerzos, conseguí abrir mis párpados, mostrándome el ángulo de una pelea a puñetazo limpio. Una pelea de tres, no de dos. ¿Quién era el otro chico? Todavía no lograba distinguir quién era, solo su silueta. Veía como el chico que se supone que me salvó, batallaba contra ellos furioso, dejándolos cao, dándoles golpes sin cesar, hasta que cayeron al suelo. 
Segundos después, tras cobrar el aliento, subió por la calle en la que había sido perseguida, -casi violada- y cogió mis bolsas. Luego las colgó en el manillar de su moto y se dirigió hacia mí. Me cogió en brazos con suma delicadeza y me sentó en su moto. 
Yo aún seguía en estado de shock. Asustada, muy asustada. Me estaban entrando unas ganas increíbles de llorar, pero no me salía nada. Nada. Mi cuerpo no dejaba de temblar. Aún no era consciente de con quién me encontraba, pero...ese olor, ese tacto...¿Zayn? Sí, sin duda era él, además, es su moto. 

Zayn: Tranquila, ya todo ha pasado, tranquila. -susurraba. 

Me condujo hacia un parque cercano para estar más tranquilos. Aparcó la moto en la acera y volvió a cogerme en brazos cuidadosamente, sentándome en un banco, encima de sus piernas. Me abrazó delicadamente, acariciando con su mano mi espalda. Hundí mi cabeza sobre el hueco de su cuello y se me cristalizaron los ojos. 

Zayn: Ya pasó todo pequeña, ya está... -me susurró al oído, erizándome la piel. -Te juro que esos canallas van a estar donde tienen que estar. 

 Acarició mi cabello rubio, algunos mechones enrollándoselos en torno al dedo índice. De repente, empecé a sollozar, me resultó inevitable. ¿Nunca os ha pasado? Que estáis rotos por dentro, viene esa persona, te abraza y rompes a llorar sin parar. 

Zayn: Por favor, no llores... 

Pude percibir cómo su voz se quebraba. ¿Por qué? 

Zayn: Ssh...ya está pequeña, ya todo ha pasado... -seguía acariciándome. 

Pasaron varios minutos hasta que lograra calmarme un poco. Él había estado consolándome y apoyándome. Aprecié mucho su gesto. 

Tú: F-fue...ho-horroroso... -dije por fin. 
Zayn: Lo sé...pero ya pasó todo. -me miró a los ojos. 
Tú: -suspiré y me sequé las lágrimas- Gracias. 
Zayn: _____, no hay ni que darlas. 
Tú: No, en serio, muchísimas gracias. No sé qué hubiera hecho sin tí... 
Zayn: -su rostro se puso serio- Te prohíbo que vuelvas a darme las gracias. Es lo que haría todo el mundo, y más un amigo. 

Sonreí, lo besé en la mejilla, -por cierto, un beso que duró más de lo que esperaba- y por último le abracé. Le estaba verdaderamente agradecida. Estaba en deuda con él. 

Tú: ¿Cómo es que estabas por aquí? 
Zayn: Suelo dar paseos en moto casi todas las noches. Oí gritos y decidí averiguar qué pasaba... Menos mal...Sino...si no me hubiera dado cuenta...n-no me puedo imaginar qué hubiese pasado...yo...yo... -se tapó el rostro con sus dos manos. 
Tú: Tranquilo... -ahora era yo la que le consolaba- No ocurrió. 
Zayn: Por suerte... 

Suspiré y me levanté de sus piernas, sentándome al lado suya. Me toqué la parte trasera de mi cabeza puesto que me dolía del golpe con la pared. Zayn me vio y me inspeccionó la herida con cuidado de no hacerme daño. 

Zayn: Me da a mí que aquí te va a salir un chichón. -dijo riéndose. 
Tú: Joder... -me quejé
Zayn: Tranquila... 

Pasaron unos segundos de silencio absoluto, hasta que yo lo rompí. 

Tú: ¿Les dejaste inconscientes? -no tenía ningún punto fijo, solo miraba al horizonte. Silencio. 
Tú: Porque fue una buena paliza. 

Sin contestación, solo silencio. 

Tú: Zayn. 
Tú: Zayn contesta. 
Tú: ¿Les dejaste inconscientes? 
Tú: ¡Zayn! 
Zayn: No lo sé. 
Tú: ¿Cómo que no lo sabes? -se encogió de hombros. 
Zayn: La ira me invadía en ese momento y...paré porque te vi en el suelo trastornada...Me dio un vuelco el corazón. Me has dado un buen susto. 
Tú: Anda que yo...Espero que no los hayas matado. 
Zayn: No creo, tranquila. Inconscientes es más probable. 
Tú: Con que me sacaras de ahí valía. No hacía falta que les pegaras de esa manera. 
Zayn: Me dio mucho coraje y no pude evitarlo. 
Tú: -suspiré- Lo sé...Vas a tener que aprender a controlarte. 
Zayn: Ya... 

El silencio volvió a reinar en la calle. Me apoyé en el hombro de Zayn, mis párpados se iban cerrando poco a poco. No podría mantenerme despierta mucho tiempo. Zayn, al darse cuenta de que me faltaban fuerzas, se levantó del banco y me cogió en brazos. 

Zayn: Será mejor que te lleve a casa. -dijo mientras se dirigía a su moto. 
Tú: Gracias. -murmuré ya con los ojos cerrados. 

En ese mismo momento, no pude evitar caer en los brazos de Morfeo. 

(...) 

Los rayos del sol que traspasaban por los huecos de la persiana de mi dormitorio hicieron que me despertara. No sabía cómo había llegado aquí la noche anterior, aunque supuse que fue Zayn. Abrí mis ojos lentamente para acostumbrarme a la tenue luz que reinaba en la habitación. Cogí mi celular que se encontraba en la mesita de noche y miré la hora. ¿LAS DOCE Y MEDIA DE LA MAÑANA? ¡Me había dormido, hoy era miércoles y tenía clases! 
Me levanté de la cama rápidamente y me vestí con lo primero que pillé. Salí al pasillo en dirección al aseo para cepillarme el pelo, pero me encontré con Harry. ¿Qué hace aquí? Ahora sí que no entiendo nada. 

Tú: ¿Harry? 
Harry: ¡Ya te has levantado! -se acercó a mí y me besó dulcemente. -¿Qué tal has dormido cielo? 
Tú: B-bien...¿qué haces aquí? Deberías estar en el insti, y yo también. 
Harry: Tú no vas a ninguna parte, te quedas aquí descansando y yo contigo. 
Tú: ¿Pero por qué? 
Harry: Después de lo de ayer necesitas reponer fuerzas. 
Tú: ¿Te has enterado? 
Harry: ¿Cómo no iba a enterarme? Cuando me lo dijo Zayn se me vino el mundo abajo. Te juro que por un momento se me paró el corazón... 

Agaché la cabeza, jugando con mis dedos. Se aproximó a mí y me abrazo. 

Harry: Menos mal que estaba mi hermanastro por allí, si no...no sé qué hubiera sido de mí. 
Tú: Gracias por preocuparte. 
Harry: Es mi deber. Qué menos. 

Bajamos al salón y juntos nos tumbamos en el sofá. 

Tú: ¿Lo sabe alguien más? 
Harry: Pues Cel, Liam, Tania, Niall, Louis, Zayn y yo. 
Tú: Joder... 
Harry: Cuando terminen las clases van a venir aquí para ver cómo te encuentras. 
Tú: Estoy perfectamente. Solo ha sido un susto. 
Harry: Esta tarde, pones la denuncia.

Asentí y suspiró. Me acarició el pelo. 
No fue un susto, fue una pesadilla de la que me resultaría difícil despertar. 

**Narrador** 

Cuando finalizó el instituto, los amigos de _____ la visitaron y no hicieron más que apoyarla. La hicieron reír, sonreír y que se olvidara de lo ocurrido la noche anterior. Pero eso a _____ le fue imposible. No se quitaba de la cabeza como a ese par de indeseables la toqueteaban a su antojo. Ese recuerdo quedaría en su memoria durante un largo tiempo. Por suerte para ella, solo estaban enterados de lo sucedido sus verdaderos amigos, y no cualquier persona. Se moriría de vergüenza y de humillación. 

Lo que no sabía es que alguien ya lo había difundido, porque su nombre ya estaba cayendo en boca de todos. Pero sobre todo, de dos chicas que le deseaban lo peor.


__________________________________________________________________

 HOLOOOOOO. Aqui está el cap (: Espero que os haya gustado, lo siento si he tardado mucho pero es que ahora con las clases y el entrenamiento estoy que no paro): Respecto a la novia de Niall, estoy entre dos chicas, así que necesitaré más tiempo para decidir, espero que no os importe (: Bueno, sigan votando en las encuestas y recomendando<3
LAS QUIEROOOOOOOOOOO.

Att: @Infiinitywith1D

6 comentarios:

  1. me encanta enserio es genial no habia visto una novela tan perfecta me encanta es increible PD: @jimena_12092000 besis <3

    ResponderEliminar
  2. Ajá!!! Primen en comentar :D Julia, no sé cómo lo haces pero cada vez la novela me gusta más y más. Sigue escribiendo!!!!! :)

    ResponderEliminar
  3. menos mal k me he matido, sino.... me hubiera quedado con las ganas de leer el cap. 24 !!
    elige pronto a la novia de Niall !! :)

    ResponderEliminar
  4. Asdfghjkl me encanta.Dios,Zayn*.* Es tan..no se,perfect.Sigue así cielo<3 @fixmelukey

    ResponderEliminar
  5. Tía enserio cada día te superas. Espero que en el proximo cap cuentes la cita que tubieron Liam y María. Tienes un don y lo aprovechas :)
    Att: LittleMireli

    ResponderEliminar
  6. Esta novela es genial, en serio, creo que me he enamordado. Y Zayn oh god asdfghjkl *-* sigue escribiendo por favor!

    ResponderEliminar